el polvo del camino.
Me siento hoja seca, que se desliza
sobre las huellas de las pisadas, que otros
dejaron tras de sus pasos.
Entono una canción, para no caer en el olvido
y ser un árbol sin frutos, que permanece firme,
porque aún le sustentan sus raíces.
Vienes a mi con un cántaro vacío, para que yo
lo llene de consejos, ante el temor
de equivocarte, a pesar de no haber dado
un solo paso, en el recorrido de tu vida.
Siempre bajo el amparo de otros,
como una sombra que se esconde
de la claridad, temerosa de ser descubierta.
Me duelen las articulaciones de todos
mis pensamientos y me duele también,
esa apatía e inseguridad
en la que te recuestas, con gesto de mártir,
restando el verdadero valor, que debiera
tener tu vida.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.










