domingo, 7 de agosto de 2016

Así, mejor no vengas

No vengas a mi con las manos vacías,
ni llenas de ausencias y temores.
El miedo es una gárgola que asusta,
hasta que su presencia de piedra,
se desmorona en fina arena.

No vengas a mi, para que cures tus heridas,
si vas a abrir las mías, porque la soledad
es una muda asesina, que habita
en el sínodo de las ausencias,

Escrito en Agosto 2016 por Eduardo Luis Díaz Expósito."Zuhaitz".

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