lunes, 9 de febrero de 2026

Mordiendo la vida, temerosamente.

Me pierdo en la emoción de la empatía,
unida a una paz, cordial y sana,
es como contemplar una manzana,
que no quieres morderla todavía.


Ante la duda, pones asterisco 
porque al final, te muestras decidido,
pues nada va a pasar, si la has mordido 
y vuelves a obsequiarle otro mordisco.


Lo bueno de la vida, se disfruta,
debemos compartir su bienestar,
pues todo en esta vida es comenzar 
mordiendo nuestra vida, como fruta,


La gente que ha evitado el compromiso 
de averiguar aquello que se asienta,
portan sobre su mente cenicienta,
el rastro de una sombra, en caso omiso.


La sombra de su duda, es aspaviento,
de todo lo que ahora se desdeña
y acaso por temor, todo se adueña,
por falta de un vital conocimiento.


Es riesgo es de la vida, su sicario,
te eleva, o te domina ante un espejo,
al cual, te has escondido a su reflejo,
pues tu temor lo vives a diario.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Tiempo de Sueño y descanso.

Luna de sangre y de hielo,
que mora en la lejanía,
al agonizar el día
y nuestro sueño es anhelo.


Soñar es el parpadeo,
que va provocando el sueño,
abandonando tu empeño,
( mitigado, según creo)


Horas vacías, felices,
en la inconsciencia sumidas,
que pasan inadvertidas 
con sus variados matices.


Tiempo de sueño y descanso 
en dimensión paralela,
para quien su mente vuela
a la orilla de un remanso.


Tiempo fugaz que genera 
la energía suficiente,
para que alcance la mente,
su meta, en compás de espera.


Nuestra regeneración 
depende, y tiene su causa,
en ese tiempo de pausa,
o en nuestra meditación.


Soñar despierto, o dormido 
y ver qué va sucediendo,
al tiempo en que vas durmiendo 
en un descanso asumido.


La vertiente original 
del sueño, tiene respuesta 
y así mismo te contesta 
desde un punto cardinal.


Por el este, sale el sol,
por el oeste, la luna,
sin mención, ni cita alguna,
siempre fuera de control.


Pero la luna es soñar
y en la noche, siempre eterna,
su imagen, que es dulce y tierna,
la podrás imaginar.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

domingo, 8 de febrero de 2026

¿Cuál será nuestro destino?

Anuncios de neón, en plena calle,
la gente va encorvada, musitando,
mientras su celular, lo están mirando,
sin observar el mínimo detalle.


Sumidos en un mundo artificial,
todo lo natural, se está olvidando,
la vida ante sus ojos va pasando 
y pienso que este mundo va muy mal.


Se observa un nuevo renacimiento,
sobre una inteligencia programada,
pues nuestra mente está desorientada,
en ese malestar del pensamiento.


La gente, ya no piensa, ni medita,
no queda tiempo ya, para pensar,
dejamos que todo pueda pasar,
es obvio que ya no se necesita.


Un corte de energía con maldad,
produce un caos que, siendo irrevocable,
impida conectarnos a ese cable,
que carga con nuestra electricidad.


Y así volvemos a la antigüedad,
nos vemos como un mono desnudo,
que acaso siempre fuimos, no lo dudo 
por causa de una infausta terquedad.


El caos puede alcanzarnos ese día,
que llegue a convertirse en dependencia,
perdiendo la salud y la conciencia,
a falta de razón y de energía.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 7 de febrero de 2026

Por piedad…

Yo quise ver en la piedad,
la ruta que nos lleve a ese destino 
de un bien, que se reparta en el camino,
forjando una nueva realidad.


Se pasa por delante de un herido,
con gesto de total indiferencia 
y faltos de empatía y de conciencia,
marchamos sin haberlo socorrido.


Allá por donde vayas, haz lo que vieres,
mas, no le niegues nunca su rescate,
a aquel que quede herido en el combate,
la vida es muy hermosa, si no mueres.


La vida es el derecho de vivir,
se exite, porque estás en conexión 
con toda una ingente población,
que intenta como tú, sobrevivir.


La vida se transmuta y nos revela,
que ahora, ha de prestarse buena ayuda,
pues todo va cambiando, todo muda,
debemos conducirnos con cautela.


Piedad, no sólo es palabra escrita,
es esa voluntad y compromiso,
que lejos de olvidar un caso omiso,
socorre siempre a quien lo necesita.


Mañana puede ser, llegando el día,
que deban socorrerte, si es el caso,
en la piedad no existe ese fracaso 
que llegue en el temblor de tu agonía 

Escrito en Febrero 2026! por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 6 de febrero de 2026

Pasión por el Arte.

Existe una cosa extraña 
que acapara mi atención,
provocando una emoción,
que emerge desde la entraña,



Enigmática.absoluta,
demoledora de ideas,
sean hermosas, o feas,
girando en una voluta.


Tiene el color de los sueños 
y el aroma del amor,
mas, si cambia de color 
se merman nuestros empeños.


En el arte, se han plasmado,
su voluntad y carisma 
y vuelve sobre sí misma,
en el punto que has dejado.


En esa magia obsoleta 
que algunos sienten perdida,
el sentido de la vida,
ha de volar, cual cometa.


Y en su fantástico vuelo,
la creación es innata,
porque pronto me arrebata
en la amplitud de su cielo.


El númen original 
se instala en tu corazón,
al ver que, tu creación 
tiene un matiz marginal.


Más, esa revolución 
que te mueve el alma entera,
estará en aquel que espera 
una pronta redención.


El arte es esa visión,
que el artista le dedica 
un tiempo en el que predica,
su más genuina pasión.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Nuestros niños.

Niños de cabellos trigueños y rostros 
de pan blanco.
Sin una corteza que pudiera herir los labios.


Ellos dan besos de azúcar y miel, mientras 
sus miradas son una mezcla de inocencia 
y curiosidad, ante el mundo que se muestra 
ante sus ojos.


Niños brunos, con piel de asfalto.
Solos, desatendidos, con la ausencia 
de un ángel protector, que guíe sus primeros 
pasos.


Nacidos en medio de la guerra, entre el fragor
de las batallas y el estruendo cómplice,
de un silencio aceptado por decreto ley.


Sus pequeñas manos, no pueden abarcar 
un futuro que les ha sido negado.
Niños al fin, atrapados en el caldo de cultivo 
de todas las epidemias que, el ser humano 
ha abierto, destapando su “Caja de Pandora”.


Niños que intentan soñar 
en un mundo insomne, para despertar 
en un nuevo mundo, con una sonrisa  
pura y reciente.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

jueves, 5 de febrero de 2026

Desde lo más oculto del Amor.

Quiero saber el secreto 
que guardas celosamente,
porque algo, si se presiente…
como un oculto amuleto.


Esta extraña sensación,
recorre mi cuerpo entero,
tú  ya sabes que te quiero,
pues tuyo es mi corazón.


Pero te muestras esquiva,
entre el dolor y la ausencia
y así, minas mi paciencia 
y mi gastada saliva.


En descubrir qué sucede.
¿Porqué la distancia prima,
si te tengo en alta estima 
y no dejas que me quede?


Tan sólo un instante, es fruto 
de un amor, que es imposible
y es un tema incomprensible,
pues apenas lo disfruto.


En el curso del amor,
se evaden proposiciones 
y se marchitan sus dones,
siendo presas del temor.


Pues, dada la ligereza 
de toda tu negativa.
siento una actitud lesiva,
que transtorna mi cabeza.


Y has de saber, por cierto,
que el amor, si nace oculto,
va perdiéndose en el culto 
agónico de un desierto.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El poder del diálogo en el conocimiento.

La sutil experiencia ha de mostrar,
la realidad que se viva en el momento,
que nos sirve de acicate y de sustento 
en aquello que queremos afianzar.


Nada debes de decir, ni demostrar,
si este diálogo, parece inexistente,
diluido entre el murmullo de la gente,
que ha perdido el poder de imaginar.


Que a lo viejo, algo nuevo lo transmuta,
al poner todo tu empeño y voluntad,
defendiendo una única verdad 
y trazando en la razón su nueva ruta.


Pues, subyace dentro de este pensamiento,
la energía que origina la creencia,
de que todo es concebido por la ciencia,
ante el genio de un nuevo descubrimiento.


Mecanismos de razón, como ballestas,
que disparan los enigmas y las dudas,
necesarias para las mentes sesudas,
que desean resolver con sus respuestas.


Es por ello que, en una conversación,
se debiera comparar razonamientos 
ampliando todos tus conocimientos,
hasta hallar una cabal resolución.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






miércoles, 4 de febrero de 2026

Quiero dibujarte una sonrisa.

Procuro daros siempre una alegría
y busco el beneficio de su apuesta,
sabiendo lo que vale, porque cuesta 
e insisto con ahínco, todavía.


En el humor me esfuerzo, despuntando 
entre la verborrea y la ironía,
sintiendo un gran pesar, que cada día,
me mina la razón, me va incordiando.


Quisiera recobrarme, en el honor 
de ser quien te dibuje una sonrisa,
asi, sin proponérmelo, sin prisa,
como quien busca siempre un nuevo amor.


Y sigue su labor, siempre que pueda,
pues cada intento es merecedor 
de ver en tu sonrisa, un resplandor,
que vaya iluminando mi vereda.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






martes, 3 de febrero de 2026

Sobre un tejado caliente, cae la noche.

Sobre un tejado caliente,
los gatos van maullando,
la noche se está cerrando,
con luna en cuarto creciente.


Las estellas infinitas,
como alfileres clavadas,
contemplan las madrugadas,
Igual que flores marchitas.


Porque el alba, al despuntar,
llevará sobre un rubor,
esa promesa de amor,
que intenta cumplimentar.


Las promesas son nocturnas 
y en el día se resuelven,
si en la noche, se disuelven
voluntades  taciturnas.

Las estrellas son verdades
de promesas escondidas,
bastiones de nuestras vidas,
en las firmes voluntades.


La noche es dama galante
de amores comprometidos,
amores que son vertidos 
sobre la piel del amante.


El amor es ese instante,
que no quiere perecer,
e intenta permanecer,
una vida por delante.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.