tu cabellera se enreda
y en mi memoria se queda
un gesto que es diferente.
Un gesto alegre y sencillo,
que emula la brisa suave
y vuela, al igual que un ave,
el ala de tu flequillo.
La gracia de tu figura,
es el arte que se muestra
como una obra maestra
de genial arquitectura.
Un soplo divino, hizo
un milagro en la belleza
de tu porte y tu entereza,
completando así el hechizo.
Mas, yo soy admirador
de una belleza más pura.
me gusta tu arquitectura,
pero adoro tu interior.
Escrito en Abril 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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