domingo, 8 de noviembre de 2026

El milagro del retorno a la vida.

No se lamenta la montaña, de la córcova
irregular, que concluye en su cima,
ni el río, por esa pérdida de agua, que el mar
devora en su desembocadura.


Todo regresa a su origen y se precipita
nuevamente en un ciclo continuo.
Nada es perenne, y sin embargo, existe 
un retorno, desde el cual emerge la vida, 
con todos sus componentes adicionales.


Tal vez, en la creación se manifieste un cambio 
de estado.
La constancia se diluye y se torna fluidez,
desde su sólido aspecto, gozando de una 
libertad inusual, para la estructura 
de una roca.


El agua fluye y bajo un ardiente sol, 
se evapora, ascendiendo hacia los cielos.
Un viento frío, provoca las lágrimas que brotan
desde las nubes y nuevamente, descienden sobre la tierra, o sobre el agua, que solidifica 
en hielo, su mineral existencia, bajo el reflejo 
cristalino de las auroras boreales.

Escrito en Noviembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.






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