domingo, 20 de septiembre de 2026

Una Luna enamorada.

Una profunda mirada 
de los astros, en el cielo 
dibujan un suave velo
sobre la noche estrellada.


Una luna enamorada 
suspira, y por su anhelo,
se va deshaciendo el hielo,
con lágrimas en su almohada.


Es un imposible amor
entre la noche y el día,
una hermosa fantasía,
con un amargo sabor.


Un tiempo desolador
que, volviendo a amanecer,
el día vuelve a nacer
y el sol le entrega su amor.


La luna y el sol, se besan 
en ese instante furtivo,
en que su amor es cautivo,
hasta que, por fin regresan
a su lugar, al momento 
en que, la luna dormida 
vuelve a su oscura guarida,
en un frío firmamento.


Noche y día, experimentan
un amor en la distancia,
pues se da la circunstancia 
de que ambos se complementan.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

sábado, 19 de septiembre de 2026

Amor no correspondido.

No se por qué, ni cuando 
mi amor decidirá,
quién luego perderá,
pero te sigo amando.


Yo sigo confiando,
en que llegue el momento,
de hallar tu sentimiento,
mientras sigo esperando.


El tiempo en esta espera,
se me hace tan pesado,
que tan sólo he notado,
la angustia verdadera,
de quien está perdido,
y preso del pavor,
comprende que, su amor,
no es correspondido.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 18 de septiembre de 2026

La luz de la verdad.

La mentira es esa sombra que se alarga,
ocultando el resplandor de la verdad
y nos deja como única heredad 
la acritud de una corteza muy amarga.


La mentira no podrá ser nunca ociosa,
necesita otra mentira de respaldo 
y prepara con tesón, un denso caldo,
en una degustación, que es asquerosa.


Cuando al fin, una mentira se descubre,
el sabor de una verdad, deja en la boca 
una grata sensación y se disloca,
desechando el grueso paño que la cubre.


Ya desnuda, la mentira en su presencia,
se incomoda y se siente descubierta,
advirtiendo una verdad, que no está muerta,
sigue viva ante el clamor de su experiencia.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Respirando en total libertad.

La flor no sobrevive en ese tiesto,
que sirve de recinto, o de prisión,
es como confinar a un corazón,
con una sinrazón por manifiesto.


La libertad tiene esa cualidad,
que brota, impregnando a quien la estima,
la ausencia  de la misma, te lastima,
comienza con la angustia, una obsesión,
que nace de su angosta privación,
no brota en cautiverio, la verdad,
tampoco ha de fluir el albedrío,
mermando su caudal, igual que un río,
que lleva un resplandor de libertad.


La flor se muere  pronto de tristeza,
perdiendo sus hojas descoloridas,
pues son las ilusiones que, abatidas
quedaron sin el lustre en su belleza.


Disfruta la belleza, quien la mira 
y siente que toda la libertad,
añade un nuevo soplo a su verdad
y en esa dulce calma, se respira.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





jueves, 17 de septiembre de 2026

Anónima Semblanza.

Si intento hacerme notar,
soy por todos criticado,
prefiero ser ignorado,
no me gusta hacer hablar,


Quien sabe de mi, conoce 
mis defectos y virtudes,
no creo en las multitudes,
me angustia su sólo roce.


Soy más bien, de cercanías,
de personas que me aportan 
su cultura, y me soportan
algunas de mis manías.


Hago lo mismo y prefiero 
a la persona sincera,
que permanece a la espera,
aunque camine ligero
y sepa reconocer 
el valor de una persona,
la verdad, sobre la lona 
desde un claro amanecer.


Prefiero, en un juicio justo,
la opinión de un buen amigo,
que la de un falso testigo,
que luego, me de un disgusto.


Prefiero la soledad,
viviendo el anonimato,
que permanecer un rato,
con una gran ansiedad,
deseando que se acabe
un diálogo incoherente,
porque si es necia la gente,
creo que alguno lo sabe.


A mi soledad, le digo,
lo que tenga que decir,
pues se trata de vivir 
sin cerradura o postigo.


Quien sabe de mi afición 
por el arte, cada día,
le escribo una poesía,
que nace en mi corazón.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





El secreto del árbol.

En la profunda oscuridad, el árbol sueña,
e impávido nos muestra la lectura 
de toda su gran envergadura,
tal vez, mañana sea sólo leña.


Si acaso en su bondad, mi Dios quisiera,
recorrería el bosque, y en su auxilio,
lo llevaría pronto, hacia un exilio,
para guardar su cuerpo de madera.


Al árbol de gentiles cualidades,
se ignora y se sepulta en el cemento
y su dolor, se siente en el momento,
por ello no está bien en las ciudades.


Su verde corazón, entre maleza,
resiste y sin hablar, pide una mano,
que pueda convencer al ser humano,
que debe respetar toda belleza.


Que abrace toda la naturaleza,
pues todo lo que existe, se supone 
que tiene una verdad y  mil razones,
para expresar su cálida grandeza.


Volvamos al origen primitivo,
que tiene toda suerte en la existencia,
su fruto se desprende en la experiencia,
si todo ser humano es permisivo.


Y basa su razón en el respeto,
que todo ser viviente, se merece,
un árbol protegido, siempre crece
y guarda entre sus ramas, su secreto.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 16 de septiembre de 2026

Diseñando un mundo mejor.

Al fin, podremos oír 
los sonidos del silencio,
que raramente presencio 
en nuestro amargo vivir.


La calma será constante,
ante una paz verdadera,
eterna, por duradera
bajo mirada expectante.


Se volverá a caminar 
descalzos sobre la arena,
sin el peso de una pena,
que nos pueda contrariar.


Ante la mudez del miedo,
o el fragor de una batalla,
se encontrará, donde halla,
la libertad sin enredo.


Sin mentiras, ni traiciones,
que debiliten la vida 
y una palabra medida,
tendrá peso en sus razones.


Conseguiremos hallar 
recompensa en nuestro empeño 
y será un hermoso sueño,
que quede por completar,
al tiempo de despertar,
para esbozar su diseño.


Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz“.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El pensamiento en la voz exacta.

Como rodando, las palabras salían de su boca.
Hacía grandes pausas, como si quisiera 
dar más forma a la palabra, o simplemente 
hallar un sentido más amplio 
a sus pensamientos, antes de compartirlos
a través de su voz.


No buscaba la perfección, pero si la exactitud 
en la interpretación, para evitar malos entendidos.
No quedaba lugar para el ruido estrepitoso,
o la duda, sin una licencia aprobada 
por los cánones de una docta sabiduría.


No recuerdo la fecha de su nacimiento,
era como si siempre hubiera permanecido 
entre nosotros.
Su mirada llegaba hasta lo más hondo 
del alma y había en ella, una profundidad 
aún no explorada.
Difícil de averiguar por las mentes simples,
cuando trataban de diseccionar 
cada expresión verbal, que no comprendían.


Era un verso libre o un verbo que tomaba 
la forma exacta, antes de rodar en las esferas 
de otras mentes.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 15 de septiembre de 2026

No tengo ninguna prisa.

El cielo puede esperar 
y al pensarlo, me da risa,
pues la gente tiene prisa 
y no saben disfrutar.


Creen que trae mala suerte,
hablar del fin de los días,
de pasadas alegrías,
con gran temor a la muerte.




Es algo que me divierte,
pues por la superstición,
han perdido la ocasión 
de que la risa despierte.


Al no pensar, otra cosa
que no sea diversión,
se enaltece el corazón
con una risa jocosa.


Y se puede prosperar,
sin temor a lo que ocurra;
lo que en la vida discurra,
será para un bien eterno 
y ahora escribo en mi cuaderno:
¡El cielo puede esperar!


Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


En las enmarañadas venas.

Sangre toda, envuelta en llamas,
roja sangre, como el fuego,
para alimentarse, luego 
desde arterias como ramas.


Van trepando, así lo pienso,
sobre un cuerpo desvalido,
que de sangre se ha nutrido,
antes de verse indefenso.


Sangre que aporta a la vida,
oxígeno y agua pura,
en una ascensión segura,
dejando abierta una herida.


Hay un extraño picor,
cuando la sangre, en caliente 
deja una sombra incipiente,
sobre un caudal de pavor.


Caudal que, para desgracia,
se siente tan desbordado,
que el terror se ha declarado 
en ingrávida hemorragia.


Sangre de pasión, que fluye,
deteniendo en la emoción,
el pulso del corazón,
a la vez que distribuye 
algún latido, en las penas 
y alegrías divergentes,
en espacios diferentes,
de toda la orografía,
que se recorre en un día,
sobre enmarañadas venas.


Sangre, llama, pulsación 
que, en la vida siempre alerta,
da su aventura por cierta,
al prestar toda atención.


Sangre de roja existencia,
que se quiebra sobre el talle,
un disparo en media calle,
sin medida, ni consciencia,


Púrpura será su giro 
cuando se ve terminar
con su pleno palpitar,
dejando un breve suspiro.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




lunes, 14 de septiembre de 2026

Sobre tu hueso desnudo.

Sobre tu hueso desnudo,
la carne cubre apariencias,
en trasnochadas conciencias 
y lo hace muy a menudo.


Tu hueso es la desnudez,
que intimida en el deseo,
al más guapo, lo hace feo,
con total inmediatez.


La muerte no tiene prisa
y en la sensación primera,
esboza en tu calavera 
una brillante sonrisa.


El hueso jamás se esconde,
se muestra y llega hasta el fondo.
( hueso desnudo y orondo,
que ante la duda, responde )


…¡No temáis tanto a la muerte!
porque su humor es muy serio,
vaga por el cementerio 
y juega con vuestra suerte.


Todo temor, se disipa,
cuando en el conocimiento,
deja un claro entendimiento 
que en la razón, se emancipa.


Y libremente te cuenta,
que la muerte no es cruel
contigo, este, o aquel
y entre la vida, frecuenta
los sitios y los lugares,
que anduviste, estando ileso 
antes de ser, sólo un hueso 
en piedra de los sillares.


Sobre tumbas descubiertas,
que van narrando una vida,
que se vio comprometida 
con algunas horas muertas.


Por ello, el hueso limita 
una vida pasajera.
La muerte es cauta y espera 
lo que a su suerte permita.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





El proceso de un buen diálogo.

Cada nuevo intento, nace 
un propósito sincero 
que, partiendo desde cero, 
establece un firme enlace,
intentando congeniar 
los distintos caracteres,
mas, por más que perseveres
no se consigue alcanzar.


No ha habido una voluntad 
en las partes implicadas 
y no se ha resuelto nada,
es la triste realidad.


Por más que quieras poner 
“La carne en el asador”
hay un hilo conductor 
de distinto proceder.


Se exige una seriedad,
al igual, por ambas partes 
y no caben más descartes,
ni otra posibilidad,
de encontrar en el cuaderno 
de apuntes, otra gestión,
si no existe conexión 
y el tiempo resulta eterno.


No se ha repartido el peso
en las partes integrantes,
quedará al igual que antes
de comenzar el proceso.


Pues la solidaridad,
es hallar esos caminos
que unifican los destinos
con firmeza y humildad.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.