a la risa explosiva y contagiosa,
pues se tiene intolerancia a cualquier cosa,
de una forma inexorable y onerosa.
Se tiene intolerancia, sin razón,
a falta de argumentos contundentes,
se intercambian improperios en las gentes,
que tienen muy podrido el corazón,
Hoy la gente intolerante, no se entera,
que hubo un tiempo, en que reinaba la armonía,
tolerando a cada uno su manía,
pues la sufre cada cual, a su manera.
Olvidemos nuestro orgullo y arrogancia
y tengamos algún gesto de empatía,
contemplando los errores cada día
y sembrando en nuestras vidas, tolerancia.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.










