a esa pregunta ofrecida,
la respuesta está vencida,
cambia de forma o propuesta.
¿Porqué buscas en el cielo,
lo que tu alma, ya sabe?
Entre su amplitud, no cabe
la dimensión de tu anhelo.
Observa bien tu interior,
pues tienes la solución
dentro de tu corazón
¡Respóndete con amor!
Mira bien los entresijos
de tu alma detenida
y ofrécela nueva vida,
responde sus acertijos.
La vida, te ofrece un juego
de respuestas que, presuntas,
responden a tus preguntas,
para analizarlas, luego.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
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