adquieren densidad de amianto
y el cielo tiene bóvedas góticas.
La razón se pierde entre un humo rojizo
y todos los amaneceres llueve.
Las lágrimas endurecen como gemas,
cuyo valor han perdido
y los pájaros del destino
huyen despavoridos, porque los nidos
se han deshecho con el frío de la indiferencia.
Las gentes pierden la confianza
y no se atreven a enfrentar la mirada.
las ventanas tienen visillos negros,
para ocultar las almas
tras los cristales.
Olvidamos que las nubes
sólo ocultan momentáneamente
la intensidad de los rayos del Sol
y que la esperanza está en nosotros,
basta con mirar de nuevo
y esta vez con más intensidad.
Escrito en Marzo 2015 por Eduardo luis Diaz Expósito."zuhaitz"

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