sábado, 7 de marzo de 2026

Sin un remedio aparente.

Algunas personas, sienten 
cómo en una baja esfera
viven un compás de espera,
que acaso callan o mienten.


Desde el cielo, hasta su altura 
se ha diluido ese ruego
que se ha pronunciado, y luego 
caerá desde su estructura.


Se van perdiendo sus voces
y aunque no lo comprendemos,
aquello que proponemos,
queda en sonidos atroces.


Se vive con el rencor,
en una sed de venganza 
que con tiempo nos alcanza,
cuando se acaba el amor.


El relevo es el terror
de una vida que, infectada,
no encuentra valor en nada,
todo el mundo es perdedor.


La muerte es liberación,
si no te queda esperanza,
la guerra engorda su panza
en su lenta digestión.


Y no tenemos remedio,
seguimos igual de necios,
la vida eleva sus precios 
y vas por la calle del medio.


Aunque maldigas la muerte,
tan cruel y cotidiana,
quien muera cada mañana,
al menos tendrá esa suerte.


No tendrá más sufrimiento 
y aunque no es la solución,
no esperes la redención…
se encuentra bajo el cemento 
y el hierro de las ciudades.
Todas las calamidades,
son por falta de atención,
ante una destrucción 
que acaso, hemos ignorado 
después de haberla creado,
sin culpa o remordimiento.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.


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