martes, 4 de agosto de 2026

El destino de un ladrón.

Por no tocar el dinero,
guantes se puso el ladrón,
mas, no es esa la cuestión,
pues su honor, es lo primero.


Cuando ha llenado sus arcas,
fue pensando en su traslado
y  todo lo que ha robado,
quiere transportarlo en barcas.


Se hace a la mar, el iluso,
pensando que va a lograr,
ocultar y enmascarar 
su delito siendo intruso.


Pero el destino es “muy cuco “
y a quien le gusta atracar,
lo consigue intimidar 
sin escopeta o trabuco.


Tanto pesa su codicia 
que al pensar sólo en si mismo,
se ha encontrado en el abismo,
que tiene toda justicia.


Y en los abismos del mar,
pierde toda su riqueza,
pues comete una torpeza 
y ya podrás imaginar.


Todos tenemos derecho 
a una vida equitativa,
puede ser más atractiva
si el mundo está satisfecho.

Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.




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