sientes esa mordedura
del áspid de la aventura,
que en la calma te arrebata.
Nada se puede saber,
ni tampoco adelantar,
sólo nos queda esperar,
todo puede suceder.
Quedó en el día de ayer,
aquello que fue previsto,
mas hoy, sólo sé que existo
y queda mucho por ver.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”
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