sábado, 24 de enero de 2026

Ante el temor y la duda.

La duda en la angustia arde,
la llama es la incerti-lumbre,
en el cenit o en la cumbre,
de un sentimiento cobarde.


Incierto es nuestro destino 
y en vías de la razón,
se busca una solución 
en el borde del camino.


La vida, a veces traviesa,
nos confunde con la duda,
ante una verdad desnuda,
en la incertidumbre espesa.


Desde nuestro corazón,
se siente el aislamiento 
y todo el conocimiento 
queda en agua de borrajas,
mientras sigues y trabajas 
en su docta comprensión.


La duda te hace temblar,
como una hoja en el viento,
por tu desconocimiento,
al cual vives enredado
y al verte desorientado,
es lo que te hace dudar.


Mas, en el tiempo presente,
nada se olvida, o se deja,
el hilo de la madeja 
tiene forma de serpiente
y queda desenroscada,
cuando la duda es vencida,
totalmente esclarecida,
sobre tu meta alcanzada.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 22 de enero de 2026

Saboreando nuestro tiempo.

De la misma fuente, fluyen
los días y los segundos,
en los espacios profundos,
que se sienten o se intuyen.


Sobre el agua cristalina 
de un tiempo, que nos remite,
cada escena se repite,
sin saber qué se avecina.


Si acaso, una tempestad 
en un día triste, aciago,
o sobre la quietud de un lago,
toda la tranquilidad.


La fuente, mana lo mismo 
desde la angustia o la calma
y va sintiendo tu alma,
lo profundo de su abismo.


Sólo en tiempo reposado,
se disfruta del frescor
que nos transporta al amor,
sobre su cauce calmado.


Agua de vida y sustento 
de ese tiempo que discurre,
mientras la vida transcurre,
con un ágil movimiento.


Nos cabe en el pensamiento,
tan sólo, la concepción 
nacida de la emoción,
al sentir cada momento
que, en la boca, desleído,
se comienza a degustar
y se empieza a valorar 
todo el tiempo que has vivido.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








miércoles, 21 de enero de 2026

Callaron las voces.

Callaron las voces, cautivas en un abismo,
o bóveda, donde la resonancia
era más potente, desde el pulmón 
o el vacío inerte de un silencio premonitorio.
Sin espectadores, durante la pausa o intervalo
de una nota suspendida, pero no ignorada.


Callaron las voces y se cerraron las bocas,
apretando los labios, en un recogimiento 
casi religioso, en la austeridad que guarda
un minuto interminable de silencio.
Tan sólo un eco sordo y rotundo se fue 
deslizando, hasta perderse en el vacío.


Callaron las voces para siempre, 
y en el recuerdo se escuchan rumores,
o plegarias, moviéndose entre el oleaje
de un tiempo antiguo, dejando un estigma 
imperecedero en la memoria.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







martes, 20 de enero de 2026

La Clave del Arte.

Sobre vinilo o metal,
sobre un lienzo o un papel,
o como díría aquel,
nada sobra, no está mal.


Es la consecución 
de un estilo que, inmanente 
se muestra por preferente,
con una clara elección.


Se adivina ese motivo
que se eligió, por lesivo,
en una iconografía,
que es un duelo, en la porfía 
de toda declaración,
al ocultar la intención,
que no nombrará el artista.


No ha de dejar una pista,
que pueda clarificar 
el impulso de crear 
y así, esconde sus pinceles 
en un fuerte disolvente,
para acabar, de repente 
con toda su creación,
por esa enajenación,
que en el genio se eterniza,
porque le caracteriza,
preso en su incomodidad,
que alguien vea su verdad,
sobre un lienzo que, desnudo,
no muestra muy a menudo,
falto de sinceridad.


El artista tiene llave 
del secreto de su obra 
y evitará su zozobra.
Sólo él …sabrá su clave.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Dedicado a mi amigo el artista plástico y pintor José Fdez. Morán.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Caminamos hacia el Sol.

Sobre la palma, en la mano,
se tiene escrito el destino.
andamos sobre el camino,
con un propósito vano,



Vencidos por la fatiga,
en el duro caminar,
caminamos sin cesar 
con el paso de una hormiga.


Con el sudor sobre las frentes,
en laboriosa andadura,
el camino es la estructura,
por senderos diferentes.


Tropezamos con las gentes,
llevando idéntico paso 
y no se teme al fracaso,
porque somos coherentes.


Caminamos hacia el sol,
que brota al amanecer
y sentimos florecer 
la luz desde su crisol.


Su calor en el estío,
provoca una sed amarga
y con el sudor, embarga
cada gota de rocío.


Agua de vida o afluente,
que se seca con dolor,
al exceso de calor,
que se sufre y que se siente.


Marchita está la simiente,
que brotó de una intención,
ajada en su corazón,
bajo un calor inclemente.


Así, todo se reduce 
a esa sensación austera,
de una mañana severa,
frente a un sol, que ahora reluce.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El arte de discernir.

No basta con ser amable
en tu modo de vivir.
también debes decidir,
ser honesto y responsable.


Hay mil modos de pensar,
pero al llegar a la acción,
encuentra una solución 
en tu forma de actuar.


En el fondo, las conciencias 
van a tener que entender,
que un erróneo proceder,
puede tener consecuencias.


De nada sirve decir:
“No sabía o No quería”
“Esto es una porquería”
comenzando a maldecir.


Sí uno no ha sido consciente,
al llevar su acción a cabo,
de la cabeza, hasta el rabo 
y al final, no se arrepiente,
habrá “metido la pata”
y por su acción, daña o mata,
mostrándose indiferente.


No hay perdón, para quien miente,
cuando el error consentido,
sin dudar, es cometido 
vertiendo sangre inocente.


Si en tu conciencia maduras,
antes de tu proceder,
evitarás cometer 
la mayor de las locuras.


Honestamente, yo creo 
que se debe estructurar,
nuestra forma de actuar,
por cuanto contemplo y veo.


La base del pensamiento,
que es correcto y elevado,
es el tiempo meditado
y abierto al discernimiento.


Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







lunes, 19 de enero de 2026

Por la Igualdad Social.

No respeto el protocolo,
tienen el mismo valor 
el siervo, como el señor,
un hombre es un hombre sólo.


Por su posición social,
se encuentra la diferencia,
aunque no exista una ciencia,
que sirva como señal,
para observar, al momento,
diferentes discrepancias,
que marquen su nacimiento.


El hombre viene desnudo,
ante una vida que yace
y despierta, cuando nace,
siendo pequeño y menudo.


Entre la cuna y el trono
hay un espacio vacío 
y es por ello, que me rio
con un total abandono.


Pues existe un gran desfase
en la condición social 
y hacemos las cosas mal.
( No es solamente una frase)


La cruel realidad,
muestra un ansia de poder,
que no pretendo entender,
cuando sabes que, en verdad 
tenemos la misma suerte,
pues al final de tu vida,
la gloria que es conseguida,
se esfumará con tu muerte.

Voy a soñar con el día,
en que acabe este desfase, 
teniendo una sola clase,
bajo una misma armonía.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 18 de enero de 2026

La belleza de la oscuridad.

La belleza de la oscuridad es el marco 
incomparable, para pintar con luz 
todos los colores que flotan en las órbitas 
de nuestros sueños.


Es abrir una ventana a la caricia del sol
y dormir, soñando con la frialdad de la luna,
una luna de tenue luz, pálida, melancólica.
Cerrar los párpados como postigos, para que
el exceso de claridad no dañe nuestros ojos.


Abrir la mente a la imaginación, 
recrear emociones y bordar con hilo de seda,
todos los anhelos que vagan entre el espacio 
de nuestras realidades y se muestran 
en los espejos de agua, que reflejan una luna 
prendida sobre un corazón enamorado.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Vivir para olvidar.

Todo mana, porque fluye 
desde el punto de partida 
y el tiempo de nuestra vida,
es tiempo que se diluye.


Igual que se muestra, viene 
y se va, pues es su sino,
así es nuestro destino 
y es que, en nada se entretiene.


No queda tiempo de espera,
para que quede resuelta,
la vida gira en su vuelta,
aunque al final, no se quiera.


Producto de la inquietud 
es ese tiempo temprano,
que escapa de nuestra mano 
en la tierna juventud.


Y aunque lo vemos muy lejos,
se llega a la conclusión
de que, en nuestra distracción,
nos vamos haciendo viejos.


Se pierden nuestros cabellos,
se va arrugando la piel 
y se va agriando la miel 
de los instantes más bellos.


Cuando todo se ha aprendido,
comenzamos a olvidar 
y el tiempo de recordar 
va a quedarse en el olvido.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 17 de enero de 2026

Una Vida para amar.

A pesar de los matices 
que te puedan componer,
una cosa hay que entender, 
si eres fiel a tus raíces.



Todo aquello que denota, 
tu aplomo y personalidad,
conforma tu realidad,
va fluyendo, gota a gota.


Y desde tu intimidad,
hasta tu versión más pura,
nadie duda y se asegura,
toda tu sinceridad.


Porque no hay juicio mejor,
que áquel que nunca se emite,
pues basta, como remite,
tu voluntad y tu amor.


Esta es la mejor misiva,
porque nunca ha sido escrita,
es tu actitud, la que invita
a una nueva perspectiva.


Amplía la concepción 
de imaginar una vida,
que puedes ver florecida,
al brotar en tu ilusión.


Como un solo corazón,
que está buscando el motivo 
de ser y sentirse vivo,
sin dar una explicación.


Pues nada se ha de explicar,
porque la meta es sentir 
la armonía de vivir
nuestro tiempo para amar.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Aventamos piedras.

Aventamos piedras, como granos de trigo 
que, el tiempo deja sobre los caminos
que recorremos.
Sólo el viento y el agua, desgastan
sus impávidos rostros.


Aventamos piedras, durante la incertidumbre 
que pesa en nuestra identidad, al no averiguar 
la dimensión que tienen cada uno de nuestros 
pasos en su recorrido.
Se cubren de barrio los ánimos bajo la lluvia,
cuando el polvo adherido a nuestros pies,
se desprende con la fuerza de las celestes 
lágrimas y sobre la mineral utopía 
de nuestra vida, va quedando un rastro 
de impurezas, apenas imaginadas, 
ni percibidas.


Miramos al cielo, mientras nos vamos hundiendo lentamente, 
por el exceso de peso en nuestras erróneas convicciones.
Aventamos piedras que, tarde o temprano 
caerán irremediablemente sobre nuestras
conciencias.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.