agua de vida, en la suerte,
para que en mi bien se acierte,
en un delicado intento.
Agua de sed y portento,
que fluye con la corriente,
entre el caudal de un afluente,
y surge en el pensamiento.
Agua que no ha de faltar,
en la desembocadura,
agua mansa y agua pura,
que se extiende sobre el mar.
Líquido de ágil vida
que, como necesidad,
se declara su verdad
en una gota perdida.
Escrito en Septiembre 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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