jueves, 29 de octubre de 2026

Hay muchos motivos para amar.

El delirio es la locura,
que se siente en el amor 
y el corazón trovador,
narra una nueva aventura.


No hallarás mejor motivo,
para seguir compartiendo 
la vida que estás viviendo 
y te sentirás más vivo.

Existe una proyección 
de tu ser, íntimamente,
con tu cuerpo y con tu mente 
y tu plena convicción.


Porque al amar, en verdad,
creces más como persona,
todo fallo se perdona,
porque ves que, en realidad,
nunca hemos sido perfectos;
el amor es la medida,
que nos conduce en la vida,
hacia mágicos proyectos.


El amor es la locura,
que nacen el corazón;
si se pierde la razón,
recuperas la cordura.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Tus besos bajo la luna.

Quise bajarte la luna
con su pálido reflejo,
tus ojos serán su espejo,
pues, como tú no hay ninguna 
mujer, que lleve mi aliento 
a una noche, capturada,
bajo la carpa dorada
de un extenso firmamento.


La luna quise bajarte,
envuelta entre plata y oro,
porque te amo, y adoro 
lo que deseo entregarte.



Por esta forma de amarte,
se va cumpliendo mi sueño 
y es mi voluntad y empeño.
saber que pueda importarte.


Saber que hay noches tan bellas,
que, en tus ojos se reflejan,
las claridades que dejan 
las rutilantes estrellas.

La luna, en el firmamento,
espera ser capturada,
para obsequiar a mi amada
el más preciado momento,
en la noche desvelada,
en que me brindas tu amor,
con un tibio resplandor 
de luna, en tus ojos bellos.


Así, guardo los destellos,
como brillantes promesas,
con esos besos, tan sabios,
que brotan desde tus labios 
y me das, cuando me besas.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



miércoles, 28 de octubre de 2026

El Carbón.

Sobre un lecho ceniciento,
yace el carbón en la mina,
negro, como negra ruina,
negro ha de ser su aposento.


Negro aún y lo presiento 
que, en rojo, por convertido,
sobre un fogón encendido,
se consumirá al momento.


Calentará el alimento 
sobre el fogón, en la espera 
que, de su llama primera,
dará a la lumbre sustento.


Carbón de piedra, o de leña,
en la mina es mineral,
leña de porte especial,
que en carbón, no se desdeña.


A fin de cuentas, carbón,
negro carbón, por su porte,
que ayudará en el transporte 
(vapor en locomoción)

Su destino, cruje ahora 
por las llamas consumido
y el vapor que ha producido,
mueve la locomotora.


Carbón, áspera rudeza,
una vez que se ha encendido,
manifiesta su latido 
de cruda naturaleza.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



martes, 27 de octubre de 2026

Los espejismos del alma

Las ranas se contemplan en los espejos 
del agua.
Y piensan que su imagen es deforme,
por las ondas, que el viento dibuja 
sobre su superficie.


¿Acaso la belleza, fluctúa entre las imágenes 
que nos muestra un reflejo?
¿ O, es la imaginación, la que genera 
los monstruos, que habitan en cada una
de las percepciones que el alma capta
sobre nosotros mismos.


No eres quién crees que eres.
No eres quién creen los demás que eres.
No eres quién nunca has sabido que podrías
ser.
No eres quién crees que sabes ser.
No eres una rana, ni una flor.
Ni siquiera el viento que mueve tus instintos.
No eres nadie. No eres Nada, y sin embargo…
Lo eres todo.
Únicamente, sucede… que siempre 
lo has ignorado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Completamente a oscuras.

Sí lo ves oscuro,
nada se vislumbra,
la luz no te alumbra,
(de eso, estoy seguro)


Acaso, una esquina,
tal vez, aparezca,
aunque no merezca
ver, que se destina
a esa claridad,
que esconde su brillo,
pues, es más sencillo,
guardar su presencia,
bajo la licencia 
de su impunidad.


Nada es admitido,
si no se conoce,
por un leve roce
de un suave pitido,
o esa luz, que vierte 
todo su esplendor,
como atronador,
trueno que, se invierte
hacia la espesura,
de la mancha inerte.


Ya no puedes verte,
ni consigues verlo,
se imagina, al serlo
y tomar, por cierto,
que la luz, ha muerto 
con seguridad,
pues, su integridad 
es un mal augurio,
porque comete perjurio,
al mostrarse un poco


Luego viene el “coco”
con su gran enredo 
y sientes un miedo,
que nunca se explica.


La luz, dosifica
la sombra que emite,
después del envite
y la clasifica,
según el temor,
que surge en la ausencia 
de la claridad.



Es una imprudencia,
no hay mayor verdad
que narre el horror.
con la impertinencia.
de este narrador.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






No quiero que seas mía.

Nunca he querido que seas,
por mi amor, tan sólo mía,
mi amor, no es amor de un día
y pretendo que lo creas.


Busco tu felicidad,
conmigo, en tu compañía,
no quiero que seas mía,
quiero ser, sólo el motivo 
del amor, por el que vivo
y he de sentirlo, en verdad.


Quiero que, tu realidad,
junto a la mía, camine 
y que jamás se termine,
la dicha en prosperidad.


Que sea un continuo gozo,
de besos y de caricias,
del jardín de las delicias,
culminando en alborozo.


Que no sea pertenencia,
sino la libre expresión,
que anide en el corazón,
con su total convergencia.


Porque el amor nos cautiva,
no puedo ver marchitar,
su flor, por dejar de amar,
quiero sentir que está viva.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 26 de octubre de 2026

En la consciencia de nuestro tiempo.

Cualquier tiempo fue pasado 
y en presente vas viviendo 
lo que nos va sucediendo,
porque hasta hoy se ha llegado.


El futuro, se adivina 
desde el presente, en cuestión,
(Como asomarse al balcón 
en casa de tu vecina)


Pues, el futuro se estima,
desde este tiempo presente,
si el oráculo no miente,
y despacio se aproxima.


Por ello, debes pensar 
que el tiempo no se detiene,
pues, todo aquello que viene,
sin duda, nos va a pasar
por el hueco de una aguja,
que intentamos enhebrar;
mucho queda por andar 
y es el tiempo, quien empuja.


Pasado sobre el presente 
y un futuro que, se espera 
rodando sobre  una esfera,
en un ciclo permanente.


Tiempo para meditar,
lo que quedó en el pasado,
aunque lo hayas olvidado,
pretenderá regresar
en un presente inconsciente,
que en el recuerdo se basa,
queremos volver a casa
y la realidad nos miente.


Si se pudre la simiente 
de un “Ahora ” perseguido,
poco se habrá conseguido 
y el tiempo, vaga en la mente.


No es buena una distracción,
porque el presente es “Ahora”
y no admite una demora,
por una vana obsesión.


Porque nada se destruye,
sí alerta, sigues consciente,
viviendo un tiempo presente,
que tu futuro construye.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 25 de octubre de 2026

La verdad tiene una digestión lenta.

Tienes posibilidad 
de ser feliz sobre todo,
quien se sumerja en el lodo,
jamás verá la verdad.


En medio de la inmundicia,
queda la mente velada,
al final, no tienes nada,
pues, su imagen es ficticia.


Contempla la realidad 
cambiando de perspectiva 
y no malgastes saliva
defendiendo tu verdad.

La verdad es muy antigua,
tiene diferentes caras,
porque hay verdades muy raras,
su imagen, resulta ambigua.


Cada cual tiene la suya 
y trata de demostrar,
lo que desea enseñar,
desde el punto en que la intuya.

Mas, es una percepción,
que en cada mente varía 
y el ángulo es la porfía,
al defender su razón.


Inquieta, llega la suerte 
de una verdad que se siente,
como un bocado en el diente,
que hasta pueda sorprenderte.


No se alcanza a asimilar,
aquello que no digieres
y encontrarás lo que quieres,
si empiezas a masticar.


Por obra de la razón,
comienzas muy pronto, a ver
que lo puedes comprender,
después de su digestión.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Pregunta a mi corazón.

¿Es el rosal o la rosa,
lo que encendió la pasión?
Pregunta a mi corazón,
te dirá que eres hermosa,
porque a tus plantas, rendido,
he caído en la aventura 
de contemplar tu hermosura 
en voz de cada latido.


¿Es la rosa o el rosal?
¿O es el vuelo de tu falda?
¿O la curva de tu espalda 
que se muestra señorial 
y atrapa cada sentido,
después de haber conocido 
la gracia de tu figura,
en ese brillo, que augura 
un destello celestial.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 24 de octubre de 2026

A Vitori en su viaje al Paraíso.

El cielo es una pradera,
donde puedes pasear,
también te invita a soñar,
pues, un ángel siempre espera.


Te llevará de la mano 
y encontrarás la belleza 
que lima toda aspereza,
porque nunca será en vano.


La muerte no es el final,
sino un principio de vida,
de la gloria prometida,
en una cuenta cabal.


Dios te acogerá, sonriendo,
conoce tu vida entera,
tu proceder y manera,
consciente, si estás sufriendo.


Todo aquello que has sufrido,
por una mala gestión,
guardaste en tu corazón,
pero ya está redimido.

Así pues, por ese anhelo,
que busca perpetuidad,
hay hueco en la eternidad,
para que encuentres el cielo.


Vitori, estate tranquila,
Dios te ve, firme y prudente,
con un amor tan consciente,
que en tu vida se perfila.


Y así el buen Dios, lo quiso,
derramándose en amor,
te concede el gran honor 
de entrar en el Paraíso.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Avance con sigilosa premura.

Avanzar es nuestro sino, 
hallar el doble sentido,
de lo que hemos recorrido 
a lo largo del camino.


Avanzar es conquistar 
toda cima inexpugnable 
y no es hablar, para que se hable,
es tan sólo, demostrar,
que nada puede impedir,
la meta que nos propone,
todo aquel, de que dispone 
un propósito a seguir.


Avanzar en la excepción 
de todo afán que se olvida,
pues, en ello va la vida,
con un tinte de ilusión.

Poner todo el corazón,
en cada proyecto nuevo,
es el camino que llevo,
con calma y sin crispación.


Avanzar en nuevo lance,
una meta conseguida,
procurando que, en la vida,
la muerte no nos alcance.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¿Se me escapa algo entre los dedos?

Un estado insomne, ante la liturgia del dolor.
Una perenne pena, enquistada en el alma.
Una muerte en ciernes, que no acaba de
llegar y una sensación de seguir 
muerto en vida.


Una oración por la pronta resurrección,
sin una alegría fingida, entre candelabros 
apagados.


El arrepentimiento no es una opción,
cuando no hubo maldad en cada uno
de los actos.
Tal vez, el error sea la consecuencia 
de un estado de ensoñación 
en la inconsciencia .


Quise ser feliz, dentro de una utópica 
burbuja de bienestar que, explotó 
bajo el peso de una realidad no asumida 
y un sueño, que fue perseguido, sin ningún 
resultado positivo.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando se desploma el cariño.

Del amor hasta el odio, sólo un paso,
cuando nunca se amó, y por conveniencia,
se desploma el cariño en la conciencia 
y se siente que fue, sólo un fracaso.


Nuestro tiempo, sólo ha sido fiel testigo 
de un engaño cruel, pues fue ficticio,
para quien siempre miente por oficio,
ni siquiera llegué a ser su amigo.


Pues, nunca maduró, estuvo verde
y jamás prosperó, no hubo substancia,
en el odio forjó la circunstancia,
de perder la razón, y ahora muerde.


Ese amor me dejó triste y herido,
sólo fue una limosna, que en esta vida,
me apartó de tu lado en la medida,
en que brota el dolor, pues te he querido.


Hoy asisto a un amor, que sepultado,
vuelve a mi, procurando hacerme daño,
no caeré en su red, pues el engaño,
un día perdoné y lo he olvidado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 23 de octubre de 2026

Las últimas horas del día.

El férreo sabor de la sangre, en un cielo 
en llamas.
Inmenso cielo, como un mar esculpido 
en las alturas.


Sangre de nubes heridas por las cimas
de las montañas.
Rojo apuntillado, sobre las coronas que fulgen 
en los atardeceres.

Ánima del día que, cae vencido 
entre las sombras de una noche de silencios
y murmullos.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Viento triste, viento amargo.

Se levanta un vendaval,
que a la tierra, va barriendo 
y todo va sucediendo,
se avecina un temporal.


Desde la cumbre más alta,
entre las montañas, suena 
una voz, profunda y plena,
que a todos nos sobresalta.


Una voz antigua y seca,
un eco que se prodiga,
como grano de una espiga,
que deja a la planta hueca,
al caer y desgranarse
con una pérdida triste,
pequeño grano, el alpiste,
que pronto va a separarse.


La voz del viento, se anuncia 
entre riscos poderosos,
son gigantes temerosos,
temblando ante una denuncia 
que arrastra piedras inertes,
en sucedidas tormentas,
con sacudidas violentas 
de pesadumbres y muertes.


Telúrica voz, viento impío,
que borra todas las huellas 
y el brillo de las estrellas 
con un noctámbulo brío.


Viento triste, viento amargo 
que, desde tu helado aliento,
nos nublas el pensamiento 
con temor, y sin embargo,
las páginas de una vida,
que  pasaste con premura,
al vivir esta aventura,
jamás se dio por vencida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.