deshabilitado del alma,
sin duda, con mucha calma,
una severa infección,
que se extiende gravemente
sobre el cuerpo y en la mente,
de aquellos que ha olvidado,
la llave de su candado
y viven, sin darse cuenta,
que su vida es cenicienta,
sin un brillo y sin color
que destaque en la rutina
y al final, todo culmina
con un agudo dolor.
Perdieron en su memoria,
todo honor y toda gloria
de unos tiempos trasnochados,
cuando la vida era bella
y sólo quedó una huella
de instantes desesperados,
que desean retornar,
porque sobran los motivos
de los que se sienten vivos
y empiezan a despertar.
La vida, no es sólo un sueño
y puede ser muy sencilla,
detrás de una pesadilla,
si ponemos nuestro empeño,
en atrapar el segundo
que se nos pierde a diario
y que nos es necesario,
para recrear un mundo
que sea bueno y tangible,
porque es imprescindible,
no desmayar en la espera.
Cada segundo consciente,
crea en nuestra realidad,
un paso a la eternidad,
hacia un mundo diferente.
Escrito en Junio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







