sábado, 11 de abril de 2026

Allá, por las remotas islas…

Allá, por las remotas islas, donde el mar
es una inmensa lágrima, ante la soledad 
inerte, de un trozo de tierra, 
la luz nace tímidamente y en su esplendor,
agrega tonos bermejos, 
sobre el rostro enfermizo, de un sol en ciernes.


La niebla es un jubón blanco,
 que la mañana luce en sus primeras horas,
para mostrar luego su desnudez,
ante la pupila azul del cielo.
El cielo bebe la espuma de las olas,
soplando sobre ellas, y naufraga entre
las palmeras, vestidas de luz y sombra.


La realidad es una fantasía, que despierta,
para hacerse visible a los ojos 
de las criaturas,que la contemplan 
y el sueño toma matices, de esas miradas,
que van perdiéndose en la contemplación…
Allá, por las remotas islas de una imaginación 
desbordada.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 10 de abril de 2026

Para que no caiga en el olvido.

Guarda todos momentos 
que vivas intensamente,
ninguna experiencia miente,
los segundos pasan lentos
y dejan una impresión
muy grata y satisfactoria 
en el fondo, en tu memoria,
llenando tu corazón.


Se vive por la emoción,
que a veces, por desbordada,
firmemente es señalada
en su total extensión.


Sobre tus recuerdos, crece
la flor de un precioso instante,
tu vida va por delante
y cada día amanece
una luz en la esperanza,
moviéndose entre los cielos,
el fruto de tus anhelos,
en una continua danza.


Nuestro sino es caminar,
pero es bueno, el sentimiento,
de detenerse un momento,
sólo para recordar.


Nuestra vida ha de pasar,
tal vez, sin pena ni gloria,
mas, quedará en la memoria 
cosas que no has de olvidar.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 7 de abril de 2026

Horizontes Lejanos.

Cielos y tierras en conjunción,
borran fronteras sobre el horizonte,
trazando una línea, en la cual remonte,
el principio exacto de la creación.


Cuanto más te acercas, lo ves más lejano 
y vas caminando siempre decidido,
hacia un horizonte, que sientes perdido,
como agua que escapa de tu ruda mano.


Sólo en el azul, se vislumbra apenas,
un sol que atesora su fuerza y su brillo
y emite un fulgor de intenso amarillo,
recortando dunas sobre las arenas. 


Una soledad triste, en el desierto,
se queda alejada de leyes mundanas,
asombro y misterio, desde las ventanas
y árido paisaje, que parece muerto.


La duda produce un cruel espejismo,
e ignoras que puede engañar tu visión,
que aquello que ves, sólo es ilusión,
una proyección que nace en ti mismo.


Este es el abismo, donde se proyecta,
pues jamas se encuentra una explicación,
que sea plausible en la creación,
porque bajo el cielo, se muestra perfecta.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”



Nana de los luceros.

Dos estrellas caen del cielo,
la noche queda en penumbra,
la luna callada, alumbra
tus sueños y mi desvelo.


Estoy velando tu sueño 
y no me quiero acostar,
porque quiero contemplar 
tu gesto dulce y risueño.


Un ángel mece tu cuna,
otro te canta una nana
y hasta despertar mañana,
no se esconderá la luna.


Un silencio y un murmullo,
para que duermas tranquilo 
y un duermevela, que en vilo,
lleva una nota de arrullo.


En tu frente, un dulce beso 
y una sonrisa calmada,
te poso sobre la almohada,
con ternura y embeleso.


Duerme niño, que a tu lado,
los ángeles te traen estrellas,
la noche borró sus huellas 
sobre un cielo reposado.


Duerme niño, dulcemente,
ya no se escucha un sonido,
el sueño te ha recibido 
y te mece amablemente.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 6 de abril de 2026

Me fascina tu belleza interior.

Sobre el ático, en tu frente,
tu cabellera se enreda 
y en mi memoria se queda 
un gesto que es diferente.


Un gesto alegre y sencillo,
que emula la brisa suave
y vuela, al igual que un ave,
el ala de tu flequillo.


La gracia de tu figura,
es el arte que se muestra 
como una obra maestra
de genial arquitectura.


Un soplo divino, hizo 
un milagro en la belleza 
de tu porte y tu entereza,
completando así el hechizo.


Mas, yo soy admirador 
de una belleza más pura.
me gusta tu arquitectura,
pero adoro tu interior.


Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


El sermón de la montaña.

Una voz antigua y a la vez extraña,
nos hizo pensar sobre la conciencia,
su verbo infundió paz, por la excelencia,
en aquel sermón sobre la montaña.


Fue multiplicando los panes y peces,
como ejemplo al fin, de todo sustento,
necesita el alma, un nuevo alimento 
para no sentir hambre, ni estrecheces.


Hambre de consuelo, ante el sufrimiento,
hambre de saber, si es este es el camino,
que llega al final de nuestro destino
y sólo se encuentra en el conocimiento.


Una fe que emana desde la propuesta,
de tener bondad, por piedad y oficio,
en el cual tan sólo, nuestro sacrificio,
obtiene la gloria con una respuesta.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 5 de abril de 2026

La vida es el sueño de la razón.

Sólo en un grano de arena,
creamos todo un futuro 
y además estoy seguro,
se siente la vida plena.


El océano es mostrado
en la gota diminuta,
no hay nadie que lo discuta,
sí jamás se ha comprobado.


El misterio de la vida 
se encierra en un gran dolor 
y tan sólo, en el amor 
se cerrará dicha herida.


Vida y muerte, ministerios
que narramos con la ciencia 
de obviar que, toda existencia 
tiene sus propios misterios.


Nada es por casualidad,
el propósito es certero,
nada tengo y todo quiero, 
dentro de mi realidad.


La vida es una ficción,
un sueño, del cual despierta
la naturaleza muerta,
saliendo de su obsesión.


Tampoco hay una razón 
que demuestre lo contrario,
en el devenir diario,
guiado por la intuición.


Nada es real, es un cuento 
que nadie logró explicar,
no se puede demostrar 
el origen de su invento.


Se basa en una secuencia,
muchas veces repetida,
que va generando vida
dentro de nuestra consciencia.


Porque, ningún pensamiento 
queda en la mente grabado,
si antes no se ha guardado 
su poso o su sedimento.


Todo es vano, nada es fijo,
la suerte nunca aparece,
mientras la vida perece,
aunque es algo que no elijo.


Sostengo sobre mi mano
las arenas de la vida,
que van perdiendo medida 
y tan sólo queda…un grano
de arena, en este desierto,
en el cual, se va naciendo 
y te vas adormeciendo
hasta ignorar que ya has muerto.


El sueño de la razón 
es la vida que sentimos,
aunque jamás admitimos 
que tan sólo es ilusión,


Un rito desesperado,
en el cual, la eternidad 
no conoce su verdsd,
pues su verdad se ha extraviado.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 4 de abril de 2026

Con ánimo, mucho ánimo.

Mi ánimo es esa exhalación,
que en la nostalgia, sigue despacito
y es todo lo que ahora necesito,
pues siento palpitar mi corazón.


Seguir, para albergar esa ilusión,
que deja buen sabor al recibirla,
lo bueno es disfrutarla y transmitirla,
como un regalo, por nuestra elección.


Si acaso lo comparto, te prevengo 
que sólo puedo dar lo necesario 
y te puedo ofrecer, casi a diario,
aquello que sin duda, siempre tengo.


Un buen humor, que esboza una sonrisa,
un buen deseo breve y educado,
tener cordialidad, no es complicado,
ni disfrutar del aire con la brisa.


El ánimo en el día, se construye,
ante la adversidad, con la firmeza,
que tenga tu tesón y tu entereza
y toda la penuria se destruye.


Lo bueno es compartir, como un regalo,
aquello que nos da felicidad,
sembrando el bien en la cordialidad,
dejando en un rincón…todo lo malo.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz ".

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 3 de abril de 2026

Destinos compartidos.

Se han cruzado los destinos
y alguna vez, si eso ocurre 
es porque alguien se aburre 
al ver tantos desatinos.


También será, que se enhebran,
todas nuestras igualdades
y algunas realidades,
siguen firmes, no se quiebran.


En la unión y su firmeza,
persisten mientras se entregan,
las verdades que nos llegan 
de la frente a la cabeza.


Se aprecia que ha comenzado 
toda una comparación
guardando una relación,
con un hecho consumado.


Que por tal similitud,
con las distintas ideas,
todo aquello en lo que creas,
destacará en tu virtud.


En su cabal persistencia 
se afianza toda unión,
en un solo corazón,
como única presencia.


Sintiendo que la unidad,
quedará en tu pensamiento,
como un claro sentimiento 
que ha de encontrar su verdad.


Una verdad compartida,
que muestra la ligereza 
de hallar toda la belleza 
al compartir nuestra vida.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





La Vid y la Vida.

Todo nace por la vida,
poniendo todo el empeño 
y aunque no se encuentre un dueño,
justa será su medida.


Se intenta sintetizar 
en el momento preciso,
su carácter firme y liso,
que deseas conservar.


Naciendo de la intuición,
en esta vida terrena,
de trasmutar cada pena 
con una buena intención.


Pues, si manda el corazón,
la mente es la que gobierna 
razón que en su juicio, alterna
dentro de un caparazón,
como un arca que se cierra 
y se abre muy lentamente,
cuando, a la vez, se presiente 
cercana a la misma tierra.


Tierra fecunda y sencilla,
cuerpo de vida segura,
que guarda en su sepultura 
el valor de su semilla.


Pues debe de ser sepultada,
por ese conocimiento,
que dará vida al sarmiento 
y a la uva deseada.


Fruto dulce de la vid,
mosto exprimido en la hacienda,
sin que apenas se comprenda,
que se trata de un ardid.


Morir y resucitar,
porque la vida es eterna 
y el mosto, en una cisterna,
esperará madurar.

Ese será su destino,
un tiempo de madurez,
terminando su estrechez,
al convertirse en buen vino.


Así, la vida proyecta 
su intención de conseguir,
otra forma de existir,
porque su ley es perfecta.


Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

 Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


Música, pausa y sonido.

No se trata de acertar,
puesto que nada,  por cierto, 
suena igual, en un concierto 
que está a punto de empezar.


Es la magia del sonido,
porque una vez proyectado,
de nuevo será escuchado
cambiando rumbo y sentido.


Rompiendo un silencio inerte,
adquiere una vibración,
que suena en el diapasón 
con un carácter más fuerte.


El sonido siempre invita,
al silencio temeroso,
a mostrarse  generoso,
mientras éste resucita.


Ambos se hallarán vistiendo 
la vida, con su armonía,
las notas son la alegría,
que a su vez, van recogiendo 
del eco que se pronuncia,
como una constante viva
y aparece  una misiva 
que nuevamente se anuncia.


Pues nada al fin se detiene,
sobre el tiempo dedicado 
a sentirlo perpetuado 
en las notas que contiene.


El silencio ha prometido,
que su pausa es referente,
de ese ritmo diferente,
que da carisma al sonido.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.