domingo, 15 de febrero de 2026

Nacidos del Agua.

Del agua venimos,
de sus proporciones 
y en las emociones,
por ellas nacimos.


Algo mineral 
que el agua sostiene,
la tierra no tiene 
ese material.


La tierra fecunda 
el fruto de vida,
rama florecida,
que el agua la inunda.


Sobre el agua brota 
la vida postrera
y de esta manera 
surge gota a gota.


El agua es la impronta 
desde el nacimiento 
y en ese momento 
su cauce remonta 
como un desvarío
que quiere mostrar 
su plácido río 
huyendo hacia el mar.


Piélago distante,
que un día surcamos,
mientras navegamos 
con el sol delante,
hacia la locura 
de una vida plena,
que de agua se llena.


Agua triste y dura,
lágrima que, inmensa,
desde el corazón,
lleva la emoción 
que atesoro y siento 
desde el pensamiento 
en mi vida intensa.


Del agua nacemos,
agua que es bebida,
manantial de vida,
agua que ofrecemos,
por ley y sustento,
para el caminante,
que va delirante,
cansado y sediento.

Escrito en Febrero 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.







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