no es algo que esté reglado,
tan sólo al saberse amado
nos palpita el corazón.
Es una voz que nos llama,
un sentimiento que acoge
nuestro ánimo y escoge
la figura de una dama.
Ella sube a los altares
de nuestro cielo soñado,
por cuanto lo has deseado
entre emociones dispares.
Ella forma tu universo
y el centro de tu atención,
por ella la sinrazón
y la razón en un verso.
Sacude tu mente inquieta
y sientes poder volar,
cuando comienzas a amar
desde tu alma de poeta.
Escrito en Julio 2029 por Eduardo Luis Díaz Expósito."zuhaitz"

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