domingo, 1 de noviembre de 2026

Vamos en el mismo tren.

Vamos en el mismo tren, 
en un trayecto de vida
y es una causa perdida,
para quienes no lo ven.


Comienza en cualquier estación,
o en un triste apeadero,
el viaje es duro y severo,
pero esa no es la cuestión.

Cada cual, hilando fino,
elige la trayectoria,
que decidirá su historia,
pero también su destino.


Siempre queda en nuestra mente.
que surja, en cualquier momento,
un descarrilamiento,
y quede el vagón sin gente,
viendo su viaje truncado,
sin haber imaginado,
que la vida, se detiene,
pues la muerte, siempre viene
sin billete y sin aviso,
porque su tiempo es preciso
y conoce la distancia,
que durante el recorrido,
cobra un único sentido
y una mayor importancia.


Si tu viaje ha terminado,
no te marches con desdén,
pues si has cambiado de andén,
alguien te habrá recordado,
que nuestro tren, se conduce,
por la vida, en una espera,
que resulta pasajera
y en el tiempo se reduce,
a encontrar una estación,
en un tranquilo trayecto 
de recorrido perfecto,
pues el viaje es la ilusión,
mientras nos dure la vida,
con la dicha prometida 
durante su concepción.

Escrito en Noviembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.








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