pues, hacia tu rostro llega mi mirada,
quedando tu imagen, por fin congelada
y ahora te veo tal vez, diferente.
Tu gesto denota, todo lo que callas
lo que no comentas, guardado en secreto,
pues, tan sólo dices algo muy discreto
y en silencio llevas todas tus batallas.
Veo tu alma entera, vibrando a escondidas,
como temerosa de ser descubierta,
mantengo por ti, una puerta abierta,
donde siempre guardo las causas perdidas.
A un solo paso, te encuentro y te nombro,
te ocultas, y marchas sin decirme nada,
tal vez te imagines que es una bobada,
pues veo en tu gesto, encoger un hombro.
No quieres la prisa de la inmediatez,
prefieres estar a cierta distancia
y creo que ocurre, por la circunstancia
de ser una víctima de tu timidez.
Escrito en Octubre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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