Se escribe una historia,
sobre una leyenda,para que se vea, se siga y se aprenda.
La brizna de hierba, recuerda el frescor
de jóvenes tiempos, del primer amor.
Un hueco en la memoria, para que no olvide,
en su estuche guarda toda la vivencia.
que escribe una nota sobre la experiencia
al momento justo, en que se recibe.
El deseo vuela y en la mente labra
una frase impresa, que el tiempo se ahorra,
porque de su tinta. finalmente borra
el texto grabado sobre piel de cabra.
La enseñanza es firme y tal vez muy dura,
llevando consigo, todo un ministerio
de alertas voraces, ante tal misterio,
que a todos sorprende, por su envergadura.
Y así, la razón, aunque sea incierta,
no fracasa nunca, ni tampoco yerra,
nos abre una puerta, que luego se cierra
y queda la historia por fin, descubierta.
La Parca aparece desde su guarida,
mientras se ha iniciado, un largo despiece,
diez y una once, doce y una trece,
así de cruenta se muestra la vida.
Falto de atención, se pierde el instante,
que queda cercano a la redención,
mas, presta atención, al arco rampante,
no existe el pecado, si no hay intención.
Y esa es la razón, que ya he madurado,
en el seno frío de toda elocuencia,
triunfa el desvarío, nos falta paciencia,
pues nuestra paciencia, al fin se ha agotado.
El razonamiento carece de albura.
Decidme si miento.¿No es una locura?.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.