domingo, 1 de noviembre de 2026

Vamos en el mismo tren.

Vamos en el mismo tren, 
en un trayecto de vida
y es una causa perdida,
para quienes no lo ven.


Comienza en cualquier estación,
o en un triste apeadero,
el viaje es duro y severo,
pero esa no es la cuestión.

Cada cual, hilando fino,
elige la trayectoria,
que decidirá su historia,
pero también su destino.


Siempre queda en nuestra mente.
que surja, en cualquier momento,
un descarrilamiento,
y quede el vagón sin gente,
viendo su viaje truncado,
sin haber imaginado,
que la vida, se detiene,
pues la muerte, siempre viene
sin billete y sin aviso,
porque su tiempo es preciso
y conoce la distancia,
que durante el recorrido,
cobra un único sentido
y una mayor importancia.


Si tu viaje ha terminado,
no te marches con desdén,
pues si has cambiado de andén,
alguien te habrá recordado,
que nuestro tren, se conduce,
por la vida, en una espera,
que resulta pasajera
y en el tiempo se reduce,
a encontrar una estación,
en un tranquilo trayecto 
de recorrido perfecto,
pues el viaje es la ilusión,
mientras nos dure la vida,
con la dicha prometida 
durante su concepción.

Escrito en Noviembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








sábado, 31 de octubre de 2026

Sólidas Razones.

Como un grano de arena diminuto,
en la vasta inmensidad de los desiertos,
los segundos siempre huyen, aunque ciertos,
pues, desgranan sobre el tiempo, algún minuto.


Así estamos declarados, pobremente,
entre nuestras ambiciosas vanidades
y se aferran a las locas necedades,
que se muestran orgullosas, tristemente.


No hay lugar, donde se puedan cultivar 
las mermadas teorías y razones,
que con poca claridad, nos las propones,
pretendiendo que se deban escuchar.


No hay sonido pues, a tal profundidad,
no se escucha alguna voz, si se marchita 
y es tal vez, porque no se necesita 
ante una abrumadora realidad.


Nada puede carecer de consistencia,
si tan sólo es una idea fugitiva,
que se funde al paladar, con la saliva,
cuando ha sido una mera impertinencia.


No resuelve tus razones, la paciencia 
al mostrarse una idea equivocada,
al final, todo argumento queda en nada
y es tan sólo, otro matiz de tu inconsciencia.


Caminamos en la angosta soledad,
descubriendo algo distinto a cada paso 
y no vamos presumiendo, no es el caso 
si nos falta consistencia en la verdad.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







viernes, 30 de octubre de 2026

En continuo movimiento.

El mundo se pregunta, ¿porqué gira?
si nadie se detiene, ante un inciso,
si es tan sólo por cuestión de compromiso,
o es acaso, un espejismo de quien mira.


El mundo gira y gira, y quien lo vea,
desde un punto, que se ubique al exterior,
pasará de ser un mero observador
a ser alguien que perdido, se marea.


Menos mal, que giramos con el mundo,
en la misma y relevante condición,
descubriendo por inercia, la cuestión 
de que somos un planeta vagabundo.

Es la inercia, la que marca sensaciones,
de quedarse, aun parado, en movimiento,
son tan sólo, percepciones de un momento,
en que llegan las distintas opiniones.


El planeta, ante todo se conmueve,
se estremece, generando agitación,
a través de una ingrata sensación,
admitiendo que, al final todo se mueve.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Hay muchos motivos para amar.

El delirio es la locura,
que se siente en el amor 
y el corazón trovador,
narra una nueva aventura.


No hallarás mejor motivo,
para seguir compartiendo 
la vida que estás viviendo 
y te sentirás más vivo.

Existe una proyección 
de tu ser, íntimamente,
con tu cuerpo y con tu mente 
y tu plena convicción.


Porque al amar, en verdad,
creces más como persona,
todo fallo se perdona,
porque ves que, en realidad,
nunca hemos sido perfectos;
el amor es la medida,
que nos conduce en la vida,
hacia mágicos proyectos.


El amor es la locura,
que nace en el corazón;
si se pierde la razón,
recuperas la cordura.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 29 de octubre de 2026

Tus besos bajo la luna.

Quise bajarte la luna
con su pálido reflejo,
tus ojos serán su espejo,
pues, como tú no hay ninguna 
mujer, que lleve mi aliento 
a una noche, capturada,
bajo la carpa dorada
de un extenso firmamento.


La luna quise bajarte,
envuelta entre plata y oro,
porque te amo, y adoro 
lo que deseo entregarte.



Por esta forma de amarte,
se va cumpliendo mi sueño 
y es mi voluntad y empeño.
saber que pueda importarte.


Saber que hay noches tan bellas,
que, en tus ojos se reflejan,
las claridades que dejan 
las rutilantes estrellas.

La luna, en el firmamento,
espera ser capturada,
para obsequiar a mi amada
el más preciado momento,
en la noche desvelada,
en que me brindas tu amor,
con un tibio resplandor 
de luna, en tus ojos bellos.


Así, guardo los destellos,
como brillantes promesas,
con esos besos, tan sabios,
que brotan desde tus labios 
y me das, cuando me besas.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 28 de octubre de 2026

El Carbón.

Sobre un lecho ceniciento,
yace el carbón en la mina,
negro, como negra ruina,
negro ha de ser su aposento.


Negro aún y lo presiento 
que, en rojo, por convertido,
sobre un fogón encendido,
se consumirá al momento.


Calentará el alimento 
sobre el fogón, en la espera 
que, de su llama primera,
dará a la lumbre sustento.


Carbón de piedra, o de leña,
en la mina es mineral,
leña de porte especial,
que en carbón, no se desdeña.


A fin de cuentas, carbón,
negro carbón, por su porte,
que ayudará en el transporte 
(vapor en locomoción)

Su destino, cruje ahora 
por las llamas consumido
y el vapor que ha producido,
mueve la locomotora.


Carbón, áspera rudeza,
una vez que se ha encendido,
manifiesta su latido 
de cruda naturaleza.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 27 de octubre de 2026

Los espejismos del alma

Las ranas se contemplan en los espejos 
del agua.
Y piensan que su imagen es deforme,
por las ondas, que el viento dibuja 
sobre su superficie.


¿Acaso la belleza, fluctúa entre las imágenes 
que nos muestra un reflejo?
¿ O, es la imaginación, la que genera 
los monstruos, que habitan en cada una
de las percepciones que el alma capta
sobre nosotros mismos.


No eres quién crees que eres.
No eres quién creen los demás que eres.
No eres quién nunca has sabido que podrías
ser.
No eres quién crees que sabes ser.
No eres una rana, ni una flor.
Ni siquiera el viento que mueve tus instintos.
No eres nadie. No eres Nada, y sin embargo…
Lo eres todo.
Únicamente, sucede… que siempre 
lo has ignorado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Completamente a oscuras.

Sí lo ves oscuro,
nada se vislumbra,
la luz no te alumbra,
(de eso, estoy seguro)


Acaso, una esquina,
tal vez, aparezca,
aunque no merezca
ver, que se destina
a esa claridad,
que esconde su brillo,
pues, es más sencillo,
guardar su presencia,
bajo la licencia 
de su impunidad.


Nada es admitido,
si no se conoce,
por un leve roce
de un suave pitido,
o esa luz, que vierte 
todo su esplendor,
como atronador,
trueno que, se invierte
hacia la espesura,
de la mancha inerte.


Ya no puedes verte,
ni consigues verlo,
se imagina, al serlo
y tomar, por cierto,
que la luz, ha muerto 
con seguridad,
pues, su integridad 
es un mal augurio,
porque comete perjurio,
al mostrarse un poco


Luego viene el “coco”
con su gran enredo 
y sientes un miedo,
que nunca se explica.


La luz, dosifica
la sombra que emite,
después del envite
y la clasifica,
según el temor,
que surge en la ausencia 
de la claridad.



Es una imprudencia,
no hay mayor verdad
que narre el horror.
con la impertinencia.
de este narrador.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






No quiero que seas mía.

Nunca he querido que seas,
por mi amor, tan sólo mía,
mi amor, no es amor de un día
y pretendo que lo creas.


Busco tu felicidad,
conmigo, en tu compañía,
no quiero que seas mía,
quiero ser, sólo el motivo 
del amor, por el que vivo
y he de sentirlo, en verdad.


Quiero que, tu realidad,
junto a la mía, camine 
y que jamás se termine,
la dicha en prosperidad.


Que sea un continuo gozo,
de besos y de caricias,
del jardín de las delicias,
culminando en alborozo.


Que no sea pertenencia,
sino la libre expresión,
que anide en el corazón,
con su total convergencia.


Porque el amor nos cautiva,
no puedo ver marchitar,
su flor, por dejar de amar,
quiero sentir que está viva.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 26 de octubre de 2026

En la consciencia de nuestro tiempo.

Cualquier tiempo fue pasado 
y en presente vas viviendo 
lo que nos va sucediendo,
porque hasta hoy se ha llegado.


El futuro, se adivina 
desde el presente, en cuestión,
(Como asomarse al balcón 
en casa de tu vecina)


Pues, el futuro se estima,
desde este tiempo presente,
si el oráculo no miente,
y despacio se aproxima.


Por ello, debes pensar 
que el tiempo no se detiene,
pues, todo aquello que viene,
sin duda, nos va a pasar
por el hueco de una aguja,
que intentamos enhebrar;
mucho queda por andar 
y es el tiempo, quien empuja.


Pasado sobre el presente 
y un futuro que, se espera 
rodando sobre  una esfera,
en un ciclo permanente.


Tiempo para meditar,
lo que quedó en el pasado,
aunque lo hayas olvidado,
pretenderá regresar
en un presente inconsciente,
que en el recuerdo se basa,
queremos volver a casa
y la realidad nos miente.


Si se pudre la simiente 
de un “Ahora ” perseguido,
poco se habrá conseguido 
y el tiempo, vaga en la mente.


No es buena una distracción,
porque el presente es “Ahora”
y no admite una demora,
por una vana obsesión.


Porque nada se destruye,
sí alerta, sigues consciente,
viviendo un tiempo presente,
que tu futuro construye.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.