cierto sentido a la vida
y no hablaré de medida,
sólo lo que averigüé.
Puedo arrastrar la tristeza
más grande, en el corazón,
sin embargo, la ilusión
presente está en mi cabeza.
Es una extraña rareza,
o tal vez, la cualidad
de descubrir la verdad,
al admirar la belleza
que, oculta en el corazón
gobierna nuestra razón,
con tino y con ligereza.
Puedo llorar a menudo,
por la sensibilidad
de ver una realidad,
de la cual, a veces dudo.
Por eso, voy cada día,
repartiendo, ya sin prisas,
la mejor de mis sonrisas,
con la mayor alegría.
He comenzado a sentir
una firme fortaleza,
pues todo lo que se empieza,
puede ayudarme a vivir.
El sentido de la vida,
es procurar ser feliz,
pues, cerca de mi nariz,
pasa una etapa perdida
y ahora, creo que estoy
transmitiendo lo que siento,
mi mal, se fue con el viento,
por fin sé hacia dónde voy.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.










