desde el punto de partida,
a una tierra prometida
que soñamos alcanzar.
Y no es cuestión de esperar,
porque el tiempo, raudo pasa
y quien espera, fracasa
mucho antes de empezar.
Pues, lo nuestro es caminar
buscando la dirección
que nos dicte el corazón
y se pueda imaginar.
Persigamos esos sueños,
que podamos conseguir,
porque la meta es vivir
en todos nuestros empeños.
Más puede el ansia sincera,
que todo proyecto vano,
lo que esté de nuestra mano,
se evade, porque no espera.
Hoy es el día perfecto,
que soñamos anteayer
y que espera florecer
en un hermoso proyecto.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
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