miércoles, 4 de febrero de 2026

Quiero dibujarte una sonrisa.

Procuro daros siempre una alegría
y busco el beneficio de su apuesta,
sabiendo lo que vale, porque cuesta 
e insisto con ahínco, todavía.


En el humor me esfuerzo, despuntando 
entre la verborrea y la ironía,
sintiendo un gran pesar, que cada día,
me mina la razón, me va incordiando.


Quisiera recobrarme, en el honor 
de ser quien te dibuje una sonrisa,
asi, sin proponérmelo, sin prisa,
como quien busca siempre un nuevo amor.


Y sigue su labor, siempre que pueda,
pues cada intento es merecedor 
de ver en tu sonrisa, un resplandor,
que vaya iluminando mi vereda.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






martes, 3 de febrero de 2026

Sobre un tejado caliente, cae la noche.

Sobre un tejado caliente,
los gatos van maullando,
la noche se está cerrando,
con luna en cuarto creciente.


Las estellas infinitas,
como alfileres clavadas,
contemplan las madrugadas,
Igual que flores marchitas.


Porque el alba, al despuntar,
llevará sobre un rubor,
esa promesa de amor,
que intenta cumplimentar.


Las promesas son nocturnas 
y en el día se resuelven,
si en la noche, se disuelven
voluntades  taciturnas.

Las estrellas son verdades
de promesas escondidas,
bastiones de nuestras vidas,
en las firmes voluntades.


La noche es dama galante
de amores comprometidos,
amores que son vertidos 
sobre la piel del amante.


El amor es ese instante,
que no quiere perecer,
e intenta permanecer,
una vida por delante.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







lunes, 2 de febrero de 2026

La profundidad de una mirada.

Párpados inconclusos sobre los ventanales 
abiertos.
Pájaros negros dispuestos para el vuelo, 
en una extensión que se prolonga hacia 
el infinito y una abstracción con matices 
de recuerdos recobrados.


Me contemplan, analizan y estudian, 
cada parco movimiento que, involuntariamente, son el eco de esa luz,
que dulcemente rebota sobre mis pupilas.


Bebo despacio cada aleteo de tus pestañas 
y busco interpretar la danza de fuego y luz,
que se enciende en el brillo de tu mirada.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







domingo, 1 de febrero de 2026

Luz incipiente, o luz doliente.

Luz, densidades viscosas,
que emergen sobre las cosas
y van deshaciendo brumas.
 rizando crestas y espumas.


Luz que se da a conocer,
cada nuevo amanecer.
Ambarina luz de otoño,
que se ama y que se quiere.
Luz que nos duele y nos hiere
al brotar de su retoño.


Luz aciaga y mortecina,
oculta tras una esquina.
Luz que muere y resucita,
albergando una esperanza.
Luz que en la llama, danza
y cuya visión, excita.


Luz que a mis ojos acude,
que me enerva y me sacude.
Luz que se viste de gala,
luz bendita y luz bengala.


Luz de pábilo incipiente,
Luz patria de un continente.
Luz al fin, enamorada,
de una visión deseada 
que apunta buenas maneras.
Luz de nuestras primaveras.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


viernes, 30 de enero de 2026

El ánimo en larga espera.

El ánimo sufre con intensidad,
si larga es la espera y se debilita,
va pasando el tiempo y se necesita,
sentir que, por fin se hace realidad.


Antes, te mostraste firme y confiado,
esa confianza debe de sentirse,
en el mismo instante, en que llegue a cumplirse,
para ver en ti, el mejor resultado.


Prima la inquietud, en pasados días
y una pesadumbre sobre ti, se cierne,
en todo lo vivido, que a ti te concierne
y por tu intuición, casi lo sabías.


Hoy sigues pensando, al igual que ayer,
que todo por fin tendrá solución,
es fuerte tu fe, desde la  intuición,
creyendo que todo se va a resolver.


Porque la prudencia es tu consejera,
sólo has de esperar, que llegue el momento,
que será la fuerza, desde su sustento,
en  esta terrible y angustiosa espera.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




sábado, 24 de enero de 2026

Ante el temor y la duda.

La duda en la angustia arde,
la llama es la incerti-lumbre,
en el cenit o en la cumbre,
de un sentimiento cobarde.


Incierto es nuestro destino 
y en vías de la razón,
se busca una solución 
en el borde del camino.


La vida, a veces traviesa,
nos confunde con la duda,
ante una verdad desnuda,
en la incertidumbre espesa.


Desde nuestro corazón,
se siente el aislamiento 
y todo el conocimiento 
queda en agua de borrajas,
mientras sigues y trabajas 
en su docta comprensión.


La duda te hace temblar,
como una hoja en el viento,
por tu desconocimiento,
al cual vives enredado
y al verte desorientado,
es lo que te hace dudar.


Mas, en el tiempo presente,
nada se olvida, o se deja,
el hilo de la madeja 
tiene forma de serpiente
y queda desenroscada,
cuando la duda es vencida,
totalmente esclarecida,
sobre tu meta alcanzada.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 22 de enero de 2026

Saboreando nuestro tiempo.

De la misma fuente, fluyen
los días y los segundos,
en los espacios profundos,
que se sienten o se intuyen.


Sobre el agua cristalina 
de un tiempo, que nos remite,
cada escena se repite,
sin saber qué se avecina.


Si acaso, una tempestad 
en un día triste, aciago,
o sobre la quietud de un lago,
toda la tranquilidad.


La fuente, mana lo mismo 
desde la angustia o la calma
y va sintiendo tu alma,
lo profundo de su abismo.


Sólo en tiempo reposado,
se disfruta del frescor
que nos transporta al amor,
sobre su cauce calmado.


Agua de vida y sustento 
de ese tiempo que discurre,
mientras la vida transcurre,
con un ágil movimiento.


Nos cabe en el pensamiento,
tan sólo, la concepción 
nacida de la emoción,
al sentir cada momento
que, en la boca, desleído,
se comienza a degustar
y se empieza a valorar 
todo el tiempo que has vivido.

Escrito en Enero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.