apenas imperceptible,
que parece sumergido
y su hallazgo es imposible.
Aunque su pulso es muy leve,
se nota su vibración,
su pulso es corto y muy breve,
por su corta duración.
Pero no es su intensidad,
lo que llama mi atención,
es la tierna suavidad
que llena mi habitación.
Al tiempo, mi corazón
acelera su latido,
va creciendo la emoción,
en el ritmo conseguido.
Llena la totalidad
de mi vida solitaria
será por casualidad,
pero mi alma es solidaria,
pues se siente acompañada,
venciendo la soledad,
de las noches que he soñado,
como una necesidad,
sentir tu cuerpo a mi lado.
Ver mi vida proyectada,
como si fuera un espejo
y aunque no esperaba nada,
siento tu luz y reflejo.
Ahora, me queda esperar,
que no sea, sólo un sueño
y no me importa soñar,
si es hermoso su diseño.
Pero nadie se conforma,
con su sueño al despertar,
pues se diluye su forma
y dan ganas de llorar.
Prefiero ese gesto amable,
que esbozas con tu sonrisa,
no es necesario que te hable,
para hablar, no tengo prisa,
Quiero ver amaneceres,
y a tu cintura prendido,
disfrutar de los placeres,
con un gesto agradecido.
Cuidarte con mimo y celo,
silbar como un ruiseñor
y agitando mi pañuelo,
abrir la puerta al amor.
Escrito en Marzo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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