sábado, 31 de octubre de 2026

Sólidas Razones.

Como un grano de arena diminuto,
en la vasta inmensidad de los desiertos,
los segundos siempre huyen, aunque ciertos,
pues, desgranan sobre el tiempo, algún minuto.


Así estamos declarados, pobremente,
entre nuestras ambiciosas vanidades
y se aferran a las locas necedades,
que se muestran orgullosas, tristemente.


No hay lugar, donde se puedan cultivar 
las mermadas teorías y razones,
que con poca claridad, nos las propones,
pretendiendo que se deban escuchar.


No hay sonido pues, a tal profundidad,
no se escucha alguna voz, si se marchita 
y es tal vez, porque no se necesita 
ante una abrumadora realidad.


Nada puede carecer de consistencia,
si tan sólo es una idea fugitiva,
que se funde al paladar, con la saliva,
cuando ha sido una mera impertinencia.


No resuelve tus razones, la paciencia 
al mostrarse una idea equivocada,
al final, todo argumento queda en nada
y es tan sólo, otro matiz de tu inconsciencia.


Caminamos en la angosta soledad,
descubriendo algo distinto a cada paso 
y no vamos presumiendo, no es el caso 
si nos falta consistencia en la verdad.

Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.




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