sábado, 25 de julio de 2026

Ensayo sobre la razón.

No acepto una discusión 
cuando el verbo se empecina,
no sabré cuando termina 
al querer tener razón.


Pues la razón, siempre tiene 
una búsqueda infinita,
cuando se la necesita,
no es cuando más nos conviene.


Si se expone una verdad,
otra termina cediendo,
así se va componiendo 
una nueva realidad.


Se contrastan opiniones 
y todo tiene cabida,
pues sin duda, en esta vida,
lo que sobran son razones.


La razón tiene una ciencia 
que todos han de saber
y cada cual va a tener 
la razón, por su experiencia.


Cada cual tiene un tintero,
y escribe su propia historia.
recogiendo en su memoria 
su relato más sincero.


Evito una discusión,
pues cada cual, tiene un sello
muy diferente, y por ello
es distinta su razón.


Su razón es valedera,
como la mia, en cuestión,
llegando a la conclusión:
¿Cuál será la verdadera?

Ambas llevan su verdad,
pero es distinto su enfoque
y que nadie se equivoque,
porque esta es la realidad.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

                   




viernes, 24 de julio de 2026

Me desnudo en mis versos.

Soy el día que se acaba
y lentamente agoniza,
soy un poco de ceniza 
que con el fuego jugaba.


El ánima de las cosas
que me fueron componiendo,
soy la voz, en un estruendo 
de carcajadas airosas.


Soy de ti, y no soy de nadie,
soy el alumno en la escuela,
soy la infección y secuela,
que se produce en la carie.


Soy el suceso imprevisto,
una luz que se ha apagado,
algo que fue inesperado 
y no me ves, aunque existo.


Un verso en breve mención,
que en la rima se eterniza,
en una voz, que enfatiza 
una diáfana dicción.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Nunca dejéis de soñar.

Nunca dejéis de soñar,
nada se puede perder,
todo se puede esperar.


Cada nuevo atardecer,
las sombras, en su reinado 
muestran otra dimensión,
se disipa la atención 
sobre un lecho acomodado 
y te sientes relajado.


Ya, nadie se siente dueño 
de una voluntad erguida,
no existe norma, o medida 
sobre la extensión de un sueño.


Hay quien sueña con volar 
y mientras el sueño empieza,
en su suave ligereza,
vuela sobre el ancho mar.


Consiste en imaginar 
todo cuanto da cabida,
porque si es corta la vida,
los sueños no tienen fin.


Soñar no tiene fronteras,
sueña en potro en las praderas 
y en los mares el delfín.
Sueña el pobre y sueña el rico,
sueña el futuro, el ayer,
la punta de un alfiler,
clavada en un acerico.


Sueña quien sigue despierto,
o quien, yaciendo dormido,
presiente que se ha perdido 
en un inmenso desierto
y lo mejor de soñar,
es saber lo que culminas,
con todo lo que imaginas,
mucho antes de despertar.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




jueves, 23 de julio de 2026

Aceptando un nuevo cambio.

El cambio sigue una norma,
para llegar a la cima,
pone a prueba tu autoestima,
a la vez que se deforma.


La rutina mimetiza
el nuevo trazo, que habita,
porque ahora necesita,
aquello que la armoniza.


El cambio es la forma adusta,
que siempre cuesta aceptar,
pues no pretende avisar 
y eso incomoda y asusta.


La precisión del momento,
en el tiempo, nos produce 
un sentimiento, que induce 
a un precario sufrimiento.


Porque se sufre en cuestión,
al adivinar el gesto, 
en ese cambio propuesto,
en nuestra imaginación.


Más tarde, se difumina,
pues no tiene solidez 
y en su extrema palidez,
nuestro temor, se extermina.


El cambio es la transición 
de un estado de conciencia,
que tiene por referencia,
nuestra plena convicción.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




La luz de la razón y el entendimiento.

Prefiero la opacidad del silencio,
 a la transparencia de las palabras,
cuando no soy escuchado, ni comprendido.
El silencio es reparador y el murmullo 
ensordecedor.


Recogido en mis pensamientos, guardo 
un espacio prudente entre mi verbo
y la gente.
Entre la plática diáfana y la crítica inquisitoria,
advierto de cerca, la negación de la persona ,
que me juzga por un único error y se olvida
de los suyos.


Prefiero la soledad meditativa, a la condena 
descriptiva.
Hay un espacio que no debe ser franqueado,
es la distancia entre el respeto 
y la yuxtaposición de una idea, que pretenda
imponerse sobre otra idea.


Puedo abrirme al diálogo, sin romper 
la imagen de tu espejo, si contemplas 
el reflejo de tu propia imagen.
La luz hiere, cuando su intensidad,
trata de borrar la sombra que proyecta 
sobre todas las acciones humanas.


Un error no condiciona la oscuridad 
de una sombra, sino el exceso de luz 
que se intenta proyectar sobre una persona,
enjuiciándola, cuando pensamos que,
la razón sólo nos asiste a nosotros mismos,
negando su proyección sobre los demás.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 22 de julio de 2026

Me gusta acumular.

Acumulo cosas, hechos y experiencias,
un colmado de años que, ya pesan,
los minutos que transcurren y se besan,
formando algún recuerdo en las conciencias.


Acumulo, muchas cosas inservibles 
y objetos que se quedan en mi olvido,
recuerdos que…de nada habrán servido,
sujetos con agujas e imperdibles.


Acumulo un tesoro de niñez,
aunque soy un adulto declarado,
pues las huellas que en el rostro me han quedado,
se marcaron con total inmediatez.


Acumulo los vacíos en el seno 
de mi alma, que una vez estuvo llena,
acumulo toda acción que sea buena 
y a quien en toda su vida ha sido bueno.   


Acumulo, por dejar en mi despensa,
mi legado, aunque no tenga sentido,
imagino que alguien pueda haber leído,
lo que un día descubrí… cuando se piensa.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





martes, 21 de julio de 2026

Ante una clara intuición.

El porqué, no me preguntes,
sí adivino la intención 
de quien calla, y luego lo hace.
Tal vez sea, que me place 
utilizar mi intuición 
y así, tomo mis apuntes.


Luego, al ver los resultados,
en muy poco me confundo,
pues hay gente, en este mundo,
que no cambia en sus quehaceres 
y hay muchos amaneceres 
que ya tengo contemplados.


A veces, se precipitan,
porque la paciencia falla
y aunque su boca se calla,
la acción, ya ha sido emprendida,
pues no ven otra salida,
tampoco la solicitan.


Y así, con un simple gesto,
antes de ser culminada,
esa acción imaginada,
no ha podido prosperar 
y al no saber esperar
pierde su trono y su puesto.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




La brevedad de un instante.

La brevedad de un instante,
nos enseña la humildad 
de un tiempo que, en realidad,
sigue siempre hacia adelante.


Un instante es una gota
en océanos de vida,
que se queda resumida,
sobre un tiempo que se agota.


Breve es siempre lo conciso 
de toda su envergadura,
la vida es una aventura
en un tiempo, que es preciso.


La brevedad es espacio 
de algo que se contiene,
cuando el tiempo se entretiene 
y camina más despacio.


Es una impresión mental,
que brota en el pensamiento 
de todo conocimiento 
y su huella es muy real.


Nada queda en realidad,
todo avanza hacia un abismo
y has de encontrarte a ti mismo 
a la mayor brevedad.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz".




lunes, 20 de julio de 2026

Transmutación del destino. (poema filosófico)

Nadie conoce el destino,
está en una encrucijada,
la vida no vale nada,
cae al borde del camino.


Creemos en la virtud 
de imprimir en la memoria,
el paso de nuestra historia,
desde nuestra juventud.


Producto de una inquietud 
es la flor del pensamiento 
y nos sacude al momento,
por esa vicisitud,
que encuentra de forma extraña,
un dolor en nuestra entraña,
o ese plácido instante 
en que no piensas en nada
y tu vida es silenciada
en un abismo inquietante.


Es una verdad desnuda,
que ni se aumenta, ni muda 
en toda esa percepción,
nacida de la intuición,
al contemplar, cada día,
toda la sabiduría 
que queremos recoger 
cada nuevo amanecer,
porque siempre renacemos,
aunque no lo comprendemos,
en una forma distinta 
y va corriendo la tinta,
que relata nuestro sino
y si es arduo ese destino,
más ardua es esa labor 
de contemplar, que el amor 
cambia de ritmo y de forma.


Ayer,  seguía una norma,
hoy, varía  su utillaje,
que no se espera, ni acepta
y aunque su muda es perfecta,
es muy pobre su equipaje.

Así la vida discurre,
como un rio desbordado,
el destino está trazado 
mientras el tiempo transcurre.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 19 de julio de 2026

La mejor jugada.

Algo se mueve y declara
una intención por cumplir,
en este corto vivir,
que por suerte, se separa 
de todo conocimiento, 
antes de ser intuido,
permaneciendo imbuido
dentro de tu pensamiento.

Es ese impulso, que nace
de una creatividad,
que descubre su verdad,
al punto que se deshace.


Entre la duda, el acierto 
es una carta velada,
que debe se comprobada,
cuando el sobre ha sido abierto.


Y decidir la jugada,
según la mano, que inicia
el destino en la pericia 
de una carta afortunada.

Escrito en Julio del 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Todos cometemos errores.

Cuando albergas en tu alma
un dolor desconocido,
será porque no has sabido,
buscar su alivio con calma.


A veces, vemos de lejos 
una solución posible,
que no parece asumible
y escasos son los consejos.


Dadme lo que necesite,
pues si existe algún perjuicio,
no emitiremos un juicio,
si el problema no remite


Es fácil, buscar culpables,
en vez de hallar soluciones 
y el peso de estas razones,
exigirá responsables.


Vivimos en el error,
se conoce y se soporta,
cuando nada nos importa
con un tono protector.


Y ofrecemos un consejo,
olvidando que sentimos,
aquello que no asumimos 
reflejado en un espejo.


El error es tan humano,
que apenas nos damos cuenta,
porque su acción es muy lenta 
y nos lleva de la mano.


Admitimos el error, 
en el territorio ajeno,
pero el orgullo no es bueno,
cuando eres su portador,


En esta bendita tierra,
nadie es perfecto, y su boca,
alguna vez se equivoca,
y ningún error se entierra.

Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.