preocupada por mi anhelo
de coger pronto mi vuelo,
mi vieja y sobria maleta.
Nuestro problema, en cuestión,
ha sido el vuelo a Madrid,
no observé ese claro ardid,
que fue una declaración
de un merecido descanso,
y prosigo haciendo el ganso,
muy tranquilo y confiado,
sin saber que te he dejado
en completa soledad
y al retomar nuestro encuentro,
siento una angustia, muy adentro,
¡Muy fuerte! A decir verdad.
Dos días, sin coincidir,
sin poderte vaciar
y poderte liberar.
He comenzado a escribir,
toda una reclamación,
por tu desaparición
y la voy a remitir.
La aventura está servida,
mi maleta ha regresado
al sitio que he reservado
durante toda mi vida.
Espero al próximo viaje,
pues eres mi compañera
en este compás de espera,
en que llevas mi equipaje.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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