miércoles, 30 de septiembre de 2026

Las cenizas de un amor apasionado.

Mi cuerpo sin tu cuerpo, está incompleto,
me falta la ternura y la caricia,
no tengo ya, la edad, ni la pericia 
que tuve, y que ahora, por respeto,
no debo dar ninguna explicación,
te amé, aunque jamás se me escuchaba,
así que me callé, porque te amaba,
pero tú me partiste el corazón.


El tiempo me recuerda, mientras crece,
que tal vez, ese sea mi destino 
y en esa soledad, de mi camino,
mi herida sigue abierta y aún escuece.


Mi cuerpo sin tu cuerpo, ha envejecido,
y siento la tristeza, con las penas
que llevan su caudal entre mis venas,
pues siento el corazón ennegrecido.


La vida brinda una oportunidad 
de declarar tu amor, en un intento,
que puede desbordarte de contento,
antes de contemplar la realidad.


Soy sólo un trovador, que por un sueño,
un día quiso amar eternamente,
mas, esa realidad no dio simiente 
y ha sido todo afán, un vano empeño.


La realidad no es como te cuenta
la gente que no sabe qué es amor,
tu suerte va cambiando de color 
y muestra una textura cenicienta.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






martes, 29 de septiembre de 2026

El Último Nacimiento.

El último nacimiento 
servirá de colofón 
del fin de la evolución,
“Ese es mi pensamiento”.


Llegaremos a un estado 
de plenitud, o desdicha,
sobre la palabra dicha,
que jamás se habrá escuchado.


Un lamento enmudecido,
dejará al silencio inerte,
para que triunfe la muerte 
y cese todo sonido.


El último nacimiento,
será el caos infinito,
borrará todo lo escrito,
negando el conocimiento.


Será algo, tan letal,
que ordenará sin aviso,
la expulsión del paraíso,
al triunfo de todo mal.


No se volverá a nacer,
pues jamás se vio intención,
en toda la evolución,
de voluntad de crecer.


Y así, se llega a un futuro 
que no tiene solución,
cerrando la evolución 
bajo el prisma más oscuro.


La muerte del pensamiento,
al ignorar la razón,
termina en esta ocasión,
impidiendo un nacimiento.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Autoconocimiento y Autoestima.

Existe una doctrina, un tanto extraña,
que trata de obtener un resultado 
y sin embargo, nunca se ha estudiado,
entiendo que es como una telaraña.


Es una sinrazón, de apologías,
que pierden toda fama y toda gloria,
es más, porque también se vanagloria 
de urdir las más absurdas tonterías.


Es una destrucción de ese sistema,
que en la enseñanza, un día mantuvimos,
borrando todo aquello que aprendimos,
como si fuera sólo un anatema.


La ciencia del saber, no tiene cima,
debemos de tener conocimiento 
de ver que, todo tiene un crecimiento,
que inicia su labor en la autoestima.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 28 de septiembre de 2026

Claridad en tu alma y pensamiento.

Alberga en tu alma, la diadema 
que porta tu cabeza, en la alegría,
pues, no va a ser tan sólo luz de un día,
sino una claridad, que no te quema.


Pues esa claridad, al ser benigna,
disuelve con amor, toda la pena 
que pesa en tu memoria y tu condena,
haciendo tu existencia, aún más digna.


Corónate de paz y entendimiento,
admite que, toda equivocación 
es un aprendizaje, y la intención,
genera el perfil del fundamento.


Así, cuando cultivas las verdades,
que forman en la vida tu semblanza,
recuerda que aprendiste su enseñanza,
llenando el corazón de claridades.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Una maceta sin flor.

¡Qué tristeza siente ahora, la maceta!
Su flor ha muerto, desierta y desvalida,
perdiendo su frescor, perdió su vida,
quedándose una imagen obsoleta.


¡Qué tristeza, la meceta solitaria!
¡Qué aridez, en la sombra desmedida!
¡Una pérdida muy grande, y no asumida,
que arrastra una gran pena solidaria!


Maceta ya sin flor, es tu tristeza,
una muerte que se anuncia y se declara
y se siente como si algo terminara,
aumentando tu dolor, con aspereza.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 26 de septiembre de 2026

Nuestros Sueños.

Una meta inoportuna,
es intentar atrapar 
ese reflejo en el mar,
que tiene la oronda luna.


Soñar, es esa ilusión 
que brota en el ser humano,
aunque no alcance su mano
y sienta en su corazón,
que es el fruto de su empeño 
y aún siendo, tan sólo un sueño,
le dedica cada día,
su anhelo en esa utopía,
porque soñar, engrandece 
la cima de la esperanza,
pues la vida, siempre danza,
mientras el deseo crece.


Así, no somos pequeños,
pues es más grande el motivo,
por el que luchando, vivo
todos mis hermosos sueños.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 24 de septiembre de 2026

¡Agárrate fuerte!

Agárrate fuerte a la barca,
no te vayas a caer,
el mar puede parecer 
que es como una inmensa charca.


Pero es la amante, que estaba espera,
verte dentro de su seno 
y es un rápido veneno,
cuando la marea es fiera.


En su superficie, calma
para atraer tu atención,
mas, su oscuro corazón,
quiere arrebatarte el alma.


Tenerte entre las deidades
que el océano dominan;
sus intenciones lastiman,
entre las profundidades.


Nunca pierdas el timón,
sujeta bien, con tu mano 
el remo en su justo plano
y mantén la dirección,


Todo el mar está en tus venas
y no debes zozobrar,
tu destino es navegar 
entre alegrías y penas.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




A los pies de las estatuas.

A los pies de las estatuas,
quedan nuestras vanidades 
y el peso de sus verdades,
como pretensiones fatuas.

Su ejemplo es la solidez,
de orgullo petrificado
y tan sólo ha destacado 
su constante estupidez.


La piedra, como testigo 
de una vulgar obsesión,
que ha perdido la razón 
Y merece su castigo.


Como es una impertinencia,
que necesita respuesta,
un rey o una reina impuesta,
sufrirá su consecuencia.


Sobre una altura elevada,
no alcanzará la visión
y será su percepción,
por supuesto… limitada.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 23 de septiembre de 2026

Vino a bailar entre las flores.

Vino a bailar entre las flores, 
con sus hermanos muertos, sin saber
de su auténtica realidad.
Vino desde el otro lado, desde la otra orilla.


Tal vez, se perdió entre las sombras 
de la muerte, pensando que era un sueño.
Así fue, y sin embargo, la alegría le devolvió 
a la vida.


Sus hermanos celebraron el encuentro,
antes de regresar, caminando entre las flores,
hacia un espacio vacío de cuerpos,
pero lleno de esperanza, ante una próxima 
resurrección.


Caminando entre las flores, sin dejar 
más huella que la voz del viento,
susurrando palabras dulces en sus oídos.


Vino a bailar entre las flores, porque la tierra 
le fue propicia y su alma era tan pura,
que los nardos copiaron su color.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Nada necesito, si no es auténtico.

No espero de nadie, nada,
pues, si actúan con engaño,
me pueden hacer un daño,
que en la piel queda grabada.


El dolor del alma, nace
y enseguida se propaga,
no es fácil que se deshaga, 
el camino que se trace.


Hay un dolor que, se adhiere,
como legaña en un ojo
y nos provoca un enojo,
que nadie asume, ni quiere.


La picaresca nos lleva,
a esta clara conclusión:
Perdemos toda razón,
cuando nuestra voz se eleva 
y trata de intimidar,
queriendo tener razón,
pero es vana esa obsesión 
pues la flor de la razón,
se acaba de marchitar.


En todas las discusiones,
hay que saber escuchar 
y se deben respetar 
las distintas opiniones.


Acepto, mas no comparto 
tu opinión, sobre ese asunto
y un lema, sobre ese punto,
es algo que no descarto.


Un diálogo con paciencia,
llega siempre a convencer 
y un distinto parecer,
sorprende por su elocuencia.


No espero de nadie, nada,
si no hay una confluencia,
en la razón y su ciencia,
que pueda ser razonada.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz .

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




 

Cuidar y Proteger el Amor.

Si te ignoran siempre cuando tú amas,
será como esperar amanecer,
que intenta prosperar y florecer,
pero la niebla borra sus ardientes llamas.


Amar en soledad, como un furtivo,
es mendigar amor y eso es precario,
se queda sin mensaje, ni emisario 
y es poco delicado y atractivo.


No seas del amor, su pordiosero,
pues el amor, jamás se ha de pedir,
se trata de sentirlo y de vivir,
porque su realidad, es lo primero.


Dedica en ese amor cada momento 
y cuídalo, intenta no perderlo,
haz todo lo posible, merecerlo
sólo se gana con tu ofrecimiento.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 22 de septiembre de 2026

Una semilla de vida en la fe.

Como diminuto grano
es nuestra existencia,
en la permanencia 
del tiempo en su mano.


La perpetuidad 
es esa impresión,
que en nuestra ilusión 
ve una realidad,
que es sólo un esbozo 
de un liviano gozo.


Pues, todo es mental 
y nada es tangible;
hay un imperdible 
forjado en metal 
y un sonido audible,
que pierde su forma,
en base a una norma 
que rige la vida,
pues, establecida,
dirige un sendero,
que marca el primero.


Termina el hechizo;
y aquello que hizo,
al fin se deshace.


Todo cuanto nace,
termina muriendo 
y se va integrando 
una nueva vida.


Así se demuestra,
que la vida brota,
en la frágil nota,
que encuentra su muestra.

La vida es entera 
y en sus particiones,
le sobran razones,
para quien espera
en su cumplimiento,
de  un conocimiento,
de fe verdadera.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Todo ocurre por algún extraño motivo.

Un astro gravita 
y la leña crepita,
bajo un mismo fuego,
para dejar, luego 
su sombra en ceniza.


Todo se eterniza 
en la creación 
y esa combustión,
es la reacción,
que ha marcado el ritmo,
de un solo guarismo.


La resurrección 
es sólo un diptongo,
que observo y que pongo 
en la ceguedad
de una fe, que al uso,
comete un abuso 
por su terquedad.


Nada des por cierto;
la naturaleza,
se para, y empieza
a marcar sus leyes 
y un carro de bueyes
es la alegoría 
del tiempo, en los días 
que van sucediendo,
nada está desierto.



Algo está naciendo,
es la ley innata,
se muere o se mata
y sobre este embrollo,
hay un desarrollo,
desde la esperanza,
pues la vida danza
y con decisión,
mi tiempo dibuja 
sobre una burbuja,
que ha de reventar,
sólo he de esperar,
su resolución.


Aunque sigo vivo,
siempre me pregunto,
si todo este asunto,
tiene explicación.


Todo lo que ocurre,
fluyendo, discurre
 y aunque sea extraño,
surge desde antaño 
por algún motivo.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.