está en una encrucijada,
la vida no vale nada,
cae al borde del camino.
Creemos en la virtud
de imprimir en la memoria,
el paso de nuestra historia,
desde nuestra juventud.
Producto de una inquietud
es la flor del pensamiento
y nos sacude al momento,
por esa vicisitud,
que encuentra de forma extraña,
un dolor en nuestra entraña,
o ese plácido instante
en que no piensas en nada
y tu vida es silenciada
en un abismo inquietante.
Es una verdad desnuda,
que ni se aumenta, ni muda
en toda esa percepción,
nacida de la intuición,
al contemplar, cada día,
toda la sabiduría
que queremos recoger
cada nuevo amanecer,
porque siempre renacemos,
aunque no lo comprendemos,
en una forma distinta
y va corriendo la tinta,
que relata nuestro sino
y si es arduo ese destino,
más ardua es esa labor
de contemplar, que el amor
cambia de ritmo y de forma.
Ayer, seguía una norma,
hoy, varía su utillaje,
que no se espera, ni acepta
y aunque su muda es perfecta,
es muy pobre su equipaje.
Así la vida discurre,
como un rio desbordado,
el destino está trazado
mientras el tiempo transcurre.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







