con una lágrima al fin, que se deseca,
cuando tu alma está tan fría y seca,
que sabes que tal vez, has sollozado.
Llueve entre la tristeza desmedida
y la nostalgia que se quedan en los días,
tratando de encontrar las alegrías,
o el ánima que diste por perdida.
Ambiente que, antes fuera tan risueño,
que tratas de buscar significado,
porque una vez que ves, que lo has hallado,
completas tu labor, mostrando un sueño.
Un sueño que se vive tan real,
que quieres conservarlo en tu memoria,
por ese sentimiento, que en la euforia,
dedicas como tema principal.
Pues la felicidad nunca caduca,
si pones en tus manos la razón,
que sientes como un solo corazón
y es una gran lección, que nos educa.
Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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