se basa en una emoción,
pero es vana la ilusión,
si muy pronto se marchita.
Las hojas salen del tallo
para buscar su sustento,
la vida, en un nuevo intento
solucionará ese fallo.
La savia brota y no frena,
para nutrir a la planta,
la sangre, siempre adelanta
su flujo sobre la vena.
Asi cumple su misión,
porque surge y es bebida
del manantial de la vida,
desde un tibio corazón.
En la planta, savia verde
emerge desde la tierra;
la sangre, un misterio encierra,
para que el cuerpo recuerde,
que al igual, que el tallo vive
por un flujo decidido,
la vida cobra sentido
sin caer en el declive,
pues, fruto de la emoción
que te ha ofrecido la vida,
nace una idea fluida,
que brota en tu corazón,
pues, si la savia renueva
la virtud del árbol viejo,
la vida te da un consejo,
con una enseñanza nueva.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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