miércoles, 24 de diciembre de 2025

Me acerco hasta tu orilla.

Con la ligereza del tacto del navío,
así, sobre las aguas te deslizas,
sin más, que sólo un rastro de cenizas,
que quedan sumergidas en el río.


Tu piel, sintiendo un íntimo contacto,
se queda en el silencio estremecida,
tal vez, por la caricia recibida,
en esa suavidad que tiene el tacto.


Bebiendo su ternura, estás pidiendo 
ese calor que emerge del latido,
y todo lo que al fin has conseguido,
brota en mi corazón, lo estoy sintiendo.


Me acerco a tus orillas, tembloroso,
como quien surca un mar desconocido,
te ofrezco hasta mi último latido,
pues al sentir tu amor, soy generoso.


Y escucho ese rumor de caracolas,
que guardo en mis oídos extasiados,
los poros de mi piel, enamorados,
te añoran, si te estoy pensando a solas.


Navego entre las aguas de un deseo,
surcando hacia tu mar, en la emoción 
que siente nuevamente el corazón 
y es todo lo que soy, lo que poseo.


Una dulce tristeza, en el abismo
de no sentirte cerca para amarte 
y sigo tras de ti, hasta encontrarte,
dejando este dolor sobre mi mismo.

Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



No hay comentarios:

Publicar un comentario