domingo, 30 de marzo de 2025

El principio de la razón, dentro de la utopía.

Sólo podemos asimilar, aquello que es similar,
carente de carencias, en un estado de inconsciente consciencia.


El verbo verbaliza al adverbio que se eterniza 
en los proverbios.
Quien del saber hace acopio y sólo copia 
sin saber lo que copia, su mente no es natural 
y naturalmente, a falta de ingenio,
 su único genio, se limita a su mal genio.


Nadie es capaz de hablar a la velocidad 
de sus pensamientos.
Quien habla mucho, no puede asimilar 
lo que dice y lo que piensa, pues no dice
lo que piensa o habla sin pensar lo que dice.
Se debe medir cada palabra, antes de ser
proyectada.


En el silencio se esconden las palabras 
impronunciables y alli se forjan 
los pensamientos, sin la interrupción 
de los sonidos.


He visto brevemente la verdad, pero se fue 
apresuradamente, para escapar de tanta 
mentira.
No podemos administrar justicia, 
con unas leyes que, al padecer de anginas, 
las palabras carecen de la fuerza 
que se ampara en la verdad.
Su infección se propaga rápidamente,
hasta alcanzar las mentes más racionales.

Escrito en Marzo 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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