ni violento como el fuego,
cada cual tiene su juego
en el papel que se asuma.
Ni bueno, ni malo soy,
tal vez, un poco travieso,
no soy duro como el hueso,
ni blando a día de hoy.
El mañana nunca llega,
porque sólo el hoy, incide
en todo, pues se decide
que en el presente, se entrega
aquello que representa
nuestra forma de pensar,
para poder demostrar,
lo que nuestra mente inventa.
La mente loca recuerda
que no pierdes la razón,
al menos, el corazón
va a impedir que ésta se pierda.
Llegas a la convicción
de que te miente y te sigue,
quien intenta y no consigue
quitarte el caparazón.
Mas, carente de un testigo,
proteges tu pensamiento,
porque este razonamiento
sólo servirá contigo.
A nadie ya, le interesa
pensar, y lo artificial
en un mundo material,
jamás piensa, ni progresa.
Es una programación
que anula tu pensamiento,
pues sin consentimiento
nos lleva a la destrucción.
Por ello, mi rebelión
consiste en vivir mi vida
evitando dar salida
a tamaña perversión.
Ni dócil como la espuma,
ni violento como el fuego,
la lucha es hoy, no luego,
cuando tu vida se esfuma.
Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.































