martes, 27 de octubre de 2026

Los espejismos del alma

Las ranas se contemplan en los espejos 
del agua.
Y piensan que su imagen es deforme,
por las ondas, que el viento dibuja 
sobre su superficie.


¿Acaso la belleza, fluctúa entre las imágenes 
que nos muestra un reflejo?
¿ O, es la imaginación, la que genera 
los monstruos, que habitan en cada una
de las percepciones que el alma capta
sobre nosotros mismos.


No eres quién crees que eres.
No eres quién creen los demás que eres.
No eres quién nunca has sabido que podrías
ser.
No eres quién crees que sabes ser.
No eres una rana, ni una flor.
Ni siquiera el viento que mueve tus instintos.
No eres nadie. No eres Nada, y sin embargo…
Lo eres todo.
Únicamente, sucede… que siempre 
lo has ignorado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

Completamente a oscuras.

Sí lo ves oscuro,
nada se vislumbra,
la luz no te alumbra,
(de eso, estoy seguro)


Acaso, una esquina,
tal vez, aparezca,
aunque no merezca
ver, que se destina
a esa claridad,
que esconde su brillo,
pues, es más sencillo,
guardar su presencia,
bajo la licencia 
de su impunidad.


Nada es admitido,
si no se conoce,
por un leve roce
de un suave pitido,
o esa luz, que vierte 
todo su esplendor,
como atronador,
trueno que, se invierte
hacia la espesura,
de la mancha inerte.


Ya no puedes verte,
ni consigues verlo,
se imagina, al serlo
y tomar, por cierto,
que la luz, ha muerto 
con seguridad,
pues, su integridad 
es un mal augurio,
porque comete perjurio,
al mostrarse un poco


Luego viene el “coco”
con su gran enredo 
y sientes un miedo,
que nunca se explica.


La luz, dosifica
la sombra que emite,
después del envite
y la clasifica,
según el temor,
que surge en la ausencia 
de la claridad.



Es una imprudencia,
no hay mayor verdad
que narre el horror.
con la impertinencia.
de este narrador.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


No quiero que seas mía.

Nunca he querido que seas,
por mi amor, tan sólo mía,
mi amor, no es amor de un día
y pretendo que lo creas.


Busco tu felicidad,
conmigo, en tu compañía,
no quiero que seas mía,
quiero ser, sólo el motivo 
del amor, por el que vivo
y he de sentirlo, en verdad.


Quiero que, tu realidad,
junto a la mía, camine 
y que jamás se termine,
la dicha en prosperidad.


Que sea un continuo gozo,
de besos y de caricias,
del jardín de las delicias,
culminando en alborozo.


Que no sea pertenencia,
sino la libre expresión,
que anide en el corazón,
con su total convergencia.


Porque el amor nos cautiva,
no puedo ver marchitar,
su flor, por dejar de amar,
quiero sentir que está viva.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

lunes, 26 de octubre de 2026

En la consciencia de nuestro tiempo.

Cualquier tiempo fue pasado 
y en presente vas viviendo 
lo que nos va sucediendo,
porque hasta hoy se ha llegado.


El futuro, se adivina 
desde el presente, en cuestión,
(Como asomarse al balcón 
en casa de tu vecina)


Pues, el futuro se estima,
desde este tiempo presente,
si el oráculo no miente,
y despacio se aproxima.


Por ello, debes pensar 
que el tiempo no se detiene,
pues, todo aquello que viene,
sin duda, nos va a pasar
por el hueco de una aguja,
que intentamos enhebrar;
mucho queda por andar 
y es el tiempo, quien empuja.


Pasado sobre el presente 
y un futuro que, se espera 
rodando sobre  una esfera,
en un ciclo permanente.


Tiempo para meditar,
lo que quedó en el pasado,
aunque lo hayas olvidado,
pretenderá regresar
en un presente inconsciente,
que en el recuerdo se basa,
queremos volver a casa
y la realidad nos miente.


Si se pudre la simiente 
de un “Ahora ” perseguido,
poco se habrá conseguido 
y el tiempo, vaga en la mente.


No es buena una distracción,
porque el presente es “Ahora”
y no admite una demora,
por una vana obsesión.


Porque nada se destruye,
sí alerta, sigues consciente,
viviendo un tiempo presente,
que tu futuro construye.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 25 de octubre de 2026

La verdad tiene una digestión lenta.

Tienes posibilidad 
de ser feliz sobre todo,
quien se sumerja en el lodo,
jamás verá la verdad.


En medio de la inmundicia,
queda la mente velada,
al final, no tienes nada,
pues, su imagen es ficticia.


Contempla la realidad 
cambiando de perspectiva 
y no malgastes saliva
defendiendo tu verdad.

La verdad es muy antigua,
tiene diferentes caras,
porque hay verdades muy raras,
su imagen, resulta ambigua.


Cada cual tiene la suya 
y trata de demostrar,
lo que desea enseñar,
desde el punto en que la intuya.

Mas, es una percepción,
que en cada mente varía 
y el ángulo es la porfía,
al defender su razón.


Inquieta, llega la suerte 
de una verdad que se siente,
como un bocado en el diente,
que hasta pueda sorprenderte.


No se alcanza a asimilar,
aquello que no digieres
y encontrarás lo que quieres,
si empiezas a masticar.


Por obra de la razón,
comienzas muy pronto, a ver
que lo puedes comprender,
después de su digestión.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Pregunta a mi corazón.

¿Es el rosal o la rosa,
lo que encendió la pasión?
Pregunta a mi corazón,
te dirá que eres hermosa,
porque a tus plantas, rendido,
he caído en la aventura 
de contemplar tu hermosura 
en voz de cada latido.


¿Es la rosa o el rosal?
¿O es el vuelo de tu falda?
¿O la curva de tu espalda 
que se muestra señorial 
y atrapa cada sentido,
después de haber conocido 
la gracia de tu figura,
en ese brillo, que augura 
un destello celestial.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 24 de octubre de 2026

A Vitori en su viaje al Paraíso.

El cielo es una pradera,
donde puedes pasear,
también te invita a soñar,
pues, un ángel siempre espera.


Te llevará de la mano 
y encontrarás la belleza 
que lima toda aspereza,
porque nunca será en vano.


La muerte no es el final,
sino un principio de vida,
de la gloria prometida,
en una cuenta cabal.


Dios te acogerá, sonriendo,
conoce tu vida entera,
tu proceder y manera,
consciente, si estás sufriendo.


Todo aquello que has sufrido,
por una mala gestión,
guardaste en tu corazón,
pero ya está redimido.

Así pues, por ese anhelo,
que busca perpetuidad,
hay hueco en la eternidad,
para que encuentres el cielo.


Vitori, estate tranquila,
Dios te ve, firme y prudente,
con un amor tan consciente,
que en tu vida se perfila.


Y así el buen Dios, lo quiso,
derramándose en amor,
te concede el gran honor 
de entrar en el Paraíso.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Avance con sigilosa premura.

Avanzar es nuestro sino, 
hallar el doble sentido,
de lo que hemos recorrido 
a lo largo del camino.


Avanzar es conquistar 
toda cima inexpugnable 
y no es hablar, para que se hable,
es tan sólo, demostrar,
que nada puede impedir,
la meta que nos propone,
todo aquel, de que dispone 
un propósito a seguir.


Avanzar en la excepción 
de todo afán que se olvida,
pues, en ello va la vida,
con un tinte de ilusión.

Poner todo el corazón,
en cada proyecto nuevo,
es el camino que llevo,
con calma y sin crispación.


Avanzar en nuevo lance,
una meta conseguida,
procurando que, en la vida,
la muerte no nos alcance.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¿Se me escapa algo entre los dedos?

Un estado insomne, ante la liturgia del dolor.
Una perenne pena, enquistada en el alma.
Una muerte en ciernes, que no acaba de
llegar y una sensación de seguir 
muerto en vida.


Una oración por la pronta resurrección,
sin una alegría fingida, entre candelabros 
apagados.


El arrepentimiento no es una opción,
cuando no hubo maldad en cada uno
de los actos.
Tal vez, el error sea la consecuencia 
de un estado de ensoñación 
en la inconsciencia .


Quise ser feliz, dentro de una utópica 
burbuja de bienestar que, explotó 
bajo el peso de una realidad no asumida 
y un sueño, que fue perseguido, sin ningún 
resultado positivo.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Cuando se desploma el cariño.

Del amor hasta el odio, sólo un paso,
cuando nunca se amó, y por conveniencia,
se desploma el cariño en la conciencia 
y se siente que fue, sólo un fracaso.


Nuestro tiempo, sólo ha sido fiel testigo 
de un engaño cruel, pues fue ficticio,
para quien siempre miente por oficio,
ni siquiera llegué a ser su amigo.


Pues, nunca maduró, estuvo verde
y jamás prosperó, no hubo substancia,
en el odio forjó la circunstancia,
de perder la razón, y ahora muerde.


Ese amor me dejó triste y herido,
sólo fue una limosna, que en esta vida,
me apartó de tu lado en la medida,
en que brota el dolor, pues te he querido.


Hoy asisto a un amor, que sepultado,
vuelve a mi, procurando hacerme daño,
no caeré en su red, pues el engaño,
un día perdoné y lo he olvidado.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 23 de octubre de 2026

Las últimas horas del día.

El férreo sabor de la sangre, en un cielo 
en llamas.
Inmenso cielo, como un mar esculpido 
en las alturas.


Sangre de nubes heridas por las cimas
de las montañas.
Rojo apuntillado, sobre las coronas que fulgen 
en los atardeceres.

Ánima del día que, cae vencido 
entre las sombras de una noche de silencios
y murmullos.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Viento triste, viento amargo.

Se levanta un vendaval,
que a la tierra, va barriendo 
y todo va sucediendo,
se avecina un temporal.


Desde la cumbre más alta,
entre las montañas, suena 
una voz, profunda y plena,
que a todos nos sobresalta.


Una voz antigua y seca,
un eco que se prodiga,
como grano de una espiga,
que deja a la planta hueca,
al caer y desgranarse
con una pérdida triste,
pequeño grano, el alpiste,
que pronto va a separarse.


La voz del viento, se anuncia 
entre riscos poderosos,
son gigantes temerosos,
temblando ante una denuncia 
que arrastra piedras inertes,
en sucedidas tormentas,
con sacudidas violentas 
de pesadumbres y muertes.


Telúrica voz, viento impío,
que borra todas las huellas 
y el brillo de las estrellas 
con un noctámbulo brío.


Viento triste, viento amargo 
que, desde tu helado aliento,
nos nublas el pensamiento 
con temor, y sin embargo,
las páginas de una vida,
que  pasaste con premura,
al vivir esta aventura,
jamás se dio por vencida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 22 de octubre de 2026

La belleza de lo efímero, permanece en la eternidad.

La belleza de lo efímero, no se corrompe;
permanece intacta en la memoria.
Lo perenne es el hastío y la causa de la fatiga 
prolongada, reiteradamente repetida,
hasta una incómoda saciedad.


Todo lo que muere, renace en el misterio 
de la vida.
Vida eterna que, en su metamorfosis genera,
una belleza efímera, distinta en cada nuevo 
nacimiento a la luz.


La tierra, el agua, el aire y el fuego, nos hablan 
de un misterioso arcano y de la simbiosis 
entre las especies de diferentes seres.

Jamás recordaremos todas nuestras muertes,
porque la vida, es esa piedad 
que no advertimos, al ocuparnos más,
de nuestros temores, que de nuestra 
propia existencia, perpetuada en los siglos 
pasados y en los venideros.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





miércoles, 21 de octubre de 2026

La ética del conocimiento.

No consiste en aprender 
casi todo, de memoria,
lo ha demostrado la historia 
y es fácil de comprender.


La sabiduría es oro,
no se consigue avanzar,
si no puedes explicar,
que, con una reflexión,
se llega a la comprensión 
de toda la gaya ciencia,
cuando pones tu conciencia,
sin repetir, como un loro,
una lección que te hastía
cuando apenas se intuía,
que no se consigue nada 
y es solemne, la bobada,
al ntentar recorrer 
el más angosto camino,
sin conocer un destino 
que no puedes comprender.


Podrás abrir una puerta,
si tu mente sigue abierta,
siempre y en todo momento 
a todo conocimiento.


El saber, es la aventura,
que llega hasta el corazón,
con una nueva expresión,
conociendo su estructura.


El pensamiento es flexible 
y se amplía largamente 
el espacio que, tu mente 
observa que es comprensible.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Víctimas de inundaciones.

Entre dos aguas recientes,
la lluvia cae, donde abunda
la tristeza más profunda,
en credos impenitentes.


Hay un temor en la gente,
se angustian, por el motivo 
que todo ser, que está vivo,
es algo innato que siente.


Agua que fue bendición 
de los campos, aún resecos,
agua convertida en ecos,
sin rumbo, ni dirección.


Terrible, en la inundación 
que desborda su carisma 
sobre una ciudad; la misma 
que sufrió en otra ocasión.


Queda su frágil figura,
rota, cuando se sumerge,
bajo un cielo, que converge 
en una misma estructura.

Una ciudad sumergida,
en un llanto declarado,
por un río desbordado,
que fuera un caudal de vida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




El peso de la conciencia.

¿Cuánto pesa la conciencia,
cuando pierdes la razón?
Pues, si has puesto el corazón 
y un poco de tu paciencia,
el peso que has advertido,
es justamente medido,
al sentirlo, lo valoras,
al transcurrir una hora 
de tu vida, en el letargo,
después de ese trago amargo 
que pasas, al comprobar,
que no se trata de armar
una discusión violenta,
cuando la tensión aumenta 
y quieres solucionar,
cualquier fallo incontrolado,
que en tu camino has dejado 
y lo quieres remediar.


Porque todo es empezar,
o hacia el comienzo, volver 
cada nuevo amanecer,
porque puedes renacer,
como renace la vida;
no es una causa perdida.


Jamás la des por proscrita,
si la lucha ha comenzado;
sobre un oscuro encerado,
tu palabra queda escrita.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 20 de octubre de 2026

Por fin sé hacia dónde voy.

Hace tiempo que encontré 
cierto sentido a la vida 
y no hablaré de medida,
sólo lo que averigüé.


Puedo arrastrar la tristeza 
más grande, en el corazón,
sin embargo, la ilusión 
presente está en mi cabeza.


Es una extraña rareza,
o tal vez, la cualidad 
de descubrir la verdad,
al admirar la belleza
que, oculta en el corazón 
gobierna nuestra razón,
con tino y con ligereza.

Puedo llorar a menudo,
por la sensibilidad 
de ver una realidad,
de la cual, a veces dudo.


Por eso, voy cada día,
repartiendo, ya sin prisas,
la mejor de mis sonrisas,
con la mayor alegría.


He comenzado a sentir 
una firme fortaleza,
pues todo lo que se empieza,
puede ayudarme a vivir.

El sentido de la vida,
es procurar ser feliz,
pues, cerca de mi nariz,
pasa una etapa perdida 
y ahora, creo que estoy 
transmitiendo lo que siento,
mi mal, se fue con el viento,
por fin sé hacia dónde voy.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



¡Escuchad a las piedras!

Las piedras pueden hablar,
si tenemos la paciencia 
de tener la diligencia,
a la hora de escuchar.


Se impregnan de sensaciones
y por todas sus aristas,
llevan las causas previstas 
de todas las emociones,
que nuevamente reitera,
como renovada historia,
grabada por su memoria,
durante un compás de espera.


Son silenciosos testigos 
de todas las experiencias,
sin las prisas, ni emergencias,
en un tiempo sin postigos,
dejando una puerta abierta,
a la posibilidad,
de declarar la verdad,
a la mente más despierta.


Hay miradas que deslizan
sus ojos, y no ven nada
y oídos que ya, de entrada,
ni un sonido localizan.


Porque no saben captar 
el misterio que se encierra
en las piedras y en la tierra;
por no saber escuchar,
ni dirigir la mirada 
hacia el alma de las cosas,
pues las piedras más rocosas,
siempre nos pueden narrar 
las leyendas más hermosas 
de los tiempos más lejanos,
todo queda en nuestras manos,
sobre una piedra blindada.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







viernes, 16 de octubre de 2026

El Mito del amor romántico.

El amor es un pájaro dormido 
en los brazos de un amante descuidado, 
que no sabe, si al final se ha despertado,
o persiste en su ignorancia, por descuido.


Hay amores, como el agua que es vertida 
y te empapa dulcemente el corazón.
Hay amores que nacen de una emoción,
por la cual tu voluntad es derretida.


El amor, se posa siempre en un espino
y hace nido en los rincones de tu casa,
en su vuelo, se detiene, y luego pasa,
nadie sabe cómo fue. ¿De dónde vino?


Nadie sabe, sobre el mito de un anhelo,
que circunda una esperanza, siempre ciega.
Nadie sabe del dolor, si se nos niega 
y elevamos nuestros ojos hacia el cielo.


Nadie puede distinguir una obsesión,
pues amando, todo afán se vuelve furia
y apostamos por amor, en la penuria,
aunque duela enormemente el corazón.


El amor es un ave mensajera,
que en sus alas lleva escrita una promesa,
en la cual,  un compromiso, se hace presa,
la terrible desazón de quien espera.


El amor en libertad, no tiene norma,
pues, se muere por amor, si te arrebata
la razón se habrá perdido, y se desata
con violencia, una pasión que te transforma.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



jueves, 15 de octubre de 2026

Ayudar sin zozobrar.

El fuego de la verdad,
a toda maldad consume 
y a aquél que siempre presume 
de una falsa honestidad.


Dicen que, es de bien nacido,
mostrarte tal como eres.
Haz siempre aquello que vieres 
y sé un hombre agradecido.


Pues, si es pobre la cosecha,
de nuevo debes sembrar,
pues, después de cosechar, 
toda labor, queda hecha.


Camina con la certeza 
del bien, que en todos dejaste,
pues, si a todos no llegaste,
no has de perder la cabeza.


Tienes toda la licencia 
de equivocarte, si pones 
aquello de que dispones,
según dicte tu conciencia.


Y todo es tan sencillo 
y a su vez, tan complicado,
que dudas, si habrás obrado 
sin vaciar tu bolsillo.


Pues si es muy justo, ayudar 
a aquel que lo necesita,
más justo es, si no te quita
lo que puedas conservar.


Porque se piensa, a menudo,
que una ayuda es necesaria,
mas, no debe ser precaria 
y tengas que andar desnudo.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Sobre el daño y el perdón.

Entre mis recuerdos guardo,
instantes de la niñez
y una profunda aridez
en un tiempo de retardo.


Salen de entre la experiencia 
de épocas, ya pasadas,
las angustias olvidadas,
desde mi frágil conciencia.


Incapaz de perdonar,
cuando hubo un daño infligido,
que en su día, me ha dolido 
y no lo puedo olvidar.


Hay heridas que se cierran 
y otras que, quedan abiertas,
nunca he cerrado las puertas,
a la posibilidad,
de perdonar esa culpa
y acepto toda disculpa,
dada con sinceridad,
pero, en la maldad se aferran 
y vuelven a hacerte daño,
pues ven la debilidad,
donde toda honestidad 
les parece un don extraño.


Mi voluntad no abandona
tener la firme consciencia,
de obrar y tener paciencia,
hacia una buena persona.


Mas, si nunca se razona 
que el daño hay que reparar,
ya no puedo perdonar
y así pues, no se perdona.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 14 de octubre de 2026

Mis huesos son de titanio.

Echando la vista atrás,
veo quién fui y no soy ahora,
el tiempo no se demora 
y te sigue a donde vas.


Fui el niño que, en la tristeza,
forjó su único ideal, 
cuando le iba mal,
con su dolor de cabeza.


Las burlas escarnecidas,
dada su debilidad,
las sufrió y en realidad,
nunca fueron merecidas.


He deseado la muerte 
de aquellos que se han burlado,
pero al final, me he quedado 
estupefacto, e inerte.


Observé que, la venganza, 
nunca será mi destino
y he recorrido el camino, 
rompiendo mi última lanza.


Desde entonces, cada día,
descubrí, que con humor,
puedo ser un gran señor,
con una gran ironía.


Y dada la inteligencia 
que luego desarrollé,
lo disfruto, y observé,
que hurgé sobre la conciencia 
de quienes tanto reían,
porque jamás entendieron,
que en este juego, perdieron,
por lo poco que sabían.


Su ignorancia les vencían,
ante su vulgaridad, 
sin saber, en realidad,
porqué motivo reían.


Al fin puedo vincular,
el humor, con el escarnio,
mis huesos, son de titanio, 
no se pueden oxidar.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





Todo mi mundo eres tú.

Eres tú, todo mi mundo,
en tí, toda la belleza 
me da la naturaleza,
con el sentir más profundo.


El aire que, me trae el viento,
no lo quiero respirar,
porque prefiero esperar 
para vivir de tu aliento.


Eres esa ensoñación 
que en mi vida voy sintiendo,
mientras prosiga latiendo 
este loco corazón,
que preso de la emoción,
permanecerá a tu lado,
porque estoy enamorado,
 con total dedicación.


Escúchalo, cuando te hable 
mi corazón afligido,
pues, si amor te he prometido 
es mi amor, interminable.


En el tiempo que tenemos, 
debemos considerar,
que si aún podemos amar,
es justo que lo logremos.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




martes, 13 de octubre de 2026

Inspirado en el amor a la Naturaleza.

El aire entra en el hueco 
de un árbol, que yace seco,
padeciendo la migraña 
del tiempo, sobre su entraña.


Árbol que nos dio la vida,
con un óxigeno sano,
que no fue un esfuerzo en vano,
pues, en su justa medida,
el aire purificado 
es lo que hemos respirado.


Una decisión muy  mala,
ha concluido en la tala
de este ser tan poderoso,
que sobre un bosque frondoso,
reinó ajeno a la suerte 
de acabar su buena racha,
bajo el filo, de ese hacha,
que sus bondades desdeña,
para convertirlo en leña,
en el fuego del hogar,
en vez, de ver y admirar 
la labor, tan abnegada,
bajo la atenta mirada,
de quien tiene la nobleza 
de amar la Naturaleza 
y se dedica a plantar 
un árbol, y lo respeta,
porque no habrá mejor meta,
ni se podrá superar.


Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



El dolor se enreda en nuestras vidas.

Existe un dolor innato,
que no se puede explicar
y lo intentamos cesar 
a veces, un breve rato.


El dolor que el alma siente,
es algo que, imprevisible,
parece ser invencible 
y está a oculto en su simiente.


Desde su atroz nacimiento,
se desarrolla en la vida 
como una mortal herida,
que se aferra al sufrimiento.


Nadie sabe de su origen,
tampoco su procedencia 
y se instala en la conciencia,
entre las líneas que rigen 
saber que, la vida duele;
se sufre, porque estás vivo,
sin más razón, ni motivo
y aunque la sangre se hiele,
seguirá siendo molesto,
cargar un dolor, con esto,
que nadie aparta de en medio,
por no encontrarse un remedio.


Cuando tenemos memoria 
y noción de su violencia,
desarrollará su ciencia,
sobre el polvo de la escoria,
que nos queda, insana y mustia,
en esa pesada angustia 
que ataca a todo inocente,
tan fuerte y severamente,
que ya nunca te abandona,
pues, el dolor no perdona 
a quien cae y yace inerte,
como un triste vegetal,
cuando la cosa va mal
y se presenta la muerte.


Dolor de entre los dolores,
que todo ser atesora,
sin dudar por su demora,
con agudos estertores.


Dolor que, en cierta ocasión,
vas sintiendo por vivir 
y se amortiza al morir,
cesando ya, su presión.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 12 de octubre de 2026

En mi propio interior.

Cuando no me encuentro,
prosigo y me busco,
me enfado y ofusco
y miro hacia adentro.


Allí encontraré 
todo mi bagaje 
y algo de equipaje,
que limitaré
en una secuencia,
que jamás he visto,
creyéndome un listo 
con poca experiencia.


Falto de paciencia, 
vence la inquietud,
cuando la virtud, 
pierde la inocencia.


Pues, soy un reflejo 
de mi ser interno, 
dentro del infierno 
de un quebrado espejo.


Quise ver quién soy,
me angustia la calma,
quiero ver mi alma,
no sé dónde voy.


Todos los aspectos 
que me han conformado,
son el resultado,
sus causas y efectos.


Más allá del bien 
y del mal, la mente
obra diferente
y el error, también 
entra en la conciencia,
en un hervidero,
que ignora primero,
cuál es tu experiencia.


Todo lo aprendido,
si fue de provecho,
es surco derecho,
que a nadie ha ofendido.


La mejor defensa 
por enjuiciamiento:
Vivir el momento 
de una forma intensa.


La mente es voluble,
mas, la voluntad 
busca una verdad 
férrea e insoluble.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



domingo, 11 de octubre de 2026

Víctima de tu timidez.

A veces diría, que leo tu mente,
pues, hacia tu rostro llega mi mirada,
quedando tu imagen, por fin congelada 
y ahora te veo tal vez, diferente.


Tu gesto denota, todo lo que callas
lo que no comentas, guardado en secreto,
pues, tan sólo dices algo muy discreto 
y en silencio llevas todas tus batallas.


Veo tu alma entera, vibrando a escondidas,
como temerosa de ser descubierta,
mantengo por ti, una puerta abierta,
donde siempre guardo las causas perdidas.


A un solo paso, te encuentro y te nombro,
te ocultas, y marchas sin decirme nada,
tal vez te imagines que es una bobada,
pues veo en tu gesto, encoger un hombro.


No quieres la prisa de la inmediatez,
prefieres estar a cierta distancia
y creo que ocurre, por la circunstancia 
de ser una víctima de tu timidez.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Un juego cruel, no es amor.

Me duele hasta el alma, de quererte tanto 
y a ti no te duele, pues siempre me ignoras,
juegas con el tiempo, entre tus demoras 
y eso me preocupa, casi llego al llanto.


Nunca consideras este sufrimiento 
y tratas mi amor, como un simple juego,
no ves que, entre llamas me consume el fuego,
no escuchas mi voz, en este lamento.


Me duele este amor, porque no es sincero
y en esta pasión, me voy consumiendo,
siempre que me entrego, me callas diciendo,
que debo de amarte y empezar de cero.


Me aparto de ti, por mucho que duela,
viviendo en la turbia y fría soledad,
no soporto más, tanta crueldad 
y esta soledad, al menos consuela.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



sábado, 10 de octubre de 2026

Tal vez, sea humano.

Camino despacio, con el tiempo a mis espaldas. Con el peso de los años sobre
mi conciencia y todos los recuerdos que 
jamás borraré de mi memoria.


Me quedan muchas cosas por hacer,
aunque he de reconocer que, otras muchas 
ya he llevado a cabo.
Tengo muchos defectos y algunas virtudes 
que me cuesta admitir.


Tengo la lágrima fácil, y en mis emociones 
se desbordan,
He saltado al vacío alguna vez, porque 
no tuve más remedio que aceptar un riesgo,
que era la única opción, ante un estrepitoso 
fracaso.


Necesito sentirme seguro y cuando lo consigo,
puedo mostrar mi fortaleza.
Acepto el error y la disculpa, pero jamás 
la mentira o el pernicioso engaño, para
el propio provecho.
Tal vez, sea humano, pero no me resigno 
a aceptarlo.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



viernes, 9 de octubre de 2026

En el letargo del día.

En el letargo del día,
un descanso merecido,
de noche, se ha conseguido 
y el sueño te da energía.


Se sueña, y el cuerpo deja
de estar tenso y preocupado,
pues, el sueño te ha atrapado 
con hilos de su madeja.


Te enreda, y sigues rodando 
de un sueño hacia otro sueño,
puesto que ya, no eres dueño 
y te vas abandonando
a esa quietud de tu alma;
después de perder tu inercia,
te relajas, si se tercia 
a un mar de tranquila calma.


En el letargo, nos crece
una paz que es deseada,
porque una vida angustiada,
nadie al fin, se la merece.


El sueño, plácidamente 
repone sobre el descanso,
la paz, en ese remanso 
de ilusión efervescente.


Hay quien dice que dormir 
es como sentir la muerte,
porque se yace, e inerte,
es semejante al morir.


Soñar, es bueno al dormir 
 y es porque has necesitado 
sentirte resucitado,
para volver a vivir.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






jueves, 8 de octubre de 2026

Sentir plenamente la belleza.

La belleza es lo expresado,
que acaricia los sentidos 
y acelera los latidos,
cuando se la ha contemplado.


Lo que su imagen propone,
en el sonido supone 
una nueva dimensión:
Una voz, una canción,
es música que emociona,
cuando suena, proporciona 
una buena sensación.


La belleza se nos muestra,
para mantener despiertos,
todos los sentidos muertos,
porque así, la hacemos nuestra.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Labor de Equipo.

Ser primero, nunca es nada 
en una competición,
porque esa decisión 
es una cota asignada.


En toda concentración,
el orden mantiene el ritmo 
y el ganador, así mismo 
les debe apoyo y respeto 
a quienes hoy, en concreto
han sido sus compañeros.


No puede haber dos primeros,
pero no hace falta, mira…
al ganador se le admira 
por la labor de su equipo,
que logra, que su victoria 
permanezca en la memoria,
como meta y arquetipo
de una común labor,
donde reine el pundonor 
y el apoyo a la persona,
que destaca y se corona.


El triunfo entre caballeros 
es por tus compañeros,
cuando se sabe y se nota.
Destaca en la multitud,
tu gesto de gratitud,
por tan elevada cota.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




miércoles, 7 de octubre de 2026

La última despedida.

Eterna es la despedida 
que queda sin concretar,
cuando tienes que marchar 
dejando tu propia vida.


Es la última aventura,
porque en esta transición,
queda a un lado la emoción 
y se marcha con premura.


Es esa incómoda suerte,
que te llega sin aviso,
en un tiempo no preciso,
pues, te reclama la muerte.


Atrás queda la experiencia 
de todo lo que has vivido 
y aquello que hayas sentido 
como huella en tu conciencia.


El amor, lo has compartido,
fue lo mejor que tuviste 
y todo lo que viviste,
tomando en ello partido,
pues, hubo una implicación 
directa y bien dirigida,
siendo el punto de partida,
desde una gran emoción.


Pues, la vida nos remite 
a una sola dimensión, 
se vive con la intención 
de aceptar cualquier envite.


No hubo una gran despedida,
pero en el recuerdo queda 
un sendero, en que se aseda
todo un ejemplo de vida.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


martes, 6 de octubre de 2026

Por Cortesía.

Pretendo ser muy cortés 
con personas educadas,
puesto que, no debo nada
y es bueno, caer de pies.


Dejar muy buena impresión 
a quien, siendo muy sincero,
se hace querer, y yo quiero 
sólo por educación,
seguir la conversación,
porque de todos se aprende 
cuando el diálogo se extiende 
en perfecta conjunción.


Y a quien mira con desprecio,
nada le debo, y lo que hago,
es adelantar el pago 
con una carencia de aprecio.


Lo que ya tengo aprendido,
nadie me podrá enseñar
y no debo demostrar
que pueda sentirme herido.


Pues, el desprecio hace mella,
en quien no tiene autoestima 
y por ello, se lastima,
al dejar su inmensa huella.


Aprendí que, cada día 
se debe de saludar,
no se  trata de enmendar,
la falta de corrección,
es tan sólo educación 
y se hace por cortesía.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



A José Ángel Buesa.

Alguien ha descrito un sueño 
de amor y de desengaño,
que tiene un sabor extraño,
ciertamente caribeño.


Es una boca que besa,
cuando escribe poesía,
anegando el alma mía 
y es: José Ángel Buesa.


Poeta que, en el amor,
contrajo ese compromiso,
pues el destino lo quiso,
al nombrarlo: Trovador.


Amor, en la inmensidad 
del vacío del amante,
con su vida por delante,
en pos de una realidad,
que no se llegó a cumplir,
condenándose a vivir 
dentro de una fantasía,
que anunciaba cada día,
que, si un amargo elixir 
es lo que cuenta, y nos toca,
besar de nuevo tu boca,
es como resucitar,
pues quien es capaz de amar,
nunca, jamás se equivoca.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



Recuerdos de Cuba.

Algo tiene, y quien escribe,
no ha parado de soñar,
queriendo surcar el mar
hacia costas del Caribe.


Cuba tiene una leyenda 
de grandes gestas y luchas
y lo entenderás, si escuchas 
a quien la ame y defienda.


Ese sabor tan salado 
del mar, que corre en sus venas,
hace que olviden sus penas,
a pesar de haber llorado.


Lloran la suerte de un día,
pues, tuvieron que emigrar,
cruzando leguas de mar,
presos de melancolía.


El sabor del ron añejo,
tiene algo de tristeza,
pues ocupa tu cabeza,
cuando uno se hace viejo.


El recuerdo es tan intenso,
como intenso es nuestro ron
y por ello, el corazón 
se agita cuando te pienso.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“ zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






Volver a Cuba.

Que nadie se quede fuera,
porque vamos a volar 
y cruzando el ancho mar,
una bella isla espera.


En los labios, la canción 
que identifica al cubano,
por ese ritmo cercano 
que sabe a caña y a ron.


Aires de revolución 
en una tierra que danza 
y en sus mentes, la esperanza 
de construir su nación,
lejos del imperialismo 
del poder americano,
porque quien es buen cubano 
se reconoce a sí mismo.


Todo poeta ha sentido 
sobre su isla el problema 
y al escribir un poema,
se ha encontrado desvalido.


Porque por la emigración,
su alma es entristecida,
pues, en Cuba está su vida 
y también su corazón.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



lunes, 5 de octubre de 2026

Un ángel sin alas, contra la corrupción.

Un ángel sin alas,
jamás las precisa,
hay acciones malas
y baja del cielo,
con un sólo anhelo 
y no tiene prisa.


Existen demonios 
en la sociedad,
 cuya falsedad,
siempre se supera,
dentro de una esfera 
de mil testimonios.


Por su iniquidad,
en la corrupción,
a la población,
por imperativo,
muestran el motivo,
de una dura pena,
como una condena 
sobre la ciudad.


Tienen la prudencia,
que les asegura
una dictadura,
que es una sentencia 
sobre tu conciencia.


Ángel que, ya has visto,
que, sobre tus alas,
las acciones malas 
ofenden a Cristo.

Actúa, pero antes 
abre corazones,
juzga las razones 
más beligerantes.


Esa es tu misión,
busca la belleza, 
en esa simpleza 
de nuestra razón.


Porque hay un destino,
que debes cumplir
y es dejar vivir 
en esa propuesta,
que se manifiesta,
en la dulce ingesta 
de nuestros valores.


Obras son amores,
en nuestro destino,
largo es el camino
de la redención,
mas, presta atención 
al cruel engaño,
porque en ese apaño,
siempre hay corrupción.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

 © Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







Haz realidad tu sueño.

Atrévete a soñar,
en tu logro o empeño 
haz realidad tu sueño,
pues, nada puede faltar.


Si  ahora vas a comenzar 
por un mundo más risueño,
es todo un gran diseño
y debes de imaginar,
que llega el anochecer,
y no te vas a perder 
porque lo puedes lograr.


Poniendo  tu voluntad,
tal vez tú puedas crear,
aquello que jamás pensaste,
observa bien lo que hallaste,
 pues, puedes imaginar,
tu propia realidad.


Piénsalo muy bien, primero 
lo que quieres conseguir,
pues, lo que vas a vivir 
abrirá un nuevo sendero,
sobre toda tu experiencia
y es algo  muy natural,
que puedas sentir temor,
ponle fe y todo tu amor,
a este novedoso empeño
 y verás crecer tu sueño,
tan sólo ten más paciencia.


Atrévete a soñar 
y ponle tu corazón,
que no habrá mejor razón 
y sé que lo vas a lograr.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





domingo, 4 de octubre de 2026

Mi tristeza y mis contadas alegrías.

Cuando nadie me ve, a veces lloro 
en silencio, mis calladas decepciones,
pues, no acepto una derrota, si me impones
que debiera guardar algún decoro.


Nunca deja de ocuparse la tristeza,
de amargarme mis escasas alegrías 
y los años van pasando con los días,
despejándome el dolor de mi cabeza.


Todo acaba en un instante, cuando empieza 
a brotar otra tristeza, en un momento 
en que ocupa a su merced mi pensamiento 
y me siento sucumbir, por mi torpeza.


La tristeza es compañera de mis días 
y me sirve, para siempre valorar 
esa dicha, tan difícil de encontrar,
cuando vives una gran melancolía.


Mi tristeza es el refugio de mi alma,
que resguarda todo afán y reflexión 
de un pequeño y desolado corazón,
que buscando la quietud, palpita en calma.


Cuando nadie me ve, soy muy feliz 
al tener una cierta ambigüedad
 y ahora creo que, mi vida en realidad,
siempre guarda para mí, algún matiz.



Me valoro en el silencio, y caminando,
voy dejando la semilla que, en mi vida 
sigue siendo una propuesta decidida
que, sin duda en mi camino voy sembrando.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.  

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




Viajamos en sueños.

Tierras aún lejanas,
ámbitos de tierra,
donde el mar se encierra
entre sus ventanas
de cristales puros
y vidrios opacos 
de pulsos cardiacos,
(lentos e inseguros)


En su soledad,
encuentra en el istmo
la prolongación 
del verbo, en cuestión,
que aporte el guarismo 
a su inmensidad.


Ámbitos de tierra 
que al mar lo circunda
y más tarde, inunda 
con la brevedad 
de una gran galerna.


La mar es eterna 
y en su inmensidad,
la intuyo y me aterra.


Ese gran misterio 
lo quiero observar,
pues, si ancho es el mar,
corto es mi criterio
ante la extensión 
de lo incomprensible;
sólo lo asumible 
crece en la razón.


Lejanos empeños
en tierras y mares,
diálogos dispares 
de imposibles sueños.


Sueños que tenemos
rondando en la mente,
pues, es diferente 
lo que proponemos 
a la realidad.


A decir verdad,
siempre es caprichosa,
plantea otra cosa
y no lo entendemos.


La tierra nos nace,
y somos nacidos,
el mar, con bramidos 
la tierra deshace.


Un sueño nos guía 
y la mente crea,
lo que el alma vea
con gran alegría.


Ventanas al mar
y a la tierra innata,
la razón es grata 
y es grato pensar.


Podemos crear 
un mundo en la mente,
(algo diferente 
que invite a soñar)

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





sábado, 3 de octubre de 2026

La duda llama a tu puerta.

Es esa duda acerada,
que se enquista en la consciencia,
minando nuestra paciencia,
cuando no resuelve nada,
la que nos pesa y nos duele,
porque una interrogación,
nos limita toda acción 
y logra que se congele.


Es la duda que, eterniza
el tiempo que manejamos,
porque no lo controlamos 
y en el lapsus, se desliza,
con la probabilidad
de marcar la diferencia,
al generar una ausencia 
dentro de su realidad.


Sentimos que, no es verdad,
si la verdad se desnuda,
pues nada es cierto en la duda,
si no vemos claridad.


La claridad se disuelve 
en un espacio vacío 
y produce un desvarío 
que una duda no resuelve.


Buscamos esa obviedad,
de sentir que, de antemano 
lo que alcance nuestra mano,
es la meta en la verdad.


La duda es la angustia plena,
que impide reconocer,
un futuro, porque ayer,
nos embargaba  en la pena.


Es la sentencia de un día,
que marchitando una flor,
se va perdiendo el color
y también su lozanía.


Un letargo triste y yerto,
dando un último estertor,
con un agudo dolor,
en un tiempo que está muerto.


La duda llama a tu puerta,
cambiando la realidad,
porque hallaste una verdad,
como única respuesta.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




viernes, 2 de octubre de 2026

La fría lluvia de Enero.

Entre un oscuro ramaje,
se oculta la luz del día,
con cierta melancolía,
protegiendo su plumaje.


El sol, muestra su arbitraje,
mientras por el cielo, sube
la espesura de una nube,
llevando un negro utillaje.


Nada por azar, se inventa 
ante una estela sombría,
que va oscureciendo el día,
cuando ruge la tormenta.


Sombra en la luz, que encadena 
el brillo de su esplendor,
bajo un cielo sin color,
oscuro como una pena.


En la mañana se estrena,
el rumor de un aguacero,
la fría lluvia de Enero,
entra de nuevo en escena.


Y toda su acción culmina,
cuando la tormenta cesa,
así, el invierno se expresa
y el aguacero termina.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No salimos de nuestro error.

Algo mueve la conciencia,
cuando nos equivocamos,
pues así no disfrutamos 
de la vida y de su esencia.


El error, aunque es humano,
lo queremos deshacer,
es duro reconocer
que algo se escapa en la mano.


Queremos tener dominio 
de lo propio y de lo ajeno,
buscamos sólo lo bueno,
sin control, ni raciocinio.


Y aunque un error no te mate,
en la jerga popular:
¡Te van a despellejar !
¡Eres tonto de remate!.


Quien lo dijo, no está exento 
de críticas destructivas,
pues, las palabras nocivas,
son de la envidia sustento.


El error, nos condiciona 
a emitir un justo juicio 
y se origina un perjuicio 
que incide en cualquier persona.


Estamos empecinados,
no salimos del error 
y aunque nos cause pavor,
todos seguimos errados.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.









jueves, 1 de octubre de 2026

La vida se sostiene en un hilo.

La vida está suspendida 
de un delgado y fino hilo,
el riesgo marca el estilo
de su tiempo y su medida.


Se disfruta o se soporta
ante las desavenencias,
con todas las imprudencias,
pues, ese hilo se corta.


Y aunque nos sepa muy mal,
debemos de aprovechar,
si al final, nos va a encontrar 
nuestro destino final.


Antes de soltar amarras,
vivamos la intensidad 
de una vida de verdad,
que aun, sin códigos de barras,
sin ver la caducidad,
tiene en la melancolía,
el paso de cada día.


Y cada paso que damos,
nuestro tiempo lo entregamos,
porque el hecho de vivir,
es intentar no morir,
ir gastando la existencia 
sin temor y sin prudencia,
hasta llegar al ocaso 
de una vida pasajera,
en ese compás de espera,
entre el éxito o fracaso.


Pues, la vida hay que vivirla 
y sentir intensamente,
que brota nuestra simiente,
para después…consumirla.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.