hecha de despojos,
de momentos huecos
en mis tristes ojos.
Antes derramaba
lágrimas por ti
más tarde aprendí
con mis ojos secos,
que ya no mereces,
verme sollozar,
si he de recordar
que me amaste, a veces.
Notas del pasado
del triste laúd,
que en un ataúd,
dejé sepultado.
Queda en el olvido,
cuanto te he querido
y ahora, sin embargo
tengo mil razones,
que en mis emociones,
van a mi cabeza,
con la ligereza
propia del vacío.
Ahora me rio,
no pienso en llorar,
porque al recordar
se me va la vida
y se abre una herida
que quiero cerrar.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

No hay comentarios:
Publicar un comentario