carente de carencias, en un estado de inconsciente consciencia.
El verbo verbaliza al adverbio que se eterniza
en los proverbios.
Quien del saber hace acopio y sólo copia
sin saber lo que copia, su mente no es natural
y naturalmente, a falta de ingenio,
su único genio, se limita a su mal genio.
Nadie es capaz de hablar a la velocidad
de sus pensamientos.
Quien habla mucho, no puede asimilar
lo que dice y lo que piensa, pues no dice
lo que piensa o habla sin pensar lo que dice.
Se debe medir cada palabra, antes de ser
proyectada.
En el silencio se esconden las palabras
impronunciables y alli se forjan
los pensamientos, sin la interrupción
de los sonidos.
He visto brevemente la verdad, pero se fue
apresuradamente, para escapar de tanta
mentira.
No podemos administrar justicia,
con unas leyes que, al padecer de anginas,
las palabras carecen de la fuerza
que se ampara en la verdad.
Su infección se propaga rápidamente,
hasta alcanzar las mentes más racionales.
Escrito en Marzo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
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