viernes, 3 de abril de 2026

Música, pausa y sonido.

No se trata de acertar,
puesto que nada,  por cierto, 
suena igual, en un concierto 
que está a punto de empezar.


Es la magia del sonido,
porque una vez proyectado,
de nuevo será escuchado
cambiando rumbo y sentido.


Rompiendo un silencio inerte,
adquiere una vibración,
que suena en el diapasón 
con un carácter más fuerte.


El sonido siempre invita,
al silencio temeroso,
a mostrarse  generoso,
mientras éste resucita.


Ambos se hallarán vistiendo 
la vida, con su armonía,
las notas son la alegría,
que a su vez, van recogiendo 
del eco que se pronuncia,
como una constante viva
y aparece  una misiva 
que nuevamente se anuncia.


Pues nada al fin se detiene,
sobre el tiempo dedicado 
a sentirlo perpetuado 
en las notas que contiene.


El silencio ha prometido,
que su pausa es referente,
de ese ritmo diferente,
que da carisma al sonido.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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