mi conciencia y todos los recuerdos que
jamás borraré de mi memoria.
Me quedan muchas cosas por hacer,
aunque he de reconocer que, otras muchas
ya he llevado a cabo.
Tengo muchos defectos y algunas virtudes
que me cuesta admitir.
Tengo la lágrima fácil, y en mis emociones
se desbordan,
He saltado al vacío alguna vez, porque
no tuve más remedio que aceptar un riesgo,
que era la única opción, ante un estrepitoso
fracaso.
Necesito sentirme seguro y cuando lo consigo,
puedo mostrar mi fortaleza.
Acepto el error y la disculpa, pero jamás
la mentira o el pernicioso engaño, para
el propio provecho.
Tal vez, sea humano, pero no me resigno
a aceptarlo.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.









