del agua.
Y piensan que su imagen es deforme,
por las ondas, que el viento dibuja
sobre su superficie.
¿Acaso la belleza, fluctúa entre las imágenes
que nos muestra un reflejo?
¿ O, es la imaginación, la que genera
los monstruos, que habitan en cada una
de las percepciones que el alma capta
sobre nosotros mismos.
No eres quién crees que eres.
No eres quién creen los demás que eres.
No eres quién nunca has sabido que podrías
ser.
No eres quién crees que sabes ser.
No eres una rana, ni una flor.
Ni siquiera el viento que mueve tus instintos.
No eres nadie. No eres Nada, y sin embargo…
Lo eres todo.
Únicamente, sucede… que siempre
lo has ignorado.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.









































