vamos a pescar al mar
y no te importe esperar,
si sus aguas son bizarras.
El fondo es una pradera
es muy amplia y formidable,
si nuesta pesca es amable,
¡Peces hasta la bandera!
El pescado que nos sobre,
se reparte en la ocasión,
a toda tripulación,
son frutos de un mar salobre.
El mar genera abundancia,
si sabemos respetar,
pues sólo se ha de pescar
con mesura y tolerancia.
Un pescador abusivo,
me resulta inoportuno,
no me extraña que, Neptuno,
se muestre tan agresivo.
Cada nave será hundida,
si no tuvieron respeto,
su dotación, al completo,
al final…pierden su vida.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”

