lunes, 1 de diciembre de 2025

Vamos a llenar armarios vacíos.

En un armario vacío 
¡Pueden caber tantas cosas!
Un ramillete de rosas 
o un sentimiento baldío.


Yo quiero ser ese armario,
que se llene de esperanza,
en esa justa enseñanza,
que aprendemos a diario.


Llenarme hasta completar,
sin prisa, en la suave calma,
los rincones de mi alma,
hasta sentirla estallar.


Para luego, repartir 
los dones, que en esta vida,
siempre en su justa medida,
nos permita subsistir.


Porque, lo que es compartido,
se disfruta enormemente 
en el gozo de la gente,
que saque el mejor partido.


Sin abuso y sin perjuicio,
con la debida prudencia,
de conservar la paciencia,
dentro de su sano juicio.


Soy un armario que sabe
lo que debe contener,
la clave es el buen hacer 
y calcular lo que cabe.


En aras de la bondad,
repartiré este tesoro,
con premura y con decoro,
a toda la humanidad.

Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.





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