soplo de mi Libertad,
que queda como heredad
en el rumor de la brisa.
blanca sonrisa, pañuelo
desde nuestra paz ansiada,
que en la niñez fué olvidada
y en la memoria es consuelo.
Azúcar en la acritud
de esta vida cotidiana,
jugosa y tierna manzana,
salubre, por su actitud.
Sonrisa, que por inocente
presta luz al nuevo día,
nuevo fulgor y alegría
para vivir el presente.
Con más tesón y motivo,
nada de ceño fruncido,
porque hoy ha amanecido
y esto es algo positivo.
Ya no será un día malo,
lo que queda por llegar,
seguro que va a gustar.
Una sonrisa, un regalo.
Escrito en Marzo 2015 por Eduardo Luis Diaz Expósito."zuhaitz"

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