un día, por un desliz,
me fractturé la nariz
y perdí todo el compás.
Curiosamente, el señuelo,
fue un descuido, proveniente
de escuchar cómo la gente,
también pica el mismo anzuelo.
Y ahora os debo comentar,
que siendo muy poco rato,
la curiosidad mató a este gato
y logró resucitar..
No es por orgullo, o desplante,
no mirar hacia el pasado,
porque sí atrás ha quedado,
mira siempre hacia adelante.
Camina hasta que se agote
tu sendero en esta vida,
una mirada perdida,
nunca mira hacia el cogote.
Es posible que lo entiendas,
también a golpes se aprende,
hay gente que nunca entiende,
ni se ha quitado las vendas.
La vista en el horizonte,
es la imagen de un anhelo
y separa tierra y cielo,
en un curioso desmonte.
Nunca vuelvo mi cabeza
para comprobar, si existe,
todo aquello que dijiste,
desmontado pieza a pieza.
El futuro ante mis ojos,
me libera en la esperanza,
un ápice de templanza,
entre maleza y abrojos.
Escrito en Julio 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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