lunes, 7 de septiembre de 2026

Un día perfecto de bendecida lluvia.

El viento arrastra los metales furiosos
de las tormentas.
Sobre el yunque yermo de la tierra,
el sonido del trueno, anticipa el cascabeleo
del agua que, desde las nubes rítmicamente 
se suceden en compases de bolero.


Va creciendo el ritmo frenéticamente 
y el barro, baja lentamente, hasta las orillas 
de las acequias.
Los árboles majestuosos se inclinan,
como si quisieran sacudirse esas redondas 
gotas de lluvia, que a los ojos inexpertos,
simulan perlas de cristal, o diamantes 
purísimos.


Algunos dirán que hace un mal día 
y yo proclamo: ¡Es un día perfecto 
de bendecida lluvia!.

Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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