nunca será como antes,
lo ignoran sus habitantes,
¡Ya no será tan fecundo!
La incendiaria sinrazón
acaba, por su torpeza
con toda naturaleza,
desde su vasta extensión.
Piedra, hormigón y cemento,
sobre una verde pradera,
así es como degenera
la escasez del alimento.
Nuestro egoísmo sustenta
la pérdida de consciencia,
vivimos con imprudencia
y eso, no nos alimenta.
Tras una devastación,
se origina una desgracia
y no es una gran audacia,
llegar a la destrucción.
La Tierra, cobra un tributo
de elevada consecuencia,
porque su ley es la ciencia,
con un poder absoluto.
Y el comportamiento necio,
se paga tarde o temprano,
lo que destruya tu mano,
tiene un elevado precio.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








