despedido, no sé cuándo volveremos
a encontrarnos.
Llueve y parece que el cielo derrame lágrimas
de tristeza o nostalgia.
Antes, veía en tus pupilas el azul infinito,
pero ahora, las sombras en mi corazón,
han tomado el tono grisáceo de unas nubes
de tormenta.
Camino calle abajo, sumido en mis pensamientos. Ellos me acompañan
durante tu ausencia, hasta que el sol vuelva
a brillar, sobre la pureza de tu rostro,
iluminado por una amplia sonrisa.
Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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