de digerir al momento
el más crudo pensamiento
que nos pueda entorpecer.
Comienza en la digestión
y al sentirte liberado,
compruebas que has defecado
una mala decisión.
Es en esa combustión,
donde nace la virtud
que procesa una inquietud
y tiene una reacción.
La angustia alli se madura
y aunque es cosa de la mente,
actúa conscientemente,
la digiere y no perdura.
Elimina la tensión
y en este hábil proceso,
se relaja y es por eso,
que encuentra una solución.
Para bien, o para mal,
la digestión es el medio
de eliminar este tedio,
por el esfinter anal.
La vida es un carnaval,
de ideas que proponemos,
y todo lo que tenemos
termina en un orinal.
Somos un vientre ó despensa,
de maldad estamos llenos,
pero he de decir que al menos,
antes de actuar, se piensa.
Y toda equivocación,
no admite ya más demora,
porque ha llegado la hora
de encontrar la solución.
Se remedia, si se quiere
ponerle fin al proceso,
antes de llegar al hueso,
se mastica y se digiere.
Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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