lunes, 9 de marzo de 2026

Nada puede esconderse eternamente.

Un árbol y un papel que enciende el fuego,
el agua que discurre en el torrente,
camino muy despacio, entre la gente,
no tengo ningún vínculo, ni apego.


La forma natural guarda un secreto,
que a veces se  difunde y se proclama,
es como ese incendio, en débil llama,
que no llega a su fin, no está completo.


Lo artificial, se acepta y se decreta,
firmado por legal imperativo,
no entiendo su misión, ni su motivo,
no fluye y eso es algo que me inquieta.


Sin duda es la gran aberración,
porque entiendo y lo razono, por supuesto,
sabemos que se considera impuesto,
ni siquiera llega a ser proposición.


Te contemplo divagar ante las dudas,
porque ves la realidad, sucia y deforme,
nadie puede aceptarlo, en este informe 
se disfrazan las verdades más desnudas.


Nada puede  esconder el camuflaje
de mentiras, ni cuestiones infundadas,
al final son  voces que, desesperadas,
ya no admiten ni el más sobrio mestizaje.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



A cada nuevo logro conseguido.

¡Despertad! Ha amanecido 
un nuevo día y se espera 
que antes de que el día muera,
cambiemos lo establecido.


Un mundo más habitable,
que se acaben los errores,
sin medallas, sin honores,
por una paz que nos hable
de esa armonía perdida,
nuevamente recobrada,
aquí,no perdemos nada,
dando color a la vida.
Sobre el gris de la tristeza,
el rosa de la alegría;
celebremos este día,
por la voluntad, se empieza.


No quiero más imprudencia,
es mucho lo que se juega 
pues tarde o temprano, llega 
una buena sugerencia 
y todas tienen cabida,
si tratan de mejorar,
lo que anhelas encontrar 
a lo largo de tu vida.


Que no se nace sabiendo,
sin duda, es algo muy cierto 
y aunque nadie es un experto,
algo se va consiguiendo.


Hoy por fin, ha amanecido 
y debemos despertar,
tenemos que celebrar 
otro logro conseguido.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 8 de marzo de 2026

Las uvas de la Ira.

El rencor es  un mosto fermentado,
cuyo dulzor se agria lentamente 
y entre los recovecos de la mente,
se torna en un licor avinagrado.


El alma se ha nublado, en la obsesión,
ante la fijación de conseguir 
la forma más ingrata, para herir,
buscando en el dolor, compensación.


Como beber el agua, que del mar 
tomamos, y en la orilla de tu boca,
tu cuerpo la rechaza, se equivoca,
la sed no se consigue así saciar.


Del mismo modo actúa la venganza,
las uvas de la ira, son amargas 
y es mucho lo que pierdes, si lo embargas,
se apaga toda luz en la esperanza 
de recobrar el pulso en tu latido,
sabemos del dolor, del que ha sufrido,
pero añadir dolor, no es buena cura,
sabiendo que, ya nadie te asegura 
el bienestar que sientes que has perdido.


Nadie por su venganza, sale invicto 
y agrava el equilibrio de la gente,
que sufre, aun sabiéndose inocente 
y se vea involucrada en un conflicto.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 7 de marzo de 2026

Sin mucho más que añadir.

No hay un retorno previsto,
siempre se sigue adelante 
y no es por dar un desplante,
es que otra actitud, no he visto.


El camino se descubre 
ante tus ojos febriles,
cuando vas cumpliendo abriles
en tu juventud salubre.


Ante ti, está el horizonte 
como meta a conseguir 
y tenemos que vivir 
para iniciar el remonte
de los años que preceden
a un tiempo de madurez,
atrás quedó la niñez 
porque retornar no pueden.


Es tiempo de caminar 
sobre el sendero elegido,
vivir, porque se ha vivido 
y aún nos queda por andar.


Nada retorna en la vida,
tan sólo queda su esencia 
y el fruto de la experiencia,
que es de sobra conocida.


Sin mucho más que añadir,
elegimos un camino,
que nos conduce a un destino 
que queremos descubrir.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El sabor de la aventura.

Con su frialdad innata,
sientes esa mordedura 
del áspid de la aventura,
que en la calma te arrebata.


Nada se puede saber,
ni tampoco adelantar,
sólo nos queda esperar,
todo puede suceder.


Quedó en el día de ayer,
aquello que fue previsto,
mas hoy, sólo sé que existo 
y queda mucho por ver.


Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Sin un remedio aparente.

Algunas personas, sienten 
cómo en una baja esfera
viven un compás de espera,
que acaso callan o mienten.


Desde el cielo, hasta su altura 
se ha diluido ese ruego
que se ha pronunciado, y luego 
caerá desde su estructura.


Se van perdiendo sus voces
y aunque no lo comprendemos,
aquello que proponemos,
queda en sonidos atroces.


Se vive con el rencor,
en una sed de venganza 
que con tiempo nos alcanza,
cuando se acaba el amor.


El relevo es el terror
de una vida que, infectada,
no encuentra valor en nada,
todo el mundo es perdedor.


La muerte es liberación,
si no te queda esperanza,
la guerra engorda su panza
en su lenta digestión.


Y no tenemos remedio,
seguimos igual de necios,
la vida eleva sus precios 
y vas por la calle del medio.


Aunque maldigas la muerte,
tan cruel y cotidiana,
quien muera cada mañana,
al menos tendrá esa suerte.


No tendrá más sufrimiento 
y aunque no es la solución,
no esperes la redención…
se encuentra bajo el cemento 
y el hierro de las ciudades.
Todas las calamidades,
son por falta de atención,
ante una destrucción 
que acaso, hemos ignorado 
después de haberla creado,
sin culpa o remordimiento.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







viernes, 6 de marzo de 2026

De profesión…¡Gafe!

Hay quien tiene mala mano 
y le puede suceder,
que lo que quiera obtener,
sea una propuesta en vano.


El circo ya está montado,
va a comenzar la función,
ya no tiene solución,
¡Le han crecido los enanos!


En el centro de la pista 
y sin  restarle importancia,
ha aparcado una ambulancia,
llevando a un malabarista,
que tiene algún hueso roto,
por un caída mala
y también el hombre-bala
se ha desgarrado el escroto.


Para colmo de desgracia,
el que estaba  en la taquilla,
se fracturó la barbilla 
con un estornudo fuerte.
También es muy mala suerte,
o un exceso de eficacia.


Espero que nadie muera,
pues la suerte ya está echada,
un mal dia en la jornada.
puede tenerlo…¡Cualquiera!

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Nacimiento de la revolución de lo absurdo.

La muerte aparece sin sentencia prevista,
Los insectos disecados carecen de relleno 
de espuma o algodón.
Un pájaro de hojalata, picotea el vacío 
de una ausencia.
Nunca me sentaría en un diván, para escuchar 
incómodas preguntas.
Cuando se tensa un arco, carente de pensamientos útiles, se ignora si la saeta va
en la dirección correcta.
Un armario vacío, bosteza en la soledad 
de un cuarto oscuro y el cieno masticado 
se solidifica en las dentaduras postizas,
que intentan crear un espacio inerte,
entre el azogue de los espejos simulados 
y las hierbas secas que decoran tu vida,
durante su sepelio.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El mundo es mi hogar.

El mundo gira sin cesar,
con su continuo mareo
y gira porque yo creo 
que lo hace para olvidar 
 su tremendo malestar.


Ha perdido la cabeza,
desde que se ha perpetrado 
ese último atentado 
contra la Naturaleza.


Se desmonta pieza a pieza
toda una filosofía,
para vivir cada día 
con decisión y entereza.


Mas, sumido en la pobreza,
el mundo, en su borrachera,
observa que no se entera 
la gente, por dónde empieza 
el caos que nos asola.



Ven la cresta de la ola,
e ignoran con gran desprecio,
que todo tiene su precio 
y tendremos que pagar,
si no se quiere evitar 
ese mal que nos aqueja,
cuando siempre se aconseja 
que seamos muy prudentes.



Los ritmos son diferentes 
a otras épocas pasadas
y todas esas pisadas 
se ha borrado con el viento.


Vivimos en un momento 
de luchas incontrolables 
de sinrazón y poder 
y esto ¡Ya no puede ser!
Seamos más responsables.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 5 de marzo de 2026

Vamos a compartir.

Compartir no es cortar,
ni es dividir.
Compartir es aumentar 
el disfrute de vivir.


Es sentirte muy feliz,
porque se entiende el motivo 
de un valor que, compartido,
sólo es un acto de amor.

Es saber que, todo brilla 
en una blanca sonrisa 
y un soplo de dulce brisa, 
es aire renovador.


Es borrar de las fronteras 
los temores y prejuicios,
al mantener buenos juicios 
en sensaciones primeras,
porque una obra bien hecha,
traza una línea derecha 
en todas las primaveras.

Algo comparto contigo,
algo puro, bello y tierno 
y cuando llegue el invierno 
seré tu  apoyo y abrigo.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Amor de Juventud.

Tiene esa justa edad
para ver la admiración,
de un rincón a otro rincón,
como una digna heredad.


Tiene la impecable hechura,
para ver que, su belleza 
se expande y nunca tropieza,
pues no hiere su hermosura.


Tiene una voz siempre amable 
y su cuerpo es la armonía 
de una dulce sinfonía.
¡Escuchadla, cuando os hable!


Una exquisita virtud,
una gracia y un donaire,
que va perfumando el aire,
con su tierna juventud.


Es la nota suspendida,
que todo compositor,
quiere sentir con ardor,
pues la música es su vida.


La fuente de inspiración 
que no se encuentra en los cielos 
y se desata en los celos,
si es fruto de una obsesión.


Candor con la ligereza 
que se acuña en el deseo,
la divinidad que veo
brillar sobre su cabeza.


Es ese laurel dorado 
que esperamos conseguir,
el motivo de vivir,
por el amor que has soñado.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



miércoles, 4 de marzo de 2026

Cerrando una etapa.

Me duele esta ausencia 
hecha de despojos,
de momentos huecos
en mis tristes ojos.


Antes derramaba
lágrimas por ti
más tarde aprendí 
con mis ojos secos,
que ya no mereces,
verme sollozar,
si he de recordar
que me amaste, a veces.


Notas del pasado 
del triste laúd,
que en un ataúd,
dejé sepultado.


Queda en el olvido,
cuanto te he querido 
y ahora, sin embargo 
tengo mil razones,
que en mis emociones,
van a mi cabeza,
con la ligereza 
propia del vacío.


Ahora me rio,
no pienso en llorar,
porque al recordar 
se me va la vida 
y se abre una herida 
que quiero cerrar.


Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Ningún problema es pequeño.

Ningún problema es pequeño,
si queda por resolver 
y poco se puede hacer,
si se cesa en el empeño,
pensando que esta labor,
al quedar para otro día,
con un nueva energía,
se resuelva sin temor.


Mas, si tu fuerza se merma 
por falta de voluntad,
el problema, en realidad,
seguirá en tu mente enferma.


No quiero que nadie duerma,
pues no habrá un amanecer,
si algo queda por hacer,
cuando la noche es eterna.


Hay tiempo para pensar,
pues la labor es honrosa
y no se piensa otra cosa,
si se puede realizar.


Y surge la solución,
pues abrimos, de repente 
un espacio en nuestra mente 
con una interrogación,
que en el aire se diluye 
lo que por cierto, se intuye.

Ya no hay problema pequeño,
siempre puede ser resuelto,
si el coraje, viene envuelto 
con el tesón de su dueño.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Los consejos de un sabio conejo.

Nuestra vida es joven, bella 
como una alegre doncella.
Mas, cuando la sentimos vieja,
llega el dolor y la queja.


No puedes detener el algoritmo,
que marca cada edad, sobre ti mismo.
El tiempo está en el ritmo que marcamos,
vivimos sin saber cuándo enfermarnos.


La vida se malogra como fruta,
mientras va madurando, se disfruta.
Si alguien te comenta que es pecado,
apártalo sin duda de tu lado.


Si sólo sientes que es un sufrimiento,
valora cada error, es el momento.
El cielo no es refugio de los justos,
que esconden sus flaquezas entre arbustos.


Virtudes que se escuchan pregonadas,
no son tales virtudes…son bobadas.
Aquel que se declara virtuoso,
esconde su carácter más odioso.


Y en vana pretensión, por arbitrario,
consigue por su fama, lo contrario.
Su boca con halagos, siempre llena 
es sólo una cruel palabrería,
que pueda lamentar, si llega el día 
que tenga que cumplirse su condena.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 3 de marzo de 2026

Instantes de Vida.

No os trato de convencer,
cuando vivo en la alegría,
porque la suerte de un día,
puede desaparecer.


Por ello, es mi parecer 
y con ese empeño vivo,
pues todo lo positivo 
se debiera establecer,
como la meta furtiva 
que queremos conseguir,
la alegría de vivir 
es muy significativa.


En la vida, cada intento 
nos hace al fin, meditar 
para recapacitar 
y tomar un nuevo aliento.


Nada vamos a perder,
cuando se quiere intentar 
y al tiempo, comunicar
en un día por nacer,
nuestro ánimo de crecer,
compartiendo una sonrisa,
con un gesto que improvisa,
por nuestra forma de ser,
que hoy será mejor que ayer 
y se debe celebrar,
pues la vida es caminar 
por un único sendero.


Tranquilos, que ya os espero,
compañeros de camino.
No os preocupéis del destino,
vivid siempre en la alegría,
disfrutando de este día.


Mañana despertareis,
sin saber, si lo correcto 
es por su causa y efecto 
y acaso, comprenderéis 
que vivir es disfrutar 
del tiempo que administramos 
y por desgracia, olvidamos 
en su constante fluir,
nuestro gozo de vivir,
porque en ello, no pensamos.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Abriendo mi puerta al Amor.

Hay un latido escondido,
apenas imperceptible,
que parece sumergido 
y su hallazgo es imposible.


Aunque su pulso es muy leve,
se nota su vibración, 
su pulso es corto y muy breve,
por su corta duración.


Pero no es su intensidad,
lo que llama mi atención,
es la tierna suavidad 
que llena mi habitación.


Al tiempo, mi corazón 
acelera su latido,
va creciendo la emoción,
en el ritmo conseguido.


Llena la totalidad 
de mi vida solitaria 
será por casualidad,
pero mi alma es solidaria,
pues se siente acompañada,
venciendo la soledad,
de las noches que he soñado,
como una necesidad, 
sentir tu cuerpo a mi lado.


Ver mi vida proyectada,
como si fuera un espejo
y aunque no esperaba nada,
siento tu luz y reflejo.


Ahora, me queda  esperar,
que no sea, sólo un sueño
y no me importa soñar,
si es hermoso su diseño.


Pero nadie se conforma,
con su sueño al despertar,
pues se diluye su forma 
y dan ganas de llorar.


Prefiero ese gesto amable,
que esbozas con tu sonrisa,
no es necesario que te hable,
para hablar, no tengo prisa,


Quiero ver amaneceres,
y a tu cintura prendido,
disfrutar de los placeres,
con un gesto agradecido.


Cuidarte  con mimo y celo,
silbar como un ruiseñor 
y agitando mi pañuelo,
abrir la puerta al amor.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.