que guardas celosamente,
porque algo, si se presiente…
como un oculto amuleto.
Esta extraña sensación,
recorre mi cuerpo entero,
tú ya sabes que te quiero,
pues tuyo es mi corazón.
Pero te muestras esquiva,
entre el dolor y la ausencia
y así, minas mi paciencia
y mi gastada saliva.
En descubrir qué sucede.
¿Porqué la distancia prima,
si te tengo en alta estima
y no dejas que me quede?
Tan sólo un instante, es fruto
de un amor, que es imposible
y es un tema incomprensible,
pues apenas lo disfruto.
En el curso del amor,
se evaden proposiciones
y se marchitan sus dones,
siendo presas del temor.
Pues, dada la ligereza
de toda tu negativa.
siento una actitud lesiva,
que transtorna mi cabeza.
Y has de saber, por cierto,
que el amor, si nace oculto,
va perdiéndose en el culto
agónico de un desierto.
Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






