miércoles, 1 de abril de 2026

Respiro el aroma de tu piel.

La suave brisa me impregna con el sutil aroma 
de tu cuerpo.
Cuerpo de núbil rosa con pétalos ardientes.
Amanecida rosa, colmada de rocío,
o lágrimas que, desde mi rostro brotan 
como perlas purísimas de nácar.


Tu aroma se extiende en el aire, por todos 
los rincones de la ciudad y tengo celos 
del viento, que comparte lo más íntimo 
y sagrado de tu ser.


Amo esa presencia que se presiente,
antes de contemplarte extasiado,
 en total adoración y completamente 
enamorado.


El vértigo que siento, se asoma a tu corazón 
y cada curva sinuosa dibuja los trazos 
que dan forma a tus senos de nata y miel.
Como una ola que besa las arenas 
de una playa, presiento la caricia 
que se aproxima a tu orilla, deslizándose 
suavemente sobre tu piel.


Te obsequio un beso, apretado y distante,
desde mis labios sedientos de ti y sueño 
con abrazar con las estrofas de mis versos,
la candidez de tu alma.

Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.


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