martes, 3 de febrero de 2026

Sobre un tejado caliente, cae la noche.

Sobre un tejado caliente,
los gatos van maullando,
la noche se está cerrando,
con luna en cuarto creciente.


Las estellas infinitas,
como alfileres clavadas,
contemplan las madrugadas,
Igual que flores marchitas.


Porque el alba, al despuntar,
llevará sobre un rubor,
esa promesa de amor,
que intenta cumplimentar.


Las promesas son nocturnas 
y en el día se resuelven,
si en la noche, se disuelven
voluntades  taciturnas.

Las estrellas son verdades
de promesas escondidas,
bastiones de nuestras vidas,
en las firmes voluntades.


La noche es dama galante
de amores comprometidos,
amores que son vertidos 
sobre la piel del amante.


El amor es ese instante,
que no quiere perecer,
e intenta permanecer,
una vida por delante.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







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