Acabo de empezar lo que no acaba,
no acaba, ni produce menoscabo,
pasamos la lección de punta a rabo,
no hay premio a esta virtud, ni se la alaba.
La vida nos golpea con su aldaba
y acaso en la memoria, cuanto grabo
está lo que maldigo y lo que alabo,
la tierra nos nació y se anticipaba.
Y siempre es comenzar, rayando el día
para seguir marchando en el terreno,
buscando amaneceres y otras luces.
Vivir para plasmar en poesía
el ritmo de la vida y siendo pleno...
hallar nuestra verdad entre dos cruces.
Escrito en Mayo 2020 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz".
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