la vida sujeta
al ánima inquieta,
mantenida en vilo.
A un hilo sujeta,
la vida transcurre,
todo lo que ocurre,
a veces…¡Inquieta!
Pero el sobresalto,
mantiene expectante
la atención reinante,
hacia un nuevo asalto.
Se muestra sencilla,
sin complicación,
cuando en tu atención,
brota una semilla,
que germina lenta,
pero que asegura,
la nívea albura
de un blanco, que ahuyenta
la negrura densa,
que se teme y piensa,
cuando se presenta
un temor innato,
en la sucesión
de la expectación
y en un arrebato,
su temor aumenta.
Pendiente de un hilo,
desciende al cortarse,
no puede ocultarse,
queda al fin, tranquilo
en la paz inerte,
que busca tu anhelo,
más allá del cielo,
después de la muerte.
Escrito en Mayo 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
© Eduardo Luis Díaz Expósito.”zuhaitz”.

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