de tu cuerpo.
Cuerpo de núbil rosa con pétalos ardientes.
Amanecida rosa, colmada de rocío,
o lágrimas que, desde mi rostro brotan
como perlas purísimas de nácar.
Tu aroma se extiende en el aire, por todos
los rincones de la ciudad y tengo celos
del viento, que comparte lo más íntimo
y sagrado de tu ser.
Amo esa presencia que se presiente,
antes de contemplarte extasiado,
en total adoración y completamente
enamorado.
El vértigo que siento, se asoma a tu corazón
y cada curva sinuosa dibuja los trazos
que dan forma a tus senos de nata y miel.
Como una ola que besa las arenas
de una playa, presiento la caricia
que se aproxima a tu orilla, deslizándose
suavemente sobre tu piel.
Te obsequio un beso, apretado y distante,
desde mis labios sedientos de ti y sueño
con abrazar con las estrofas de mis versos,
la candidez de tu alma.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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