lunes, 3 de agosto de 2026

Soñar… No cuesta nada.

En la quietud de la noche,
hay pensamientos que fluyen,
se derraman, porque intuyen 
silencios de algún reproche.


En la mudez, el silencio 
deja a las noches preñadas 
de preguntas olvidadas
que absorto, ahora presencio.


Silencios, con la paciencia
de ese saber esperar,
aquello que va a grabar 
el fondo de tu conciencia.


Es tan grande la presencia 
y tan grande su extensión,
que sientes que, el corazón 
necesita de asistencia.


Pues, no tiene piel amarga,
la noche, cuando se sueña,
ningún sueño, se desdeña,
cuando la emoción te embarga.


Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.





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