que espero cicatrizar
y ya no puedo esperar,
me tiene martirizado.
Me duele, cuando te pienso
me resulta lacerante,
porque duele en ese instante
en el cual, me siento tenso.
Es esa incomodidad,
que desde un tiempo se nota,
una dolencia remota,
que merma mi realidad.
Día a día, voy sintiendo,
que vuelve a abrirse la herida
y mi alma está dolorida,
por lo que voy padeciendo.
Quiero dejar en olvido
el día en que yo te amé,
te alejaste y te llamé
con un gesto dolorido.
Y en esta herida culmina,
la triste historia de amor,
sólo nos queda el dolor,
cuando nuestro amor termina.
Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.











