carente de luz y sombra,
bajo el misterio, se nombra
y se expresa en cualquier lengua.
Puede rozar lo irreal,
si se intenta definir
y su forma de existir
trasciende lo material.
La expresión lo verbaliza,
como un claro pensamiento
que, impregna tu sentimiento
y en tu voz se realiza.
Verbo, semilla incipiente,
aldaba de la expresión,
manifiesto en la razón,
por ser veraz y valiente,
además de consecuente,
pues, formando una cadena ,
la palabra te condena,
cuando es frágil e indigente.
Su recompensa y valor,
es el brillo, que lustrado,
sobre tu vida ha dejado
un genuino resplandor.
Así, el verbo se aproxima
con total fidelidad,
al eco de una verdad,
que ni hiere, ni lastima.
Desnudando su mudez,
se muestra manifiestado
en un pensamiento honrado,
colmado de sensatez.
Este pensamiento, labra
tu verdad y tu carisma
y crece sobre si misma
la fuerza de tu palabra.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.











