pero es fragante y hermosa,
aun con espinas, la rosa,
tiene un color agradable.
No hay que perder la cabeza,
ante su aroma y candor,
si eres un soñador
prendado de su belleza,
Porque la belleza excita
y al quererla conservar,
presto la vas a cortar
y nuestra flor se marchita,
Si su aroma es enervante,
deja que siga luciendo
en el rosal, floreciendo
y disfruta de ese instante.
La belleza es el sentir
sin apagar su destello,
pues tu gesto es aún más bello,
si la permites vivir.
En tu piel, guarda su aroma
y en tu alma, la bondad,
que transmite su verdad,
cuando la belleza asoma
y te dedica un presente,
la madre naturaleza,
por respetar la belleza
de una forma permanente.
En la base de tu amor
crece algo más hermoso,
es ese gozo dichoso,
que brota como una flor.
Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.