y el tiempo se va agotando,
lo que estuve conquistando
se muere y eso me aterra.
Toda una vida luchando,
dejando la piel, por ver
lo que pueda suceder
con lo que voy generando.
Tengo una tenacidad
que jamás se ha desviado,
hasta acabar agotado,
siendo fiel a mi verdad.
Quise lograr la conquista
de alcanzar todas mis metas
y tapar todas mis grietas,
sin ser jamás egoísta.
No quise dejar facturas
sin pagar, y fuí luchando,
lo conseguí trabajando.
La vida muestra fracturas
que debemos reparar,
tenemos que trabajar,
pues las metas se conquistan
si no te das por vencido,
porque nada se ha perdido,
si vuelves es un momento,
a proseguir en tu intento,
hasta alcanzar tu misión.
Hay que tener vocación
en este penoso oficio,
aunque que cause un perjuicio
que brotará con los años.
Se van subiendo peldaños
y baja tu resistencia,
pero aún te queda paciencia
y luchas con ilusión
hasta la jubilación.
Pero nada se detiene,
cuando termina un problema,
otro te escuece y te quema,
con más fuerza, mientras viene.
Es caprichosa la suerte,
tan sólo queda luchar,
pues todo se va acabar
a la hora de tu muerte.
Y no te parezca mal,
esta clara descripción,
sólo es una exposición
de mi vida laboral.
Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario