lunes, 24 de agosto de 2026

El Viaje de tu vida.

Preguntando se va a Roma
y cuando se necesita,
el camino nos invita
ver esa ciudad que asoma.


Y buscamos la ocasión 
para hacer el equipaje,
pues lo importante  del viaje,
es sentir esa emoción.


Si se intenta hacer turismo,
que nadie al fin, te lo cuente,
posiblemente lo invente,
mejor, vivirlo uno mismo.


Luego al regreso, narrar
toda experiencia vivida,
pues lo mejor de la vida,
es poderlo recordar.


El viaje es en la partida,
una ilusión que, temprana,
vas sintiendo muy cercana
y te da la bienvenida.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



No estamos para sufrir.

Como una marea negra,
nuestro dolor se detuvo,
mas, muy poco tiempo estuvo,
pues al fin, se desintegra.


Fue un instante irrelevante,
con poco fondo y calado,
pareciera desahuciado 
y no era tan importante.


Un espacio de penuria 
que se pudo soportar,
teniendo al fin, que marchar
con su contenida furia.


Algo en mi, ya me decía,
que los momentos penosos,
por ser un tanto onerosos,
mi juicio contradecía.


Jamás un padecimiento,
tiene que ser aceptado,
deberá ser rechazado,
cuando vives el momento.


Pues la vida se compone 
de dulces y amargos tragos,
nunca fuimos unos magos,
o al menos, no se supone.


Se deshace una amargura 
con un instante feliz,
que aporte un nuevo matiz,
con su agradable dulzura.


No estamos para sufrir 
y de todo, al fin se aprende,
si algo malo nos sorprende,
aprendamos a vivir.


No concedamos valor 
a un sufrimiento fugaz,
siempre puedes ser capaz 
de disfrutar con amor.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




  

¿Cómo no amar la cadencia de tu voz?

¿Cómo no amar la cadencia de tu voz?
Si acaricias el silencio sin romperlo.
Agregas una armonía, entre sus espacios 
vacíos, llenándolos de mágicos arpegios.


Todo calla y se recoge en el sínodo 
de un gesto de melancolía, para que,
los castos oídos,puedan sentir acaso,
el murmullo de las olas del mar, o el suspiro 
del viento, agregando nuevas notas 
a la melodía que tu voz emite.


Tan sólo el eco, perfecto adulador,
repite cada sonido que, desde tu garganta 
proyectas y saboreas en tu paladar.
Tu tierna boca, es una ambarina ambrosía
que, al paciente espectador, regala 
el más dulce sonido, jamás escuchado.


¿Cómo no amar tu voz? Si en mis sueños 
más febriles, calma el desasosiego 
de tu ausencia, durante la profundidad 
de una noche de incertidumbre.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 23 de agosto de 2026

Un planeta herido.

La Tierra, adormecida 
despierta con temblores,
sus grandes estertores 
nos dicen que está herida.


Herida en los horrores 
de nuestra humanidad,
que niega una verdad,
callando sus temores.


En la Naturaleza,
quemamos toda vida,
sin juicio, ni medida,
siendo una gran torpeza.


La Tierra, no lo entiende 
y sufre en la agonía 
que siente cada día,
por ello, se defiende.


Al sentirse agredida,
por su convencimiento 
el estremecimiento 
es una sacudida 
en toda su corteza,
teniendo la certeza
y así nuestra ciudades,
sufren atrocidades,
por su mortal mordida.


Abriendo sus entrañas 
con fuego vengador,
aumentará el calor 
con cifras muy extrañas.


Es algo sistemático,
por la angustia divina 
y pronto se adivina 
este cambio climático.


Es un planeta vivo 
que no se siente amado 
y ahora que ha despertado,
nos puede ser nocivo.


Si nunca respetamos 
el mundo en que vivimos 
y jamás lo asumimos,
ahora nos enfrentamos 
a nuestra destrucción 
y el alma se estremece,
pues siente que perece 
por desesperación.


Veamos la lección
que da nuestro planeta,
que nuestra mente inquieta 
tenga una solución.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







sábado, 22 de agosto de 2026

Bebieron toda la luz.

Bebían de la luz en sus caudales,
con insaciable sed en la belleza,
giraban levemente sus cabezas,
dispuestas para nuevos esponsales.


La pena se marchó, dejó sus vidas
y vino  un nuevo tiempo de bonanza.
sintieron una paz en la esperanza,
dejando por sanadas sus heridas.


Bebieron esa luz que, proyectada,
marcaba un clarísimo reflejo,
sus vidas, simularon un espejo,
de un remanso, en aguas sosegadas.


Así, en una perfecta conjunción,
dejaron a la sombra en su contorno,
la claridad llegó con mágicos adornos,
serena en su ingrávida ilusión.


Bebieron esa luz amanecida,
que fueron disfrutando hasta el ocaso,
bebiendo, hasta vaciar un vaso,
que estaba pletórico de vida.

Escrito en Agosto 2026 po Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






viernes, 21 de agosto de 2026

Escribir un poema.

Partiendo de toda conversación,
el numen de un poema, va surgiendo
y así, por la razón vas componiendo,
aquello que surge del corazón.


Sabemos de criterios diferentes,
que pueden aportar alguna estrofa
y así por la dicción, se filosofa,
sintiendo vibraciones de las gentes.


Se debe de contar lo que sucede,
algunos se expresan en las novelas,
mas otros, desplegando grandes velas 
escriben lo que intuyen…si se puede.


La vida se transforma, siendo dura
y acaba en un poema resumido,
al fin, todo ese tiempo consumido,
se queda en una leve infraestructura.


Así vamos entrando en el problema,
buscando una buena solución,
escribes, pues gobierna el corazón 
y acabas escribiendo algún poema.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




No se puede atar al viento.

No se puede atar al viento 
con una gruesa maroma,
desde una esquina se asoma
y se evade en un momento.


Sólo está el presentimiento 
de su invisible presencia,
presente en nuestra consciencia 
y en continuo movimiento.


A veces, como un lamento,
se le escucha resoplar 
y otras veces, sobre el mar,
absorbe tu pensamiento.


Viento que, en su libertad 
es un espíritu inquieto,
nunca puede estar sujeto,
porque que esa es su realidad.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Poema inspirado en un cuadro del artista y pintor Jon Mao Luengo.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







jueves, 20 de agosto de 2026

¿No es una locura?

Se escribe una historia, sobre una leyenda,
para que se vea, se siga y se aprenda.
La brizna de hierba, recuerda el frescor
de jóvenes tiempos, del primer amor.


Un hueco en la memoria, para que no olvide,
en su estuche guarda toda la vivencia.
que escribe una nota sobre la  experiencia 
al momento justo, en que se recibe.


El deseo vuela y en la mente labra 
una frase impresa, que el tiempo se ahorra,
porque de su tinta. finalmente borra
el texto grabado sobre piel de cabra.


La enseñanza es firme y tal vez muy dura,
llevando consigo, todo un ministerio 
de alertas voraces, ante tal misterio,
que a todos sorprende, por su envergadura.


Y así, la razón, aunque sea incierta,
no fracasa nunca, ni tampoco yerra,
nos abre una puerta, que luego se cierra 
y queda la historia por fin, descubierta.


La Parca aparece desde su guarida,
mientras se ha iniciado, un largo despiece,
diez y una once, doce y una trece,
así de cruenta se muestra la vida.


Falto de atención, se pierde el instante,
que queda cercano a la redención,
mas, presta atención, al arco rampante,
no existe el pecado, si no hay intención.


Y esa es la razón, que ya he madurado,
en el seno frío de toda elocuencia,
triunfa el desvarío, nos falta paciencia,
pues nuestra paciencia, al fin se ha agotado.


El razonamiento carece de albura.
Decidme si miento.¿No es una locura?.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 19 de agosto de 2026

Una lección de la Naturaleza.

Sólo aquello que te excita,
se basa en una emoción,
pero es vana  la ilusión,
si muy pronto se marchita.


Las hojas salen del tallo
para buscar su sustento,
la vida, en un nuevo intento 
solucionará ese fallo.


La savia brota y no frena,
para nutrir a la planta,
la sangre, siempre adelanta
su flujo sobre la vena.


Asi cumple su misión,
porque surge y es bebida 
del manantial de la vida,
desde un tibio corazón.


En la planta, savia verde
emerge desde la tierra;
la sangre, un misterio encierra,
para que el cuerpo recuerde,
que al igual, que el tallo vive
por un flujo decidido,
la vida cobra sentido 
sin caer en el declive,
pues, fruto de la emoción 
que te ha ofrecido la vida,
nace una idea fluida,
que brota en tu corazón,
pues, si la savia renueva 
la virtud del árbol viejo,
la vida te da un consejo,
con una enseñanza nueva.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 18 de agosto de 2026

Una pausa siempre es necesaria.

Una brisa relajada 
emula un largo suspiro,
camino hacia mi retiro,
despacio y de madrugada.


No hay prisa desmesurada,
ni un contratiempo pequeño,
que haga que cese en mi empeño,
mi calma, tan deseada.



Disfruto con gratitud,
del tiempo que se me ha dado 
y de aquel que he disfrutado,
como elevada virtud.


Sellando cada momento,
con una clara sonrisa,
porque ya, no tengo prisa
y el tiempo pasa muy lento.


Aprovecho la ocasión
y disfruto de la vida,
en esta senda perdida,
con grata contemplación.


Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.