cuyo nido está en mi mente
y me dice, claramente,
cual es su fin y motivo.
Me cuenta, secretamente,
porqué en su canto y piar,
siempre intenta despertar,
mi rol más inteligente.
Escudriño en mi cabeza,
el gusto que, por el arte,
he sentido al encontrarte,
disfrutando su belleza.
Tu consejo es la virtud,
que por su naturaleza,
crece en su ritmo y grandeza,
colmada de gratitud.
Y me inclino en la presencia
de lo que el arte supone,
pues la belleza, se expone
con la mayor complacencia.
El ave es mi pensamiento,
que vuela alto y ligero,
lo presiento y sólo espero
que ascienda en mi sentimiento.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








