ante su mudo estupor,
que crece con el temor,
que se describe en la muerte.
El alma vuela despacio,
en una completa ascensión
y tiene una sensación,
que impregna todo el espacio.
No se puede sujetar
la estructura de un anhelo
y en la vastedad del cielo,
se comienza a declarar,
esa libertad soñada,
que en el cuerpo, se aprisiona
y la mente, no razona,
pues está empecinada.
Razón por razón y empeño
en volar como un cometa,
sin que nada comprometa
la construcción de ese sueño,
que busca en la fantasía,
una libertad que anhela
y que intuye, mientras vuela
creando una alegoría.
Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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