con una gruesa maroma,
desde una esquina se asoma
y se evade en un momento.
Sólo está el presentimiento
de su invisible presencia,
presente en nuestra consciencia
y en continuo movimiento.
A veces, como un lamento,
se le escucha resoplar
y otras veces, sobre el mar,
absorbe tu pensamiento.
Viento que, en su libertad
es un espíritu inquieto,
nunca puede estar sujeto,
porque que esa es su realidad.
Escrito en Agosto 2026 por Eduardo Luis Díaz Expósito.“zuhaitz”.
Poema inspirado en un cuadro del artista y pintor Jon Mao Luengo.
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