creamos todo un futuro
y además estoy seguro,
se siente la vida plena.
El océano es mostrado
en la gota diminuta,
no hay nadie que lo discuta,
sí jamás se ha comprobado.
El misterio de la vida
se encierra en un gran dolor
y tan sólo, en el amor
se cerrará dicha herida.
Vida y muerte, ministerios
que narramos con la ciencia
de obviar que, toda existencia
tiene sus propios misterios.
Nada es por casualidad,
el propósito es certero,
nada tengo y todo quiero,
dentro de mi realidad.
La vida es una ficción,
un sueño, del cual despierta
la naturaleza muerta,
saliendo de su obsesión.
Tampoco hay una razón
que demuestre lo contrario,
en el devenir diario,
guiado por la intuición.
Nada es real, es un cuento
que nadie logró explicar,
no se puede demostrar
el origen de su invento.
Se basa en una secuencia,
muchas veces repetida,
que va generando vida
dentro de nuestra consciencia.
Porque, ningún pensamiento
queda en la mente grabado,
si antes no se ha guardado
su poso o su sedimento.
Todo es vano, nada es fijo,
la suerte nunca aparece,
mientras la vida perece,
aunque es algo que no elijo.
Sostengo sobre mi mano
las arenas de la vida,
que van perdiendo medida
y tan sólo queda…un grano
de arena, en este desierto,
en el cual, se va naciendo
y te vas adormeciendo
hasta ignorar que ya has muerto.
El sueño de la razón
es la vida que sentimos,
aunque jamás admitimos
que tan sólo es ilusión,
Un rito desesperado,
en el cual, la eternidad
no conoce su verdsd,
pues su verdad se ha extraviado.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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