que enmascara una intención,
desviando la atención
y causando un gran dolor.
No acepto que, una sentencia,
se ciña en un condenado,
cuando antes no se ha observado
su presunción de inocencia.
No admito que, de esta suerte,
se abra una nueva herida
y se acabe con la vida,
bajo una pena de muerte.
En el tumulto, la gente
busca siempre algún culpable,
no importa lo que se hable,
se condena a un inocente.
Como no tienen conciencia,
la muerte nunca impresiona,
a quien nunca lo razona
y vive con imprudencia.
El mundo no va a cambiar,
si nunca nos implicamos,
está mal, y lo dejamos
cuando puede empeorar.
Hay que tener la pericia,
para cambiar esta vida
y hallar la idónea medida
de la ley y la justicia.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









