lunes, 9 de marzo de 2026

Nada puede esconderse eternamente.

Un árbol y un papel que enciende el fuego,
el agua que discurre en el torrente,
camino muy despacio, entre la gente,
no tengo ningún vínculo, ni apego.


La forma natural guarda un secreto,
que a veces se  difunde y se proclama,
es como ese incendio, en débil llama,
que no llega a su fin, no está completo.


Lo artificial, se acepta y se decreta,
firmado por legal imperativo,
no entiendo su misión, ni su motivo,
no fluye y eso es algo que me inquieta.


Sin duda es la gran aberración,
porque entiendo y lo razono, por supuesto,
sabemos que se considera impuesto,
ni siquiera llega a ser proposición.


Te contemplo divagar ante las dudas,
porque ves la realidad, sucia y deforme,
nadie puede aceptarlo, en este informe 
se disfrazan las verdades más desnudas.


Nada puede  esconder el camuflaje
de mentiras, ni cuestiones infundadas,
al final son  voces que, desesperadas,
ya no admiten ni el más sobrio mestizaje.

Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.



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