la carne cubre apariencias,
en trasnochadas conciencias
y lo hace muy a menudo.
Tu hueso es la desnudez,
que intimida en el deseo,
al más guapo, lo hace feo,
con total inmediatez.
La muerte no tiene prisa
y en la sensación primera,
esboza en tu calavera
una brillante sonrisa.
El hueso jamás se esconde,
se muestra y llega hasta el fondo.
( hueso desnudo y orondo,
que ante la duda, responde )
…¡No temáis tanto a la muerte!
porque su humor es muy serio,
vaga por el cementerio
y juega con vuestra suerte.
Todo temor, se disipa,
cuando en el conocimiento,
deja un claro entendimiento
que en la razón, se emancipa.
Y libremente te cuenta,
que la muerte no es cruel
contigo, este, o aquel
y entre la vida, frecuenta
los sitios y los lugares,
que anduviste, estando ileso
antes de ser, sólo un hueso
en piedra de los sillares.
Sobre tumbas descubiertas,
que van narrando una vida,
que se vio comprometida
con algunas horas muertas.
Por ello, el hueso limita
una vida pasajera.
La muerte es cauta y espera
lo que a su suerte permita.
Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.











