lunes, 26 de octubre de 2026

En la consciencia de nuestro tiempo.

Cualquier tiempo fue pasado 
y en presente vas viviendo 
lo que nos va sucediendo,
porque hasta hoy se ha llegado.


El futuro, se adivina 
desde el presente, en cuestión,
(Como asomarse al balcón 
en casa de tu vecina)


Pues, el futuro se estima,
desde este tiempo presente,
si el oráculo no miente,
y despacio se aproxima.


Por ello, debes pensar 
que el tiempo no se detiene,
pues, todo aquello que viene,
sin duda, nos va a pasar
por el hueco de una aguja,
que intentamos enhebrar;
mucho queda por andar 
y es el tiempo, quien empuja.


Pasado sobre el presente 
y un futuro que, se espera 
rodando sobre  una esfera,
en un ciclo permanente.


Tiempo para meditar,
lo que quedó en el pasado,
aunque lo hayas olvidado,
pretenderá regresar
en un presente inconsciente,
que en el recuerdo se basa,
queremos volver a casa
y la realidad nos miente.


Si se pudre la simiente 
de un “Ahora ” perseguido,
poco se habrá conseguido 
y el tiempo, vaga en la mente.


No es buena una distracción,
porque el presente es “Ahora”
y no admite una demora,
por una vana obsesión.


Porque nada se destruye,
sí alerta, sigues consciente,
viviendo un tiempo presente,
que tu futuro construye.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 25 de octubre de 2026

La verdad tiene una digestión lenta.

Tienes posibilidad 
de ser feliz sobre todo,
quien se sumerja en el lodo,
jamás verá la verdad.


En medio de la inmundicia,
queda la mente velada,
al final, no tienes nada,
pues, su imagen es ficticia.


Contempla la realidad 
cambiando de perspectiva 
y no malgastes saliva
defendiendo tu verdad.

La verdad es muy antigua,
tiene diferentes caras,
porque hay verdades muy raras,
su imagen, resulta ambigua.


Cada cual tiene la suya 
y trata de demostrar,
lo que desea enseñar,
desde el punto en que la intuya.

Mas, es una percepción,
que en cada mente varía 
y el ángulo es la porfía,
al defender su razón.


Inquieta, llega la suerte 
de una verdad que se siente,
como un bocado en el diente,
que hasta pueda sorprenderte.


No se alcanza a asimilar,
aquello que no digieres
y encontrarás lo que quieres,
si empiezas a masticar.


Por obra de la razón,
comienzas muy pronto, a ver
que lo puedes comprender,
después de su digestión.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Pregunta a mi corazón.

¿Es el rosal o la rosa,
lo que encendió la pasión?
Pregunta a mi corazón,
te dirá que eres hermosa,
porque a tus plantas, rendido,
he caído en la aventura 
de contemplar tu hermosura 
en voz de cada latido.


¿Es la rosa o el rosal?
¿O es el vuelo de tu falda?
¿O la curva de tu espalda 
que se muestra señorial 
y atrapa cada sentido,
después de haber conocido 
la gracia de tu figura,
en ese brillo, que augura 
un destello celestial.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 24 de octubre de 2026

A Vitori en su viaje al Paraíso.

El cielo es una pradera,
donde puedes pasear,
también te invita a soñar,
pues, un ángel siempre espera.


Te llevará de la mano 
y encontrarás la belleza 
que lima toda aspereza,
porque nunca será en vano.


La muerte no es el final,
sino un principio de vida,
de la gloria prometida,
en una cuenta cabal.


Dios te acogerá, sonriendo,
conoce tu vida entera,
tu proceder y manera,
consciente, si estás sufriendo.


Todo aquello que has sufrido,
por una mala gestión,
guardaste en tu corazón,
pero ya está redimido.

Así pues, por ese anhelo,
que busca perpetuidad,
hay hueco en la eternidad,
para que encuentres el cielo.


Vitori, estate tranquila,
Dios te ve, firme y prudente,
con un amor tan consciente,
que en tu vida se perfila.


Y así el buen Dios, lo quiso,
derramándose en amor,
te concede el gran honor 
de entrar en el Paraíso.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Avance con sigilosa premura.

Avanzar es nuestro sino, 
hallar el doble sentido,
de lo que hemos recorrido 
a lo largo del camino.


Avanzar es conquistar 
toda cima inexpugnable 
y no es hablar, para que se hable,
es tan sólo, demostrar,
que nada puede impedir,
la meta que nos propone,
todo aquel, de que dispone 
un propósito a seguir.


Avanzar en la excepción 
de todo afán que se olvida,
pues, en ello va la vida,
con un tinte de ilusión.

Poner todo el corazón,
en cada proyecto nuevo,
es el camino que llevo,
con calma y sin crispación.


Avanzar en nuevo lance,
una meta conseguida,
procurando que, en la vida,
la muerte no nos alcance.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¿Se me escapa algo entre los dedos?

Un estado insomne, ante la liturgia del dolor.
Una perenne pena, enquistada en el alma.
Una muerte en ciernes, que no acaba de
llegar y una sensación de seguir 
muerto en vida.


Una oración por la pronta resurrección,
sin una alegría fingida, entre candelabros 
apagados.


El arrepentimiento no es una opción,
cuando no hubo maldad en cada uno
de los actos.
Tal vez, el error sea la consecuencia 
de un estado de ensoñación 
en la inconsciencia .


Quise ser feliz, dentro de una utópica 
burbuja de bienestar que, explotó 
bajo el peso de una realidad no asumida 
y un sueño, que fue perseguido, sin ningún 
resultado positivo.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando se desploma el cariño.

Del amor hasta el odio, sólo un paso,
cuando nunca se amó, y por conveniencia,
se desploma el cariño en la conciencia 
y se siente que fue, sólo un fracaso.


Nuestro tiempo, sólo ha sido fiel testigo 
de un engaño cruel, pues fue ficticio,
para quien siempre miente por oficio,
ni siquiera llegué a ser su amigo.


Pues, nunca maduró, estuvo verde
y jamás prosperó, no hubo substancia,
en el odio forjó la circunstancia,
de perder la razón, y ahora muerde.


Ese amor me dejó triste y herido,
sólo fue una limosna, que en esta vida,
me apartó de tu lado en la medida,
en que brota el dolor, pues te he querido.


Hoy asisto a un amor, que sepultado,
vuelve a mi, procurando hacerme daño,
no caeré en su red, pues el engaño,
un día perdoné y lo he olvidado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 23 de octubre de 2026

Las últimas horas del día.

El férreo sabor de la sangre, en un cielo 
en llamas.
Inmenso cielo, como un mar esculpido 
en las alturas.


Sangre de nubes heridas por las cimas
de las montañas.
Rojo apuntillado, sobre las coronas que fulgen 
en los atardeceres.

Ánima del día que, cae vencido 
entre las sombras de una noche de silencios
y murmullos.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Viento triste, viento amargo.

Se levanta un vendaval,
que a la tierra, va barriendo 
y todo va sucediendo,
se avecina un temporal.


Desde la cumbre más alta,
entre las montañas, suena 
una voz, profunda y plena,
que a todos nos sobresalta.


Una voz antigua y seca,
un eco que se prodiga,
como grano de una espiga,
que deja a la planta hueca,
al caer y desgranarse
con una pérdida triste,
pequeño grano, el alpiste,
que pronto va a separarse.


La voz del viento, se anuncia 
entre riscos poderosos,
son gigantes temerosos,
temblando ante una denuncia 
que arrastra piedras inertes,
en sucedidas tormentas,
con sacudidas violentas 
de pesadumbres y muertes.


Telúrica voz, viento impío,
que borra todas las huellas 
y el brillo de las estrellas 
con un noctámbulo brío.


Viento triste, viento amargo 
que, desde tu helado aliento,
nos nublas el pensamiento 
con temor, y sin embargo,
las páginas de una vida,
que  pasaste con premura,
al vivir esta aventura,
jamás se dio por vencida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 22 de octubre de 2026

La belleza de lo efímero, permanece en la eternidad.

La belleza de lo efímero, no se corrompe;
permanece intacta en la memoria.
Lo perenne es el hastío y la causa de la fatiga 
prolongada, reiteradamente repetida,
hasta una incómoda saciedad.


Todo lo que muere, renace en el misterio 
de la vida.
Vida eterna que, en su metamorfosis genera,
una belleza efímera, distinta en cada nuevo 
nacimiento a la luz.


La tierra, el agua, el aire y el fuego, nos hablan 
de un misterioso arcano y de la simbiosis 
entre las especies de diferentes seres.

Jamás recordaremos todas nuestras muertes,
porque la vida, es esa piedad 
que no advertimos, al ocuparnos más,
de nuestros temores, que de nuestra 
propia existencia, perpetuada en los siglos 
pasados y en los venideros.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 21 de octubre de 2026

La ética del conocimiento.

No consiste en aprender 
casi todo, de memoria,
lo ha demostrado la historia 
y es fácil de comprender.


La sabiduría es oro,
no se consigue avanzar,
si no puedes explicar,
que, con una reflexión,
se llega a la comprensión 
de toda la gaya ciencia,
cuando pones tu conciencia,
sin repetir, como un loro,
una lección que te hastía
cuando apenas se intuía,
que no se consigue nada 
y es solemne, la bobada,
al ntentar recorrer 
el más angosto camino,
sin conocer un destino 
que no puedes comprender.


Podrás abrir una puerta,
si tu mente sigue abierta,
siempre y en todo momento 
a todo conocimiento.


El saber, es la aventura,
que llega hasta el corazón,
con una nueva expresión,
conociendo su estructura.


El pensamiento es flexible 
y se amplía largamente 
el espacio que, tu mente 
observa que es comprensible.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Víctimas de inundaciones.

Entre dos aguas recientes,
la lluvia cae, donde abunda
la tristeza más profunda,
en credos impenitentes.


Hay un temor en la gente,
se angustian, por el motivo 
que todo ser, que está vivo,
es algo innato que siente.


Agua que fue bendición 
de los campos, aún resecos,
agua convertida en ecos,
sin rumbo, ni dirección.


Terrible, en la inundación 
que desborda su carisma 
sobre una ciudad; la misma 
que sufrió en otra ocasión.


Queda su frágil figura,
rota, cuando se sumerge,
bajo un cielo, que converge 
en una misma estructura.

Una ciudad sumergida,
en un llanto declarado,
por un río desbordado,
que fuera un caudal de vida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El peso de la conciencia.

¿Cuánto pesa la conciencia,
cuando pierdes la razón?
Pues, si has puesto el corazón 
y un poco de tu paciencia,
el peso que has advertido,
es justamente medido,
al sentirlo, lo valoras,
al transcurrir una hora 
de tu vida, en el letargo,
después de ese trago amargo 
que pasas, al comprobar,
que no se trata de armar
una discusión violenta,
cuando la tensión aumenta 
y quieres solucionar,
cualquier fallo incontrolado,
que en tu camino has dejado 
y lo quieres remediar.


Porque todo es empezar,
o hacia el comienzo, volver 
cada nuevo amanecer,
porque puedes renacer,
como renace la vida;
no es una causa perdida.


Jamás la des por proscrita,
si la lucha ha comenzado;
sobre un oscuro encerado,
tu palabra queda escrita.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 20 de octubre de 2026

Por fin sé hacia dónde voy.

Hace tiempo que encontré 
cierto sentido a la vida 
y no hablaré de medida,
sólo lo que averigüé.


Puedo arrastrar la tristeza 
más grande, en el corazón,
sin embargo, la ilusión 
presente está en mi cabeza.


Es una extraña rareza,
o tal vez, la cualidad 
de descubrir la verdad,
al admirar la belleza
que, oculta en el corazón 
gobierna nuestra razón,
con tino y con ligereza.

Puedo llorar a menudo,
por la sensibilidad 
de ver una realidad,
de la cual, a veces dudo.


Por eso, voy cada día,
repartiendo, ya sin prisas,
la mejor de mis sonrisas,
con la mayor alegría.


He comenzado a sentir 
una firme fortaleza,
pues todo lo que se empieza,
puede ayudarme a vivir.

El sentido de la vida,
es procurar ser feliz,
pues, cerca de mi nariz,
pasa una etapa perdida 
y ahora, creo que estoy 
transmitiendo lo que siento,
mi mal, se fue con el viento,
por fin sé hacia dónde voy.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¡Escuchad a las piedras!

Las piedras pueden hablar,
si tenemos la paciencia 
de tener la diligencia,
a la hora de escuchar.


Se impregnan de sensaciones
y por todas sus aristas,
llevan las causas previstas 
de todas las emociones,
que nuevamente reitera,
como renovada historia,
grabada por su memoria,
durante un compás de espera.


Son silenciosos testigos 
de todas las experiencias,
sin las prisas, ni emergencias,
en un tiempo sin postigos,
dejando una puerta abierta,
a la posibilidad,
de declarar la verdad,
a la mente más despierta.


Hay miradas que deslizan
sus ojos, y no ven nada
y oídos que ya, de entrada,
ni un sonido localizan.


Porque no saben captar 
el misterio que se encierra
en las piedras y en la tierra;
por no saber escuchar,
ni dirigir la mirada 
hacia el alma de las cosas,
pues las piedras más rocosas,
siempre nos pueden narrar 
las leyendas más hermosas 
de los tiempos más lejanos,
todo queda en nuestras manos,
sobre una piedra blindada.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.