cada día de mi vida,
tu huella no está perdida,
en mi camino la siento.
Piso sobre tu andadura
y procuro mejorar
el paso, en mi caminar,
la vida es una aventura.
Continúo siendo inquieto,
a pesar de mis errores,
no fui acertado en amores,
pero, en esta soledad,
encontré mi realidad,
lejos de antiguos rencores.
Sigo siendo impertinente,
con quienes ponen en duda
mi labor, no pido ayuda,
soy capaz e inteligente.
Huyo de todo tumulto
y de gente que no escucha,
porque prosigo en la lucha,
pues soy algo más que un bulto.
Quien no lo quiera entender,
tiene un problema muy serio,
si es errado su criterio,
nada tengo que perder.
Tu imagen sigue latente,
en mi pulso y mi memoria,
pero sin duda, la historia
deja un relato pendiente.
Quien te conoció lo explica
y tiene un recuerdo hermoso
de lo que fue más valioso
y es alguien, que no critica
tus errores diminutos,
pues, tu grandeza es total
y disuelve todo mal
en unos pocos minutos.
Escrito en Noviembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








