nunca des explicaciones,
si lo que sabes, lo expones,
deja de ser un secreto.
Guarda lo más esencial
de tu experiencia adquirida,
como un tesoro de vida
en un mundo material.
Tu experiencia es lo primero,
con su claro paradigma,
mantén oculto su enigma,
pues todo es perecedero.
Guarda para ti, en su seno,
tu propia filosofía,
porque no hay un sólo día
que se pueda dar por bueno.
Porque es de ley y razón,
que sobre el camino andado,
tus huellas se habrán borrado
durante tu evolución.
Y lo que hayas aprendido,
será una lección postrera,
que en algunos no prospera,
porque no es su cometido.
En esa capacidad
de asimilar la lección,
se basa la evolución
de tu propia realidad.
Hallarás sabiduría
en toda la comprensión,
que conduzca a la razón
con una gran maestría.
Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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