vacío, de una ausencia perniciosa,
te añoro y ya no pienso en otra cosa,
buscando una razón, mirando al techo.
El vuelo de tu alma, hacia otra esfera,
me dice que no estás en este mundo
y siento mi dolor, aún más profundo,
sumido en el letargo de mi espera.
Te arrebataron pronto de mi vida
y debo de pensar que es mala suerte,
pues tu destino estuvo con la muerte
y con la muerte fue tu despedida.
Escrito en Diciembre 2025 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
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