martes, 26 de mayo de 2026

Un anciano solitario.

Sus labios esbozan una sonrisa, suavizando 
la dureza de una quijada, angosta y pronunciada.
Bajo el mentón, una línea que intenta 
separar la mandíbula en dos partes
y en su mirada, el frío vidrio, de unos ojos
estáticos, perdidos en la lejanía del horizonte.


Hombre de tristeza adusta, forjado 
en la soledad que, pronuncia los ecos 
del silencio.
Proscrito en el amor, vagabundo en la inercia 
del mundo.
Enajenada la frente, quebrada por múltiples 
pliegues, que los años dejaron, durante 
una constancia, tan firme, como pasajera.


Hoy, acaso sea una sombra del recuerdo,
de aquellos días de ágil juventud, trasnochando bajo una luna incierta
de amarilla esclerótica, clavada en el encerado 
de una noche perpetua.

Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito. “zuhaitz”.

© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.



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