no puede disimularse,
cuando puede al fin mostrarse,
no es una pétrea esfinge.
No es un disfraz o una moda,
que cambiante y pasajera,
ni se siente, ni se espera
y acaso nos incomoda.
Debe ser exponencial,
creciendo en todo momento,
en que todo sentimiento
es vital y es esencial.
La ternura es encontrar
esa caricia temprana,
que nos agrada y nos gana
en el deseo de amar.
La ternura es delicada,
sutil, cuando la sentimos,
no siempre la recibimos,
pero sea bien hallada.
Si acaso la vida es dura,
nunca niegues la delicia,
de una agradable caricia,
llena de amor y ternura.
Escrito en Julio 2022 por Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario