el sol es una promesa
de vida, que ahora se expresa
con la máxima alegría.
El cielo, de gozo henchido,
en sus azules presencias,
abre un hueco en las conciencias,
tras un hermoso sonido.
Las aves cantoras vuelan,
mostrando un tapiz, sus alas
luciendo todas sus galas
sobre un mar, que siempre anhelan.
Aves marinas, procaces
en vuelo instintivo y pleno,
de aventuras, en el seno
de pensamientos audaces.
Claridades derramadas
sobre el lienzo del paisaje,
el corazón por bagaje
de rimas emocionadas.
El poema se completa
al llegar hacia el ocaso,
la noche bebe en un vaso
la sensación más inquieta.
El amor está servido
y para ello, se precisa,
beber muy suave y sin prisa,
su agradable contenido.
Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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