nada puede proyectar ningún reflejo,
no hay imagen, pues tampoco hay un espejo,
en que pueda contemplar la realidad.
Es acaso la visión desesperada,
que lucha por cambiar de perspectiva,
sin que pueda desvariar, por excesiva,
esa imagen que en mi mente es reflejada.
Esta luz se me aparece, con la espera,
de poder iluminar a un ser durmiente,
pues existe una verdad, que nunca miente
y deseo que algún día, se prefiera.
Y tal vez, pueda sentirse al despertar
del narcótico, que opera en el silencio,
no me gusta la mentira, y la sentencio,
pues un día, se tendrá que terminar,
este juicio que surge desafinado
y entre tanta falsedad manipulada,
llegará la libertad, tan esperada,
cuando sepas que su juicio es acertado.
Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








